sábado, 29 de agosto de 2009

TV Digital JA-PO-Ne-Sa ( te quedo claro, clarín?)


La presidenta Cristina firmó en Bariloche una serie de acuerdos con los gobiernos de Japón y Brasil, por los cuales el país adopta la norma japonesa de televisión digital.
En el acto, la mandataria sostuvo que los acuerdos representan "un formidable salto tecnológico para los argentinos" y destacó "la reafirmación" de una "alianza estratégica entre Argentina y Brasil, con la incorporación de un socio importante, como es el gobierno del Japón".
Para la Presidenta, "la norma va a permitir democratizar" la llegada a los medios, al tiempo que facilitará "llegar a lo largo y ancho del país con la mejora tecnológica en la digitalización de la televisión".
Además, anunció que Japón va a participar en el equipamiento de la televisión pública, al tiempo que renunciará al cobro de royalties a la transferencia de tecnología.
Finalmente, dijo tener "esperanza" en que "que otros países de UNASUR se incorporen a este sistema".

jueves, 27 de agosto de 2009

"La libertad de expresión no puede convertirse en libertad de extorsión"


Dijo Cristina:
"Alguien decía, Mariotto creo, que pasaron veintiséis años sin que ningún Poder Ejecutivo -y cuando digo ninguno es ninguno- enviara este proyecto de ley al Congreso. Es curioso, se ha hablado en los últimos tiempos, fundamentalmente a partir del año 2003, de gobiernos con superpoderes, los mismos poderes que se tenían durante los años ´90 en todas las legislaciones y que tienen en numerosas provincias. Lo que pasa que esas facultades que tenían en todas las legislaciones eran facultades que se ejercían no a favor de la sociedad sino para privatizaciones, para bajar sueldos, para achicar presupuestos sociales. Mientras eso fue así, nadie habló de superpoderes. Se comenzó a hablar de superpoderes cuando esas facultades que estaban años en nuestra legislación comenzaron a usarse a favor de la sociedad, a favor del pueblo.

Yo me permito una hipótesis, una hipótesis porque uno tiene la obligación de ciertos términos, pero para mí, en mi fuero más íntimo es una certeza. Yo tengo una respuesta para esa pregunta que se hacía Mariotto de por qué durante 26 años nadie envió un proyecto. Porque mientras hablaban de los superpoderes en realidad había un suprapoder en la República Argentina, un suprapoder, suprapoderes, lo que significa que por sobre los poderes instituidos por la Constitución, del Ejecutivo, del Legislativo y del Judicial, hay otros poderes, sutiles y no tanto, que tienen la suficiente fuerza para imponer y arrancar decisiones en cualquiera de los tres poderes a partir de la presión.

Por eso conceptos como libertad de expresión, como libertad de prensa, como derecho a la información, deben ser concebidos e interpretados en su correcta dimensión. Porque libertad de expresión no puede convertirse en libertad de extorsión. Porque libertad de prensa no puede ser confundida con la libertad de los propietarios de la prensa. Y porque el derecho a la información significa el derecho a toda la información, no al ocultamiento de una parte de la información y a la distorsión y manipulación de la otra parte. Porque en definitiva libertad de prensa, libertad de expresión, derecho a la información, sus titulares no son los que tienen la noble función de ejercer el periodismo y lo han elegido como vocación, tampoco está su titularidad en la cabeza de los que son propietarios de las grandes empresas periodísticas; libertad de prensa, libertad de expresión, derecho y acceso a la información están en cabeza de todos y cada uno de los ciudadanos que conforman este bendito país que son los verdaderos propietarios de estos derechos.
Esta ley busca consagrar esa pluralidad, estos principios de que todos puedan ser escuchados, que la voz de todos y de todas pueda ser escuchada, la de los que nos gustan y la de los que no nos gustan; la de los que nos conviene y la de los que no nos convienen a cada uno de nosotros.

Pero además también sería ingenuo no advertir la necesidad de esta norma como un salto a las nuevas tecnologías.

Yo creo que esta ley va a poner a prueba a la democracia argentina, va a ponerla a prueba porque vamos a ver si en nuestro Parlamento..., y hablo de nuestro porque yo me siento allí como ciudadana, yo tengo representantes. Tengo representantes como miembro del Poder Ejecutivo, en toda organización democrática hay un sector oficialista, pero también tengo representantes como ciudadana simple y como ciudadana rasa porque yo voté diputados y senadores para que representaran los intereses precisamente del conjunto. Y creo que como nunca se va a poner a prueba la capacidad de ese Parlamento, que en otras oportunidades y en otras etapas históricas se vio agobiado por las secuelas de lo que fue la tragedia de 30 años de historia que arrancaron a ese Parlamento leyes no queridas. Creo y estoy convencida de que hemos adquirido la madurez institucional para poder decidir en nombre y representación precisamente de los que nos han votado y de los intereses del colectivo social.

Estoy absolutamente convencida de que en esta prueba a la que va a ser sometida nuestra democracia va a salir victoriosa. ¿Y saben por qué? Porque creo que han sido demasiados años en los cuales todos, no solamente quienes trabajan en política o tienen responsabilidades institucionales, sindicales o empresariales, han visto coartadas sus libertades al no poder escuchar su voz frente a otra voz, su expresión y su verdad frente a otra verdad o frente a otra mentira. Pero en definitiva creo sinceramente que es una oportunidad histórica que tenemos los argentinos para mostrar ante el mundo eso que tanto reclamamos permanentemente y que es la calidad institucional.

No hay calidad institucional únicamente por las formas, la calidad institucional es de fondo, es de contenido, es de sustancia, es cuando las instituciones de la Constitución sirven al pueblo y solamente al pueblo y no a otros intereses. "

Hoy puede ser un gran día.


Hoy puede ser un gran día.
Plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.

miércoles, 26 de agosto de 2009

lunes, 24 de agosto de 2009

"sola no puedo"


Dijo Cristina al inaugurar redes de agua poptable en La Matanza: "Me siento muy orgullosa de formar parte de este proyecto político y reafirmar, junto a todos ustedes, el compromiso de seguir trabajando por una Argentina más justa, más equitativa, más digna, donde no tengamos que estar esperando décadas para tener agua potable, pavimentos o escuelas, para que sea el derecho adquirido que tienen que tener todos los argentinos en todo el territorio nacional. Por esa Argentina es por la que tenemos que luchar todos juntos.

Yo sola no puedo y por eso, cuando me rodeo de ustedes, que me demuestran el cariño, que me tienden la mano o que me dan un beso, es como si me inyectaran kilos de fuerza para seguir trabajando. "

viernes, 21 de agosto de 2009

"Hoy hemos dado algo más que un paso en materia deportiva, hemos dado un paso grande en la democratización de la sociedad argentina."


..." el 18 de marzo de este año, en el Teatro Argentino de La Plata, presentaba el anteproyecto de Ley de Medios Audiovisuales para sustituir la vieja ley de Radiodifusión, de la dictadura .Un capítulo muy importante de esa ley era precisamente lograr el derecho al acceso al deporte más importante de los argentinos, para todos los argentinos; hoy lo estamos llevando a cabo.
Quiero señalar esto porque las cosas no suceden ni por casualidad ni por aprovechamiento de circunstancias tampoco, la decisión del Gobierno, el pensamiento del Gobierno Nacional, la convicción del Gobierno Nacional siempre fue clara, antes de conocerse cualquier tipo de inconvenientes que pudiera tener la AFA con quien era su otro co-contratante. Hace cinco meses nadie hablaba de estas cosas, pero nosotros sentíamos la obligación de garantizar a todos los argentinos, sobre todo a aquellos que no pueden pagar, el derecho al acceso a ver su deporte predilecto.

No es casual tampoco porque no concibo solamente al fútbol como pasión de los argentinos, es también una marca registrada de los argentinos en el mundo, es una industria muy importante, muy distintiva de nosotros, que no necesita ser subsidiada. He escuchado y he leído, en estos días, que el fútbol iba a ser subsidiado por el Estado, los que escriben esto saben que el fútbol es un negocio extraordinario que no necesita ser subsidiado, sino simplemente tener la oportunidad de participar en las ganancias que el mismo produce como evento deportivo, como espectáculo cultural de todos los argentinos.

Por eso, esa misma comercialización del producto, que ustedes hacen, es lo que va a garantizar el pago del mismo y estoy segura, además, va a exceder el contrato; por eso, hemos planteado que en lo que exceda el 50 por ciento será destinado a la AFA y el 50 por ciento a la promoción del deporte olímpico.

El Gobierno no quiere hacer negocios con el fútbol, al contrario quiere promover el deporte; quiere promover la industria; quiere ayudar a clubes que generan negocios millonarios y cada vez están más pobres. Esto va a exigir también un gran esfuerzo y un gran compromiso por parte de todos los dirigentes para trazar una línea divisoria y también volver a pensar que la economía, el saneamiento de las finanzas de los clubes es un eje fundamental para poder recuperar el deporte y en eso tienen una inmensa y absoluta responsabilidad toda la dirigencia.

Hoy hemos dado algo más que un paso en materia deportiva, de promoción del deporte, de acceso a mirar el deporte, hemos dado un paso grande en la democratización de la sociedad argentina.
¿Saben por qué? Porque no es posible que solamente el que pueda pagar pueda mirar un partido de fútbol, que además le secuestren los goles hasta el domingo aunque pagues igual, como te secuestran la palabra o te secuestran las imágenes, como antes secuestraron y desaparecieron a 30 mil argentinos.
Yo no quiero más una sociedad de secuestros de personas ni de palabras ni de imágenes ni de ideas, quiero una sociedad cada día más libre y en esa lucha por la libertad, muchas veces en las tensiones entre lo que es el poder de la ciudadanía y las corporaciones, que siempre van a seguir existiendo, pero las corporaciones, que las hay, ya sean económicas o porque pueden ser hasta de carácter cultural también, lo importante es que no se vuelvan monopólicas. Porque cuando esas corporaciones se vuelven monopólicas, cuando esas corporaciones pretenden adueñarse de la vida, de la opinión, del patrimonio y del honor de los argentinos, vivimos en una sociedad menos democrática, vivimos en una sociedad más extorsiva, más sometida a la presión del qué van a decir o qué me van a poner si digo o hago tal o cual cosa.

Tengo 56 años y me incorporé a la política muy jovencita, cuando no había posibilidades de votar, cuando no había democracia, pero créanme que la democracia aún todavía está incompleta en la medida en que no podamos garantizarle a todos y cada uno de los argentinos el acceso a bienes fundamentales.

Este que estamos garantizando hoy es uno de ellos, es el derecho a la recreación, el derecho al deporte, el derecho a ser tratado como un ciudadano igual al que tiene mayor poder adquisitivo que el otro. Es parte de la democratización que nos debemos los argentinos.
Faltan muchas cosas, y como siempre digo, mientras a uno solo de los argentinos le falten cosas básicas, estaremos en deuda.
Pero permítanme también hoy decirles a todos los dirigentes de todos los clubes que han tenido un gran valor para enfrentar determinadas cosas y que sería bueno también lo tuvieran otros sectores de la sociedad tal vez con mayor responsabilidad institucional y popular que ustedes. "

jueves, 20 de agosto de 2009

"El diálogo siempre significa concesiones mutuas."


Dijo Cristina:
el compromiso es redoblar el esfuerzo, redoblar la articulación entre el sector público y el sector privado que aquí funcionó, porque funcionó a partir de concebir al diálogo.., hay una cuestión del diálogo en la Argentina que parece que el diálogo fuera decir que sí a todo lo que se plantea de un lado, eso no es diálogo. Yo creo que diálogo es precisamente lo que hemos establecido con el sector en el cual íbamos articulando lo que podíamos hacer frente, lo que no se podía hacer frente, cómo solucionábamos las encrucijadas que muchas veces se plantean en cualquier actividad. Y lo fuimos logrando porque aquí están los resultados. "

"El diálogo siempre significa concesiones mutuas.
Un hombre, que fue el hombre que fundó mi partido, decía que alguien podría
considerarse como que había logrado algo si cuando iba a una negociación obtenía
al menos el 50% de las cosas por las que había ido; hay algunos que consideran
que negociar y dialogar es ir por el cien por ciento, y esto es imposible en
esta actividad y en cualquier otra.

martes, 18 de agosto de 2009

lunes, 17 de agosto de 2009

sábado, 15 de agosto de 2009

Lanzamiento del Plan Ingreso Social con Trabajo

Este Plan de Ingreso Social con Trabajo, que en una primera etapa va a asignársele la suma de 1.500 millones de pesos para generar 100.000 nuevos puestos de trabajo cooperativistas, tendrá por objeto y por sujeto, barrios, villas, comunidades, aglomerados urbanos de alta vulnerabilidad social. Y la primera intervención se producirá en la provincia de Buenos Aires, en el conurbano bonaerense. (Aplausos).

La idea es luego abrir nuevas etapas en distintas zonas geográficas del país que también tengan esta densidad de vulnerabilidad social. ¿Qué significa esto fundamentalmente? Significa un abordaje diferente a los planes que normalmente con asistencialismo se han desarrollado en nuestro país, tiende no solamente a que la gente tenga trabajo sino que además se organice socialmente, algo característico del movimiento cooperativo. Porque estas cooperativas que agruparán a 60, 50, 70 personas, y que abordarán tareas de trabajo que van desde el trabajo comunitario, pasando por la construcción de pavimento, de cordón cuneta, de desagüe, de agua potable, de viviendas, de reparación de escuelas, de centros comunitarios, de colegios, de viviendas, tienen por objeto precisamente eso: organizar a aquéllos que todavía no han conseguido trabajo en torno a este objetivo.

Por lo tanto no será solamente el cooperativista o el trabajador el que abordemos, será también su familia, y lo será no solamente desde la perspectiva del Ministerio de Desarrollo Social y la cooperativa, sino también de la complementación del Ministerio de Educación, del Ministerio de Trabajo para capacitación laboral, y del Ministerio de Salud por lo que hace a la cuestión sanitaria. Todo esto auditado por la Universidad Nacional Tecnológica, que ya ha trabajado con nosotros, porque dicen que el hombre es bueno pero que cuando se lo monitorea y se lo vigila es mejor, y creo que tenemos la obligación además de otorgar un nivel de transparencia que no ponga en duda los objetivos, y fundamentalmente lo que es más importante, los resultados del plan. Esta transparencia también se va dar a través de que cada uno de estos trabajadores va a ser un monotributista que tendrá tarjeta y nadie le entregará el dinero, sino que él personalmente irá a cobrarlo a una entidad crediticia, de modo tal de evitar rehenes de cualquier naturaleza. (Aplausos)

También está claro, y hay que decirlo, que esto no significa que vaya a quitar trabajo a los que ya lo tienen, esto no es para trabajadores que ya tienen trabajo en los municipios, esto no es para trabajadores que ya tienen trabajo en empresas contratistas que están desarrollando obra pública; esto está destinado fundamentalmente a los desocupados, a los que todavía no tienen trabajo.

Por eso es muy importante señalar estas características, pero esencialmente la necesidad que tenemos de organizarnos socialmente para combatir la pobreza. La pobreza no es un fenómeno individual, es algo social y requiere la organización de toda la sociedad en torno a esto.

Ha habido y habrá siempre una discusión, pero en los últimos días ha habido una discusión acerca de números de la pobreza y de efectividad o no de las políticas que hemos abordado. Ustedes saben que siempre hemos concebido que es un plan de país, un proyecto de país, de industrialización, de valor agregado, de generación de trabajo, de empresas, el mejor combate contra la pobreza y lo hemos demostrado con los resultados de un país recibido con un cuarto de su población en situación de desocupación que hoy está en una desocupación de menos de un dígito.

Pero también es cierto que es necesario abordar situaciones desde desarrollo social en materia directa en el mientras tanto, porque tantos años de tragedia social van creando lo que denominamos núcleos duros de pobreza, que no hay posibilidad de abordarlos desde el crecimiento de la política económica o de la actividad económica, sino que requieren un tratamiento integral y especial, pero no bajo la forma de te doy plata y no rendís cuentas, sino bajo la forma de organización social y que además, porque la idea es que a fin de año esta cooperativas con la con el monitoreo de la Universidad, del Instituto de Cooperativas y de otras universidades, puedan también demostrar que han tenido productividad y distribuir parte de su ganancia como hace cualquier cooperativa. Esto crea además en cada uno de estos hombres y mujeres que han estado dejados de la mano de Dios, la idea de solidaridad, la idea del trabajo integral, la idea de que es necesario el esfuerzo para tener productividad, que no tenemos el Estado para que te regale cosas, que las tenés que ganar vos igual. Lo que sí necesita el Estado es dar la oportunidad de que puedas demostrar tus valores. (Aplausos). Y creo sinceramente que esta forma de cooperativas que vamos a organizar junto a los municipios va a ser una forma diferente de abordar el problema.

Pero quiero comentarles algunas cosas porque hubo discusiones. ¿Qué hemos estado haciendo en estos años del 2003 a la fecha? Del año 2003 a la fecha el presupuesto del Ministerio que comanda esa señora que está sentada así, la doctora Alicia Kirchner, ha crecido en más del 800 por ciento. Nosotros recibimos en el año 2003 un presupuesto de 1.083 millones de pesos y hoy estamos en 10.200 millones de pesos al año en asignación para el combate contra la pobreza y la desigualdad; en estos años hemos asignado desde ese Ministerio 41.000 millones de pesos.

El Ministerio de Trabajo, desde los planes REPRO, que ustedes saben son los planes con los cuales se ayuda a pagar el salario a empresas que están en problemas, para que no despidan a sus trabajadores, ustedes saben que un telegrama de despido es el comienzo de un nuevo pobre, estamos con los programas REPRO impidiendo esto, más otros programas del Ministerio de Trabajo en materia social, ha asignado en estos años también 17.000 millones de pesos.

Si además sumamos los 2.600 millones de pesos que solamente en becas, libros y útiles escolares ha distribuido el Ministerio de ese otro señor que está allí, el licenciado Alberto Silioni, estamos que en estos años hemos asignado a asistencia social directa 61.531 millones de pesos. Es importante conocer estas cifras porque los argentinos deben saber a qué se asignan los recursos que pagan sus impuestos. ¿Y cómo podemos entender estas cifras globales? Para que tengan una idea, hay dos tipos de pensiones no contributivas: para personas con capacidades especiales y para las madres de más de siete hijos; de 176.000 pensiones contributivas que teníamos en el año 2003 hemos pasado a 810.000 pensiones no contributivas, por un total anual de 6.110 millones de pesos. No estoy hablando de los dos millones de jubilados que se incorporaron al ANSES por el plan moratoria, esos son otros 2 millones, esas son las personas que tenían aportes a medias, que no les habían hecho los aportes y que no habían podido jubilarse, y que por el plan de moratoria se incorporaron como jubilados o pensionados; no, esto es asistencia social directa. En el Plan Familias 659.000 personas que reciben al año 2.104 millones; y lo que queda del viejo Plan Jefes y Jefas, que son aproximadamente 432.000 personas y que reciben anualmente 770 millones aproximadamente. Esto, más los monotributistas sociales nos hacen la cifra final de estos 10.000 millones de pesos estamos asignando anualmente; hemos aumentado también la cifra de asignación por hijo que tenía el Plan Familias, lo hemos llevado a 45 pesos por hijo, y en el caso de las madres con más de siete hijos la asignación familiar por hijo es de 135 pesos por cada uno de sus siete hijos.

Es cierto, son números que si uno los mira fríamente en términos de lo que se le asigna a cada persona tal vez resulten insuficientes, pero de esta manera estamos llegando a dar una cobertura a casi 2 millones de personas. ¿Que hace falta más? Seguramente, por eso hoy estamos aquí presentando este programa y porque creemos que el trabajo es el objeto esencial para sacar a la gente de la pobreza.

También me gustaría hablar de un tema que se va a discutir en el Congreso, que se está discutiendo desde hace mucho tiempo, y que es el tema de cómo cubrimos a los menores de 18 años en el país, la famosa asignación universal por hijo de la que tanto se ha hablado. Quiero que abordemos este problema porque obviamente para pagar hay que tener fondos y saber cuál es el universo. Nosotros tenemos en el país 12.400.000 jóvenes menores de 18 años, de ellos 6 millones, o sea casi la mitad, están cubiertos porque sus padres son asalariados, tienen trabajo directo y tienen asignación familiar, o bien porque su padre gana más de $ 4.800 tienen obviamente cobertura. Del resto de los jóvenes, 3 millones y medio están con cobertura indirecta a partir de todos estos programas que yo he venido planteándoles, y que demandan los 10.200 millones de pesos que le asigna el Ministerio de asuntos sociales. Como les decía, las madres con más de 7 hijos y discapacitados tienen $ 135 pesos por hijo. Pero hay sin cobertura en el país, menores de 18 años, 2.868.713 jóvenes, 2.800.000, cifra redonda para que la gente pueda visualizarlo con mayor claridad. De esos jóvenes, 1.275.000 no tienen documento, están indocumentados. Por eso hace poco más de dos meses firmé el decreto de necesidad y urgencia número 90 por el cual en el marco del plan protección a los niños y niñas lanzamos juntamente con Desarrollo Social y con el Ministerio del Interior, el plan destinado a que tengan identidad todos los argentinos, pero especialmente nuestros niños de 1 a 18 años. (Aplausos).


Todavía hay otros que siguen sin identidad, y aquí la veo Estela Carlotto sentada en primera fila, pero eso ya no tiene que ver con la pobreza, tiene que ver con otra tragedia con la cual todavía los argentinos tenemos una deuda pendiente muy grande. Vamos a hablar de este 1.200.000 que hemos comenzado a identificar para que tengan documento en una tarea muy fuerte. Es un decreto de necesidad y urgencia -ya que se habla tanto de los decretos de necesidad y urgencia-porque precisamente había que evitar que se pagaran multas o que tuvieran castigos, o que fueran infractores quienes no habían inscrito sus hijos y además lo pudieran hacer gratuitamente, y nos permitieran al Ministerio del Interior y al Ministerio de Desarrollo Social, conjuntamente con Educación, hacer el trabajo de identificación.

Yo creo que la discusión que seguramente se dará en el Congreso en materia de ingreso universal para la niñez, con estos números que yo acabo de darles, nosotros tenemos hecho el ejercicio de lo que demandaría un ingreso universal por niño, sea un ingreso universal de $ 135 pesos, de $ 150 pesos, de 200 pesos o de $ 250 pesos. A los planes que ya mencioné de 10.200 millones de pesos y que significa que en algunos casos los chicos tengan 135 pesos cada uno de ellos por asignación, es el piso mínimo porque obviamente no se puede bajar de allí, hay otros que tienen menos, por ejemplo los del Plan Familias que tienen 45 pesos, eran de 20 pesos, este Gobierno los elevó a 45 pesos en un acto muy lindo que hicimos con las organizaciones sociales en los parques de Olivos, algunas de ustedes se deben acordar, y los llevamos a 45 pesos igual que para los monotributistas sociales.

Nosotros, el Congreso, independientemente de la discusión, si es más conveniente la asignación universal, si esto no precariza al trabajador, si no crea un mundo dividido, independientemente de la discusión lo primero que tenemos que saber antes de ponernos a discutir es qué recursos vamos a necesitar. Sería absurdo que finalmente todos nos pusiéramos de acuerdo y cuando vamos a ver cuánto hay que pagar no están los recursos. Creo que la primera discusión que tenemos que dar, más allá de quienes compartan políticas universales o prefieran políticas focalizadas, o tengan críticas para hacer a una u otra posición, es saber qué masa de recursos vamos a necesitar, además de las que ya estamos asignando, para poder hacer frente a la asignación. En el caso de que se decidieran $ 135, se necesitarían 6.900 millones de pesos anuales más por año. En el caso de que fueran 150 pesos, serían 8.080 millones de pesos más. En el caso de que se decidiera $ 200 de asignación familiar, estaríamos en el orden de los $ 11.800 millones más. Y en el supuesto de que se les diera $ 250 más, estaríamos en el orden de los 15.600 millones de pesos más. Esto manteniendo los 10.000 anteriores que son lo que se necesitaría para que efectivamente cada uno de los que están cubiertos por los programas sociales también pueda acceder a ese ingreso universal, porque hemos calculado la cantidad de hijos en Jefes y Jefas, el Plan Familias y los otros planes del Ministerio.

Entonces creo que es bueno dar todos los debates que nos merecemos los argentinos, darnos todos los debates, pero como administradora, como titular del Poder Ejecutivo, quien constitucionalmente tiene no sólo el poder sino el deber de administrar..., el administrar no es un poder, sobre todo en sociedades en donde por allí no se cuenta con los recursos que cuentan otras sociedades, pero ahora voy a hablar del otro problema de la pobreza, que es la inequidad social. Pero como tengo que administrar necesitamos, cuando decidamos asignar recursos, establecer estrictamente de dónde vamos a transferir recursos de un sector a otro. Esto es clave porque hace pocos días, hace exactamente 11 días, esta Presidenta, todos los argentinos, yo dando la orden, tuvimos que pagar $ 2.250 millones de dólares, porque tuvimos que pagar el Boden 12, que suena como una cosa rara pero cuando uno dice que el Boden 12 es para pagar el corralito uno entiende claramente de qué estamos hablando. 2.250 millones de dólares para pagar el corralito del año 2001, el que se pudo hacer porque sí había Poder Ejecutivo y ministros que sí tenían superpoderes y facultades especiales. Por eso se pudo hacer el corralito. (Aplausos)

Pero bueno, además seguir pagando nuestro sistema de jubilación que ahora tiene movilidad propuesta por este Ejecutivo y aprobada también por el Parlamento Argentino, y además seguir con todo lo que hace al funcionamiento del Estado en materia educativa, en materia de salud, en materia de infraestructura.

Por eso creo que va a ser una discusión más que interesante poder abordar esto. Y creo que hay algunos elementos, porque yo digo que el problema en la Argentina no es la pobreza, digo que el problema en la Argentina es la inequidad social, cómo se distribuye. (Aplausos) Siempre hablamos de los pobres, y como dice Alicia siempre se anda buscando hacer padrones de los pobres, alguna vez alguien deberá hacer un padrón de los ricos en la República Argentina (aplausos) para ver cuál es la brecha real entre los que más tienen y los que menos tienen. Alguien me dirá que el padrón está en la AFIP. Es cierto, de los que pagan los impuestos, de los que no los evaden, de los que no están en negro, de los que no utilizan maniobras financieras para evadir impuestos, ganancias y girar capitales al exterior, o sea que en realidad el padrón de la AFIP, con el perdón de su excelente administrador, el doctor Ricardo Echegaray, siempre, y todos lo sabemos, es un padrón muy limitado en este sentido. Y además obviamente es secreto, porque siempre nos exigen publicidad sobre los pobres y secreto sobre los ricos. ¿Ustedes observaron eso? (Aplausos) Es notable, todos quieren saber quiénes son los pobres pero está prohibido saber quiénes son los ricos, son cosas estructurales, de cultura, de matriz cultural en la Argentina, y no es casualidad además.

Por eso digo que es importante ver el tema de la inequidad social, porque junto a estas transferencias que acabo de mencionar hacia los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, el Estado Nacional también ha hecho otras transferencias a sectores de la producción, de la industria, del comercio, de los servicios, que hacen a un sistema tributario que ha transferido en estos cinco años 126.000 millones de pesos en materia de alícuotas quebradas, de exenciones fiscales, de promociones fiscales, cuestiones que como todos saben en materia tributaria es algo también a abordar por el Parlamento. Ustedes saben que si algo tiene vedado, no este Ejecutivo, desde Juan sin Tierra hasta aquí, es que los Ejecutivos aborden la cuestión tributaria. Pueden proponer pero en definitiva el que decide y el que asigna en materia de creación de tributos y de quién impone más y de quién impone menos es precisamente el Poder Legislativo.

Es cierto que también buena parte de esa incentivación fiscal sirve, por qué negarlo y por qué no decirlo, para que se invierta más o para que se generen puestos de trabajo, pero habrá que identificar claramente, desde todos los sectores, para poder abordar este problema de la asignación universal, qué nivel de exenciones y de eximiciones estamos teniendo hoy en la Argentina y de transferencias para ver desde dónde también pueden salir los recursos.

Ustedes saben también que en materia productiva, lo decía el otro día la licenciada Débora Giorgi, cuando alguien hasta la criticó pobre porque era muy larga la enumeración de todo lo que habíamos transferido a un sector productivo primario en la República Argentina, pero siempre es bueno saber dónde van los dineros públicos.

Entonces creo que en la Argentina hay pobres, pero el problema no es la pobreza, el problema es la inequidad social y la distribución del ingreso. Se puede decir, como se dijo alguna vez, que cuanta más actividad económica haya menos pobreza habrá. Es cierto parcialmente en el proceso que nosotros hemos desarrollado desde el año 2003 a la fecha, un proyecto de valor agregado, de generación de puestos de trabajo; es cierto, se ha generado mucho trabajo, se ha generado inversión, ha habido crecimiento de la economía, ha habido una disminución importante de la pobreza que recibimos de un país con un 60 por ciento y que no vamos a discutir si es 20, si es 15 o si es 30, porque esto de ponerse discutir sobre conteo de pobres me parece casi una falta de respeto hacia los sectores más vulnerables, (aplausos) pero creo sinceramente que la preocupación por la pobreza y por la inequidad no puede ser espasmódica, y además debe ser consistente y coherente, debemos preocuparnos entonces por identificar cómo podemos achicar la inequidad social en la Argentina para no caer en la lógica de terminar subsidiando a los que tienen para no subsidiar a los que no tienen, que es la lógica de los países desarrollados.

Para finalizar, siempre se dijo, y estaba en eso cuándo interrumpí con una digresión como acostumbro, hablando del tema del crecimiento de la actividad económica. Esto se llamó teoría del derrame en los años 90, se nos decía que iba a derramar y que finalmente iba a llegar a todos. Esto fue con el modelo de servicios, el uno a uno que generó el 25 por ciento de desocupación en la Argentina, la desnacionalización de importantes sectores productivos estratégicos en la economía de nuestro país y de cualquier otro país del mundo, transferencia de los servicios básicos, desde electricidad, desde energía, etcétera. Pero también es cierto que aún con un modelo de creación de trabajo, de generación de empleo e industria, necesitamos políticas más profundas aún en materia de inequidad social. Y esta es la idea que tenemos que discutir y debatir creo en la República Argentina si realmente queremos acabar o por lo menos disminuir el flagelo de la pobreza. He dicho en reiteradas oportunidades que no se trata de contar cuántos quedan, mientras haya uno solo no estaremos en un país justo y digno, mientras haya un solo pobre en la Argentina.

Por eso digo que es un debate que debemos darnos los argentinos en los ámbitos que corresponda, y fundamentalmente hacerlo desde esta seriedad y desde esta responsabilidad, que no significa, como dicen algunos, sacarles a los ricos para darle los pobres, simplificando una fórmula para estigmatizar la verdadera discusión que se da en todos los países. No es casualidad, los que han tenido oportunidad de recorrer el mundo han podido ver el nivel de Canadá, de Suecia, de Noruega, es la brecha más chica entre pobres y ricos. Esto no es un problema de la Argentina, porque en el marco de la región de América Latina, de América del Sur, nuestro país tiene uno de los mejores índices, si no es el mejor en materia de equidad, pero lo cierto es que América Latina es el continente más inequitativo. Y ahí, en la inequidad social, está la verdadera raíz y la verdadera fábrica de pobres, en la inequidad social. (Aplausos).

Por eso creo que parte del diálogo social, del diálogo institucional, del diálogo político, del diálogo entre sectores sociales, empresariales, políticos, tiene que estar abordado desde esta seriedad. Todos lo sabemos, se necesitan recursos, la clave es identificarlos. Yo tengo la experiencia -y muchos de ustedes- de allá por los años 90 cuando se decía que se iba a sacar dinero de aquí y de allá y que se iba a solucionar todo, veo inclusive algunos hombres o mujeres que integraron parte de ese espacio político que luego devino en lo que pasó en el 2001. No es hora de recuerdos pero sí es hora de ejercicios inteligentes de memoria para no volver a equivocarse. Creo que todo los argentinos nos merecemos con mucha seriedad y con mucha responsabilidad una discusión de este tono. Y hoy el aporte concreto que estamos haciendo para profundizar las políticas que como ustedes vieron a partir de la asignación de recursos venimos haciendo, es precisamente incorporar el concepto de ingreso social por trabajo, cooperativizado, para organizar a la gente, para llegar en materia de salud, de educación, de capacitación laboral, no sólo al que va a trabajar si no a su núcleo familiar. Porque una de las consecuencias más terribles que ha tenido la falta de trabajo durante mucho tiempo, de chicos que no han visto trabajar nunca a sus padres, que no los han visto cumplir horarios y obligaciones, ha sido precisamente la deshumanización y la desorganización, en verdaderos términos de desorganización social, que esto trae aparejado.

Por eso, con la misma esperanza, con la misma ilusión, con la misma convicción de siempre, pero con las mismas acciones, porque está bien tener convicciones, es muy lindo tener sueños e ilusiones y esperanzas, pero lo más lindo es poder hacer las acciones con que esos sueños y esas ilusiones se puedan llevar adelante, hoy estamos presentando este proyecto. Que lo queremos auditado, que lo queremos organizado, que lo queremos cooperativizado, que lo queremos absolutamente transparente para que podamos seguir profundizando este proceso que desde el año 2003, con sus errores, sus carencias, sus miserias si quieren, que todos las tenemos, ha contribuido a mejorar no solamente la calidad de vida de todos los argentinos, sino a tener un país que es escuchado en el mundo, que es mirado, y además hacer todo esto en el marco, no nos olvidemos porque por momentos pareciera que no pasara nada en el mundo, que todo pasara aquí en la República Argentina; todo esto lo hemos hecho y lo seguimos manteniendo durante el año 2008 y esto que ocurre aquí en el 2009, en un mundo que literalmente se ha desmoronado. Gente que viaja al exterior me cuenta escenas que no se ven por televisión, por los noticieros de esos países, pero que existen. El otro día el CEO de Siemens, que vino a la Argentina para renunciar a los derechos a demandamos en el CIADI, le comentaba al ministro Randazzo que no había visto casi ningún país que tuviera la situación de la Argentina como había visto a la Argentina en el marco de esta crisis internacional sin precedentes.

Por eso creo que tenemos que aunarnos mucho los argentinos, con nuestras diferencias, nuestros matices, nuestras experiencias históricas y nuestras ideas, pero aunarnos mucho en encontrar soluciones a los problemas, y los problemas, en este caso de recursos, se solucionan también con recursos, con ideas y con la decisión de a quiénes vamos a representar.

Para terminar quiero decir algo que me contaba el doctor Zannini, que anoche tuvo tiempo, suertudo él, se fue a las 9 de la noche, yo me fui más tarde; fue a ver una obra que se llama La Tentación, de Pacho O'Donnel, que narra la vida de don Manuel Dorrego, ese gran patriota bonaerense que fue fusilado. Ustedes dirán por qué lo habrán fusilado, para los que no conozca la historia. Muy simple, porque entre el pueblo y los poderes interiores y exteriores que lo tentaban, por eso la obra se llama La Tentación, el optó por el pueblo. Y obviamente lo fusilaron. Bueno, tranquilos porque yo no creo... (Aplausos) Esto es parte de la historia del siglo XIX y también del siglo XX, no la del siglo XXI. Tal vez ya no se repitan esos fusilamientos, o tal vez haya surgido otro tipo de fusilamientos, tal vez mediáticos, ¿no? (Aplausos) Pero bueno, son los riesgos de elegir en dónde estar, y les puedo asegurar que milito desde muy joven y no me voy a arrepentir nunca de los lugares en donde estuve porque siempre estuve donde había que defender y representar al pueblo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Cristina firmó acuerdos económicos con Venezuela


La presidenta Cristina Fernández y su par de Venezuela, Hugo Chávez, se reunieron en el Palacio de Miraflores, donde se firmaron acuerdos comerciales y ratificaron el compromiso de "respetar y seguir con las banderas en alto de la verdadera, justicia, igualdad y verdadera democracia", según palabras de la Mandataria argentina.

"Con nuestras diferencias y matices estamos trabajando en ese sentido, pese a que todavía hay sectores minoritarios con fuerte poder que creen que posible retrotraer una historia que está decidida a avanzar en el sentido de mejorar la calidad de vida de nuestros hombres y mujeres", afirmó Cristina Fernández.

La visita de la Presidenta coincide en esta oportunidad con un seminario de negocios en el cual participan empresarios argentinos, con el objetivo de impulsar los acuerdos alcanzados en misiones anteriores, a la vez de intentar colocar nuevos productos que hoy demanda Venezuela. Sobre este tema, la Mandataria agradeció "el trabajo que se realizó entre funcionarios de la Cancillería, el Ministerio de la Producción y embajada de Venezuela junto a funcionarios y empresarios" para la "articulación de acuerdos, algunos de una importancia que van más allá de lo económico", indicó la Jefa de Estado.

De los acuerdos firmados, Cristina Fernández destacó el de exportación arrocera, "el más importante de la historia de la argentina", de acuerdo a sus propias palabras.
También se firmaron acuerdo referidos al desarrollo e incentivo del comercio en los rubros automotor y lácteo.

martes, 11 de agosto de 2009

"El problema no es militar, el problema es político y únicamente lo pueden resolver, o no, los presidentes"


El tema casi había quedado excluido de la cumbre desarrollada este lunes en Quito, pero a poco de que el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien asumió la presidencia pro témpore del bloque, diera por finalizada la reunión con el acto protocolar cumplido, el venezolano Hugo Chávez pidió la palabra y planteó el tema.

El bolivariano alertó que "vientos de guerra empezaron a sonar" en la región a raíz de la instalación de las bases en territorio colombiano, lo que generó la inmediata reacción de sus pares de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, y de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quienes hicieron un llamado al diálogo e intentaron bajarle el clima tenso a la reunión.

"Por factores endógenos o exógenos, se está creando una situación de beligerancia inédita e inaceptable" en la región, sostuvo la jefa de Estado ante sus pares de la Unasur, y agregó que la misma "puede desembocar en una situación que nadie quiere".

Cristina señaló que "el problema no es militar, el problema es político y únicamente lo pueden resolver, o no, los presidentes", al referirse a una propuesta de esperar los resultados de la próxima reunión del Consejo de Defensa Sudamericano, que se desarrollará el 24 de agosto en la capital ecuatoriana. En ese marco, se sumó a la idea de realizar una reunión de presidentes de la Unasur, en la que esté presente Uribe.

"Tiene que estar ahí. Colombia también debe estar interesada en abordar este problema para no ser vista como factor de perturbación", expresó la primera mandataria.

Sugirió entonces que la reunión se realice en un lugar donde el colombiano "no tenga la sensación de que hay hostilidad contra él" y -ante la propuesta de Correa de que se haga en Buenos Aires- dijo que estaría "encantada" de que el encuentro sea en Argentina.

Fuentes de la delegación oficial que acompañan a la Presidenta señalaron este lunes por la noche que Cristina propuso a sus pares que la cumbre de carácter urgente se realice en la ciudad turística de Bariloche, en la provincia de Río Negro, y que la misma se concrete antes de que finalice el mes de agosto, tras la reunión de los cancilleres y ministros de Defensa de la Unasur.

Asimismo, se comprometió a invitar personalmente a Uribe para que "pueda referirse a su posición" en el marco de ese encuentro.

Por último, también en coincidencia con el mensaje de Lula, Cristina Fernández de Kirchner señaló que además se debe abordar "de una vez por todas, la situación con Estados Unidos, para que (Washington) defina cuál será su relación con el continente".

"No podemos permitir que además de que nos hayan exportado la crisis económica y la gripe A ahora también nos planteen una situación beligerante en nuestra región; es altamente preocupante y mortificante para nuestras sociedades y nuestros gobiernos", reflexionó Cristina en la reunión desarrollada en la sala capitular del Convento San Agustín, en la capital ecuatoriana.

Finalmente, el anfitrión Correa, quien este lunes por la tarde reasumió su segundo mandato al frente de la presidencia de Ecuador, le agradeció "la gentileza" que tuvo la mandataria argentina de aceptar la propuesta para que el encuentro sea en nuestro país.

lunes, 10 de agosto de 2009

Mentir es pecado. Y omitir maliciosamente que es?

Resulta que el mensaje Papal que escandalizó a la iglesia opositora conservadora por el escandaloso índice de pobreza en nuestro escandaloso País, según leemos hoy aquí, “databa de mayo y fue sacado del cajón por el Nuncio Apostólico, Adriano Bernardini”. Las palabras de Benedicto XVI fueron transmitidas por su representante en mayo de 2009 y así consta en la publicación oficial de la colecta Más por Menos. Pero esa fecha fue suprimida en la página oficial del Episcopado, donde en cambio figura el día 6 de agosto, como si acabara de emitirse. ¿Por qué habrá sido?”
Mentir es un pecado. Y ocultar maliciosamente , que es?. Pero que le hace una mancha más al tigre Bergoglio. Como dice nuestro amigo Raphael, es un escándalo!.



Veamos lo que dice alguien que si tiene autoridad para referirse a la pobreza:

Demasiado para ser casual
Por Eduardo de la Serna *

En realidad, creo que un elemento que nos permite entender el momento que vivimos es el tema de “los nombres”. Precisamente los pobres son los que nunca tienen nombre: son “los negros”, “los paraguayos/bolivianos”, los cabecitas”, o simplemente “los pobres”, pero nunca tienen rostro, nunca tienen nombre. Los ricos, en cambio, tienen nombre propio. Tan propio como su propiedad. Se llaman Maurizio, Francisco, Ernestina, Amalita. Y mientras los pobres sigan siendo “anónimos”, o sean simplemente “números”, no se tocará el corazón del problema. Basta pensar la movilización que ocurrió cuando el pobre una vez tuvo nombre y se llamó “Barbarita”. Que los pobres dejen de ser número y tengan rostro y nombre se vuelve intolerable. Y duele. Porque la pobreza y los pobres no escandalizan. ¡Duelen! Por eso que se hable de “estadísticas”, “número de pobres”, no es un tema importante. Es serio, pero no habrá movilización hacia las causas. Pero el problema que provoca reconocer el nombre y el rostro es que duele, huele, se palpa. Una cosa es hablar de “un/los pobre/s” y otra abrazar su cuero curtido y reseco, sentir su olor a humo en invierno, su cara fácilmente imaginable distinta si hubiera nacido en otro lugar con otra alimentación, y otro cuidado.
Pero lamentablemente creo que hay que decir que no sólo los pobres no tienen nombre. También los culpables nunca lo tienen. Ver discursos y documentos eclesiásticos cargados de buenas palabras o ideas interesantes, pero donde nunca hay un nombre, nunca un rostro, hace difícil darle crédito. Escuchar hablar del escándalo de la pobreza, sin que se nos diga por qué hay pobres y por responsabilidad de quiénes hay pobres, puede terminar siendo un discurso retórico y vacío. Hay pobres porque hay ricos. Especialmente en Argentina. Y si los ricos tienen nombre, no está mal recordarlo. Con alguna exageración, pero parte de verdad, San Jerónimo decía que “todo rico es ladrón o hijo de ladrón”. Y es doctor de la Iglesia. Y si alguien es ladrón, es “empobrecedor”.

...
"Por todo esto, no creo que todo este cúmulo presentado al comienzo sea “casual” ni creo que algunas voces episcopales lo sean. Personalmente, no creo que a muchos de ellos les importen los pobres; es más, muchos parecen festejar cada muerto de fiebre “A” o cada caso de dengue, o cada aumento de un dígito en la pobreza. Personalmente creo que mientras no tengan nombre los pobres, no tengan nombre los empobrecedores, y mientras se siga sacrificando la sangre de las víctimas en el altar de la propiedad privada y el dios dinero, seguramente la situación se agravará, aunque los victimarios nos miren con cara de compungidos en los espacios pagados. Pero mientras eso ocurra, el Evangelio de Jesús, la búsqueda de ser “Iglesia de los pobres” no nos dejará tranquilos hasta que los pobres tengan casa, pan y trabajo. Hasta que los pobres sean vistos como hermanas y hermanos, o mejor aun, hasta que ya no haya pobres porque tampoco habrá ricos y habrá mesa compartida y vida celebrada para todos. "
* Coordinador del movimiento de sacerdotes en opción por los pobres Carlos Mugica.

sábado, 8 de agosto de 2009

El cuentito de Alfredo, o las cuentitas de Alfredito.


Especial Día de Niño.
Autor desconocido


El cuentito de Alfredo, o las cuentitas de Alfredito.

Una historia gauchesca casi real para que los niños puedan entender el problema del campo.

Don José es dueño de 200 Hectáreas de campo, en Larroque- Entre Ríos, que valen 11 millones de pesos. El no quiso trabajar más y sus hijos Miguel y Alberto tampoco, por lo tanto alquiló su campito a razón de 15 quintales de soja ( 1500 Kg .) por año y por Hectárea. Si la tonelada de Soja se la pagan con retenciones de 35% $ 1.100 la tonelada, Don José y sus hijos Miguel y Alberto ganaron en el año $ 330.000, sin arriesgar nada, sin trabajar y viviendo en el campo. Si el gobierno le hubiese aplicado 41 % de retenciones hubiese recibido casi $ 40.000 menos por año y por ello es que lo tenemos arriba de la Ruta a el y sus hijos.

Ese Campo de Don José lo alquiló Don Alfredo y su hermano mellizo que son vecinos de Don José alambrado por medio y sacaron de soja en ese campo 3200 Kg ./Ha y por lo tanto con el 35% de retenciones piensan sacar $ 704.000 brutos a los cuales hay que descontar lo que hay que pagarle a Don José por el alquiler o sea que le quedan $ 374.000 + toda la plata que le ingreso por el trigo ya que en el mismo año sembraron trigo en junio y después de cosecharlo en diciembre, sembraron soja de segunda que cosecharon en Abril del 2009.-

Como el gobierno quería cobrarles el 41% de retención Don Alfredo y el Mellizo pierden de ganar $ 73.000 por año y por eso también están en la Ruta. Pero como Don Alfredo y el Mellizo son dirigentes de la Federación Agraria de Entre Ríos, ninguno de los dos tiene tiempo para tonteras (por ejemplo sembrar o cosechar) y mucho menos ahora que las cámaras de TV están en la ruta y por ello contratan a Don Rubén vecino de María Grande que tiene una buena sembradora y trabaja en su campo y la saca a trabajar afuera con su hijo Hugo a razón de 150 Kg . de Soja por Hectárea sembrada.- Si la retención es de 35%. Don Rubén y Hugo cobran 33.000 pesos por 4 días de trabajo pero si la retención fuese del 41% cobraría 3.600 pesos menos y por lo tanto Don Rubén y el Hugo también esta en la ruta.

Don Aldo y su hermano Francisco son dueños de una cosechadora Vassalli que le salió hace un tiempo u$s 75.000 y la sacan a trabajar en la cosecha de soja a razón de 150 Kg . de Soja por Hectárea cosechada y como Aldo y Francisco le cosecharon el campo al Alfredo y al Mellizo están en las mismas condiciones que Rubén y Carlos y también están en la ruta.

Todos estos contratos no existen porque en el campo es más importante La palabra que un papel firmado y además nos ahorramos esas boludeces de IVA – Ingresos Brutos – Ganancias – Impuestos a los Sellos – Bienes Personales y otras Yerbas y para darle un valor a esa palabra y no tener que hablar de intereses fijamos los valores en quintales de soja.

Asimismo estos 'culeados' del gobierno fijaron el límite de producción para recibir el subsidio de devolución de las retenciones en 500 Toneladas de Soja y Nosotros cosechamos 640 Toneladas.- Eso no sería problema porque algo podemos mentir pero el problema mayor es que no tenemos contratos legales y además Quien es el que tiene todos los impuestos al día para poder anotarse para recibir ese subsidio.
¡¡ Por eso lo mejor es que no nos saquen algo para devolverlo después!!
Y hasta que no cambien estos funcionarios mal asesorados: Don José y sus hijos Miguel y Alberto - Don Alfredo y su hermano el Melli - Don Rubén y su hijo Hugo - Don Aldo y su hermano Francisco y Don Arturo no se bajaran de la Ruta …. porque trabajaron cuatro días en la cosecha de soja y cuatro días en la siembra de trigo que cosecharan en diciembre de 2009 y si Tata Dios se acuerda y hace llover … otra cosa no hay que hacer salvo fertilizar al macollaje de Trigo … pero eso lo hará Don Arturo que tiene una buena distribuidora de fertilizante y la saca a trabajar…. entonces detendremos en la ruta a todos los camiones sobre todo los internacionales para equilibrar la balanza de pagos.

Así que podemos estar días y más días en las Rutas, total estamos más al pedo que oreja de sordo.

¡¡ Por el federalismo!! – ¡¡ Por el Campo!! – ¡¡ Por la Patria !! – ¡¡ Pero sobre todo Por la Guita !! ¡¡ Y después dicen que la soja no emplea gente mira sino de 200 Has vivimos 10 familias y la mayoría sin laburar!!.

Diálogo

Por Alfredo Zaiat

Una palabra tiene el significado de un concepto, de una idea. A la vez, tiene un significante en el contenido dado a esa expresión, y en esta instancia es donde empiezan a verificarse tensiones de diferente orden. Desde hace un par de años, la palabra diálogo pasó a ocupar un lugar relevante en el debate político, con particular intensidad en el mundo económico. Diálogo es el intercambio de múltiples pareceres sobre variados temas entre personas o también el espacio donde se manifiestan en ámbitos institucionales propuestas entre sectores con intereses diferentes. El significado de esa palabra no tiene más elementos que esa complejidad. La dificultad que se ha presentado en el actual período político es en el significante de lo que denomina diálogo el pensamiento dominante. O sea, en la representación de esa instancia necesaria para la convivencia. Una idea muy arraigada en el sentido común refiere a la ausencia de diálogo entre los actores importantes de la economía (Estado, empresarios y trabajadores), carencia que permitiría explicar los problemas que enfrenta la sociedad en la actual fase recesiva. En base a la experiencia reciente y pasada, la ansiedad por el diálogo que muestran ciertos grupos reconoce su origen en el deseo de imponer sus condiciones más que en entablar un clima de discusión acerca de cuestiones relevantes de la economía. En la década del noventa, cuando negocios de corporaciones poderosas no eran cuestionados, con los trabajadores relegados a padecer la flexibilización y el desempleo, no existía esa presión por abrir canales de diálogo. Más bien, se hablaba de comprensión y de modernidad mientras se destruía el aparato productivo, aumentaba la pobreza y la exclusión social. Hoy, la representación más ostensible del significante de la palabra diálogo que expresa la corriente dominante la ofrece una tropa de productores agropecuarios que se hace presente en las comisiones de trabajo en el Congreso. Ante exposiciones que no son de su agrado, reprueban a los gritos, insultan y hostigan a legisladores que exponen sus ideas, condicionando a la vez al resto. Ese espíritu de sospechosa vocación democrática no despierta críticas y ha sido naturalizado por analistas y legisladores. El antecedente más cercano de semejante presión autoritaria sobre diputados y senadores fue la ejercida por el falso ingeniero Blumberg, con las nefastas consecuencias en el ordenamiento jurídico del Código Penal. Así, el diálogo, como está planteado por los factores de poder, significa subordinación de la sociedad a sus intereses. En caso contrario, el argumento es que no existe un clima de tolerancia y razonabilidad para atender los problemas del país.

A partir de apropiarse de la palabra diálogo, logrando que sea aceptada la alteración de su contenido por parte de una cándida mayoría, van definiendo un escenario que poco tiene que ver con la realidad. De esa forma van acumulando poder y consiguiendo satisfacer sus aspiraciones económicas. La administración kirchnerista no ha colaborado para desmontar ese escenario, sino que con frases encendidas, intervenciones públicas descoordinadas y difusos marcos institucionales para resolver la crisis con el campo privilegiado ha contribuido a alimentar ese perturbador significante del diálogo. Porque si algo hubo a lo largo de un conflicto que se extiende desde hace más de un año fue diálogo entre el Gobierno y los representantes de la Mesa de Enlace. Ningún sector económico ha tenido tantas reuniones, públicas y privadas, con tantos funcionarios desde el máximo nivel hasta instancias técnicas, como las registradas con esos dirigentes. Y en cada una de esos encuentros para “dialogar”, el Gobierno ha cedido una y otra vez beneficios a través de diversas medidas. Es cierto que no ha concedido todo lo que se le reclamaba, pero eso no es diálogo sino subordinación, que es el significante de esa palabra que instala ese bloque de poder. En realidad, lo único que les interesa es reducir las retenciones, y en especial las que se aplican a la soja. En caso contrario, se presenta un escenario donde el diálogo está ausente.

De esa manera se va desarrollando un ciclo donde los principales protagonistas del campo, con un amplio arco político que los acompaña, van planteando un estado de situación alejado de lo que efectivamente ocurre en la actividad. Por caso, entre tantas afirmaciones que no tienen nada que ver con lo que está pasando en el sector, el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, expresó en la inauguración oficial de la Exposición de Palermo que Argentina tendrá que importar leche y carne el año próximo. Cuando al día siguiente, en entrevistas radiales, se lo apuró un poco con cifras de esas actividades productivas, elaboradas por instituciones privadas además de estatales, empezó a relativizar esos pronósticos. Pero ya ha quedado instalado como algo probable cuando en la primera mitad de este año han aumentado la producción y exportación tanto de leche como de carne.

Lo mismo sucede con la próxima campaña agrícola y su rentabilidad esperada. Por ejemplo, con la del maíz Monsanto, que no puede ser señalada como una empresa anticampo, aseguró que será un excelente negocio para el productor. En un artículo publicado el sábado pasado en el suplemento Rural de Clarín, el gerente de negocio de Semillas y Biotecnología de esa multinacional, Pablo Ogallar, señaló que está convencido de que el margen bruto del maíz será muy rentable por una serie de factores, que detalló: el precio de los fertilizantes disminuyó 50 por ciento respecto de la campaña 2008/09; los alquileres bajaron 25 por ciento promedio; y el rinde de indiferencia pasó de entre 80 y 90 quintales por hectárea en la campaña pasada a entre 40 y 70 en campo propio o alquilado, respectivamente, en la actual. Además, Ogallar destacó el alza de la cotización del maíz en el mercado internacional, a lo que debería sumarle el lento pero persistente ajuste del tipo de cambio. La favorable perspectiva del negocio del maíz explica la impaciencia para forzar una rebaja de sus retenciones, lo que permitiría a los productores contabilizar ganancias extraordinarias, como pronostica la multinacional Monsanto para la próxima campaña.

Otro de los argumentos para sostener la ausencia de diálogo se refiere a que los Derechos de Exportación son confiscatorios, en particular el aplicado a la soja, porque alcanza una tasa del 35 por ciento, excediendo el 33 por ciento considerado como un máximo. Sin embargo, la alícuota actual del Impuesto a las Ganancias para las sociedades anónimas y las sociedades de responsabilidad limitada es del 35 por ciento, al igual que la alícuota marginal sobre las personas físicas, y a nadie se le ocurrió objetarla por confiscatoria. En un fallo del Juzgado Federal en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo Nº 2 de San Martín, en la causa Fidagro Fideicomiso Agropecuario-Pampas del Mundo SA contra el Ministerio de Economía por el tema de las retenciones, el magistrado sostuvo que “respecto del principio de no confiscatoriedad alegado por la actora, corresponde aclarar que no existe ni en la Constitución nacional ni en la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación un porcentaje fijo, una ‘cifra exacta’ que sea indicatoria del límite que no deba sobrepasar la alícuota de los tributos”. Para agregar que “diversos constitucionalistas y tributaristas prestigiosos reconocen que el invocado 33 por ciento resulta tan sólo una regla general sin un patrón común, sobre todo en materia tributaria”. El fallo explica que el carácter confiscatorio de un impuesto surge de las circunstancias de hecho de cada caso y por ello no puede ser establecido de manera uniforme, e incluso destaca un fallo referido a impuestos sucesorios de un extranjero donde la Corte aceptó un 50 por ciento.

El diálogo es la forma para superar diferencias de criterios e incluso para acortar distancias entre intereses enfrentados. La recuperación y apropiación de esa herramienta por parte de los sectores que aspiran a un desarrollo con equidad e inclusión social resulta indispensable para evitar que sea un instrumento vaciado por el poder dominante. Para ello se requiere significarlo con contenidos claros y marcos institucionales democráticos .

miércoles, 5 de agosto de 2009

Que te pasa Clarin, estas nervioso?

Que te pasa Clarin, estas nervioso?, vas a tener que seguir censurando porque no nos vamos a callar!
Aguante http://www.quetepasaclarin.com/


Aviso Importante
A la comunidad de lectores y a la blogósfera en general:

Debido a acciones legales iniciadas contra este blog por parte de una de las empresas que conforman el Grupo Clarín, nos vemos forzados a limitar el acceso a toda la producción de contenidos que venimos realizando desde hace ya más de tres meses. La intención que tuvimos cuando pusimos en marcha este proyecto fue la de generar un espacio más para aportar al debate que se está dando actualmente -a lo largo y a lo ancho de nuestro país- en lo que respecta a las intenciones de la sociedad de reveer la regulación del espacio radioelectrico, vigente desde la última dictadura militar. Lo hicimos poniendo el foco sobre la empresa multimediática que más se ha beneficiado con el esquema de concentración económica que permite la legislación actual, produciendo información de puro sesgo periodístico, con opiniones editoriales de los autores comprometidos con el proyecto. Hoy nos toca sentir en carne propia que, efectivamente y como lo venimos diciendo, el ejercicio del derecho a la libertad de expresión es un privilegio reservado sólo a unos pocos. Sin ánimo de dramatizar esta situación, solicitamos a la comunidad bloguera que comunique las causas de la baja de este blog y nos comprometemos a mantener canales abiertos de comunicación a los efectos de continuar informando sobre el desarrollo de los sucesos.
Sin más, los saluda con mucho cariño,
El equipo de QTPC? (mail)

sábado, 1 de agosto de 2009

Talquito

Por Alfredo Zaiat

La revitalización del discurso conservador en materia económica tiene en el tema de los subsidios un terreno fértil. El doble estándar en la evaluación de medidas económicas y comportamientos sociales se ha consolidado en la construcción del sentido común. No es una tarea sencilla eludir el bombardeo reduccionista de realidades complejas. Detrás de supuestas iniciativas para mejorar el horizonte fiscal o el escenario productivo para alentar la inversión del sector privado se oculta la discusión sobre millonarias transferencias de recursos públicos. Con criterios arbitrarios, los grandes industriales acompañados por economistas del establishment, con el inestimable apoyo de gran parte de una autoflagelada clase media, cuestionan los abundantes subsidios otorgados por el Estado al transporte y energía, ignorando los cuantiosos fondos también girados al poder económico. Héctor Méndez, el titular de la UIA y cara visible de la voluntad de ese grupo empresario de reeditar el suicidio industrial, arremetió contra los subsidios a los servicios públicos luego del encuentro con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Nada dijo acerca de los beneficios fiscales por regímenes de promoción a inversiones privadas, entre los que se destacan los proyectos de Siderar (Techint), Aluar y Molinos, o sobre las millonarias compensaciones otorgadas a la cadena agroalimentaria. En este último rubro, en los últimos días se anunció una medida que merece cuantificarse: se elevó de 10 a 20 centavos la compensación a los tamberos, lo que implica el desembolso de dinero público por hasta 90 mil pesos por unidad productiva en la última mitad del año. Pocos han sido tan agraciados en estos meses de crisis como los empresarios del campo, lo que revela su triunfo político-cultural en la convalidación por parte de una mayoría de iniciativas que significan abundantes giros de recursos fiscales hacia los estratos más acomodados de la pirámide económico-social.

En cambio, el cuestionamiento dominante se concentra en los subsidios al transporte y energía, que tienen impacto positivo en el presupuesto de los grupos sociales más vulnerables, aunque también vía tarifaria en las cuentas de pymes y comercios. En otro renglón, en tanto, se ocultan o minimizan transferencias cuando los favorecidos directos son grandes corporaciones locales, multinacionales y productores agropecuarios.

Uno de los sistemas de promoción de inversiones, que corrigió los abusos de los regímenes pasados, tiene un cupo anual de 1000 millones de pesos para proyectos de inversión en actividades industriales y 200 millones adicionales para aquellos desarrollados por pymes. Los beneficios se limitan a la amortización acelerada del bien de capital adquirido o a la devolución anticipada del IVA. En su trabajo “¿Formación de capital de emprendedores o concentración económica?” (revista Realidad Económica 238), el investigador Daniel Azpiazu realiza un detallado repaso de los resultados de esta política. Explica que el monto total de la inversión industrial promocionada ascendió a casi 10.000 millones de pesos, con un “costo fiscal” de 1756 millones de pesos. Azpiazu señala que “el principal fenómeno a remarcar lo ofrece el muy elevado grado de concentración de la formación de capital promocionada y, por ende, de los consiguientes ‘costos fiscales’. Apenas 15 proyectos explican más de las tres cuartas partes de la inversión, poco más del 82 por ciento de los beneficios fiscales concedidos, y el 83,2 por ciento de las exportaciones incrementales derivadas de la concreción de los respectivos emprendimientos”. Las principales empresas beneficiadas fueron Aluar, Terminal 6 Industrial, Molinos Río de la Plata, Cargill, Louis Dreyfus, Peugeot, Chrysler, Siderar, Acindar, YPF, Urquía.

La aplicación de subsidios es una medida que genera controversias porque el sector público determina en forma arbitraria, en base a ciertos objetivos, los favorecidos de esa política. Discutirlos permite mejorar la transparencia de su asignación y, en especial, su eficacia para evitar el despilfarro y la captura de ese dinero por grupos que no lo necesitan. Pero ese debate resulta más enriquecedor cuando es amplio y general, y no recortado según quien sea el beneficiario. Precisamente, la escasa transparencia en la asignación de subsidios a través de fideicomisos y fondos fiduciarios a lo largo de los últimos años, política acompañada por regulaciones de servicios públicos contradictorias para superar el modelo privatista de los noventa, favoreció el avance de la corriente conservadora. Con congelamiento de tarifas y luego su leve flexibilización y con una fuerte inversión pública en áreas sensibles, la intervención estatal ha privilegiado desde 2003 la estrategia de subsidios como mecanismo de redistribución de ingresos. Por ejemplo, el dinero que subvenciona el servicio de trenes y colectivos actúa como un salario indirecto para la población que utiliza esos medios de transporte. Mantener las tarifas controladas implica no afectar el ingreso de los pasajeros, en la mayoría trabajadores, estudiantes y jubilados.

En un reciente informe del Estudio Bein & Asoc. se destaca que para eliminar los subsidios al transporte urbano de pasajeros, calculado en 4884 millones de pesos en el primer semestre de este año (83,8 por ciento más que el destinado en el mismo período de 2008), las tarifas deberían aumentar 116 por ciento en el caso de los colectivos y 419 por ciento en los ferrocarriles y subtes. Los economistas de esa consultora estiman que de ese modo el boleto promedio de colectivo debería costar 3,05 pesos, el de subte, 5,71, y el de tren, 6,18 pesos. Hoy, el valor promedio de esos medios de transporte se ubica en 1,41, 1,10 y 1,19 peso, respectivamente. La conclusión de Bein es que “más allá de la no viabilidad política de semejante aumento, el impacto en el IPC de sincerar plenamente estas tarifas alcanza a sólo 4 puntos porcentuales”, para agregar con destinatario misterioso que “vale la pena remarcarlo porque no parece intuitivo”.

La actual reacción de los usuarios por el ajuste en luz y gas para disminuir el monto de los subsidios, que tanto reclamaba el discurso dominante y los progresistas preocupados por las piletas de invierno calefaccionadas de la zona norte, sirve como antecedente para evaluar el comportamiento social ante el alza de tarifas. Los recursos para mantener bajo control el precio del gas, la luz y el transporte público benefician a millones de personas, seguramente algunas sin necesidad de esa cobertura. Pero así funcionan las asignaciones (subsidios) universales, política que entusiasma cada vez a más a actores políticos y sociales.

El sector público también subsidia mediante otros mecanismos actividades sin cuestionamientos tan contundentes, aunque en algunos casos han surgido tenues críticas. Uno de ellos es el de las compensaciones a la cadena agroalimentaria. En 2008 el Estado ha distribuido 1500 millones de pesos a diferentes eslabones de ese circuito productivo, y en la primera mitad de este año ya sumó otros 1700 millones de pesos con una proyección a duplicar el dinero hasta diciembre. Esos fondos aportan a equiparar en parte la diferencia de algunos alimentos entre el precio local y el internacional. Si prevalece el discurso UIA-Méndez, esos subsidios deberían empezar a desaparecer, y en un contexto donde los commodities han descendido de sus máximos pero siguen en niveles elevados, los precios de los alimentos subirían aún más.

Recuperar la solvencia fiscal y macroeconómica, que para el poder económico significaría empezar a desmontar ese cuadro de subsidios, adelanta un fuerte incremento de la demanda de talquito suavizante. Muchos están ansiosos para volver a transitar ese camino que implicaría aumentos en alimentos, transporte y en servicios de luz y gas para usuarios residenciales y pymes. Ese entusiasmo de ciertos sectores sociales por el sincericidio de tarifas “de mercado” es uno de los tantos misterios a investigar por parte de estudiosos de comportamientos sociales.

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