Por Florencia Peña
Actriz.
Mi dolor es profundo. Perdimos a un líder grande, tan grande como el país que soñó. Un cuadro político. Un patriota. Un hombre que trazó una línea divisoria entre las políticas pasadas, nefastas y mafiosas, y este cambio de paradigma, que es hoy nuestra Argentina. Un hombre con convicciones fuertes, con paso seguro. El que supo hacerle frente a sus más feroces enemigos con la fuerza que dan las acciones. Un hombre que planteó nuevos horizontes. Que habló de igualdad, que se le atrevió al establishment. Que sorprendió allá por el 2003, cuando la cosa estaba fea, cuando la economía estaba muerta y los años de la dictadura todavía impunes. Él supo devolvernos la alegría. No le tembló el pulso para enfrentarse a los grandes pooles. Ni a las grandes corporaciones. Fue militante, esposo, padre y compañero político de “La Flaca”, como solía llamar a Cristina. Carismático y testarudo, con sus aciertos y sus errores, pero fiel a sus creencias. Apoyó la lucha de las Madres y Abuelas. Las defendió a capa y espada, haciéndose cargo que debíamos enjuiciar y condenar a los que fueron parte de los años más negros del país. Adoptó políticas de inclusión. No reprimió la lucha de los trabajadores ni las manifestaciones . Fue basureado y atacado sistemáticamente desde los medios, y la clase media “tilinga” lo hizo causante de todos sus males. Pero se la bancó. Y dobló la apuesta. Fue líder de la Unasur con gestiones exitosas. Nos devolvió la política. La sacudió del polvo del olvido y se la entregó al pueblo. Y volvimos a debatir, a confrontar, a discutir ideas. Volvimos a hablar de la Argentina. Volvimos a creer que se podía, que se puede y que se podrá. Ese hombre que supo levantar un país que estaba hundido, deprimido, sin fuerzas para la lucha, hoy ya no está. Hoy lo lloramos, los que supimos verlo. El pueblo trabajador está triste. Y cuesta creerlo. Su impronta quedará guardada en nuestros recuerdos. Su amor por la Argentina quedará en nuestros corazones. Y su legado será parte irreversible de un camino que él comenzó, y hoy más que nunca creo que nadie podrá detener. Gracias Néstor por tanto. Acá seguiremos tu luz y le daremos fuerza a tu compañera, que velará por vos y por todos nosotros. Te vamos a extrañar. Néstor vive. Por siempre
Este espacio esta destinado a hacerle el aguante a nuestra Presidenta, para que continue en el camino comenzado por el mejor Presidente de toda la historia, Nestor Kirchner.
jueves, 28 de octubre de 2010
miércoles, 27 de octubre de 2010
Cristina, hoy más que nunca te hacemos el aguante.
Solo quiero pensar que esto es una pesadilla, que no está ocurriendo.
No tengo palabras para expresar tanto dolor.
No tengo palabras para expresar tanto dolor.
martes, 26 de octubre de 2010
Cristina TV
lunes, 25 de octubre de 2010
La Argentina se ubica entre las tres economías que más crecen en el mundo
Por Federico Bernal
En un mundo aún convulsionado por la incesante crisis internacional; en un Occidente industrializado que no encuentra otra salida a la creciente conflictividad socioeconómica que recurrir al nefasto recetario del FMI, la Argentina sobresale como una de las tres primeras naciones con los más elevados índices de recuperación. En efecto, políticas sociales, comerciales y económicas soberanas, con el Estado además como eje fundamental, la Argentina se eleva como un “excelente ejemplo” para las economías emergentes decididas a no pagar los costos de una crisis generada por las economías desarrolladas. Ostensible para todos, la “Argentina real” resulta imposible de ocultar: a un informe del FMI que proyecta un crecimiento del PBI del 7,5% para 2010, debemos sumar un segundo y muy interesante informe extranjero del semanario británico liberal The Economist sobre la performance argentina. Sírvase el lector de un análisis de los puntos más significativos del informe aludido, publicado el 14 de octubre pasado y titulado “Producción, Precios y Empleo”. Salvo que se especifique lo contrario, los datos aquí utilizados surgen de una tabla incluida en el periódico británico que describe los siguientes indicadores, aplicados a 58 países (incluye la Eurozona): PBI, actividad industrial, precios al consumidor y desempleo. Las fuentes del diario londinense fueron: Thomson Reuters, el Centro para el Monitoreo de la Economía India, el Banco Central Europeo, la OCDE y los bancos centrales y agencias de estadísticas oficiales de los países relevados.
RECUPERACIÓN Y CRECIMIENTO. El PBI argentino del segundo trimestre de 2010 creció un 11,8% con relación a igual trimestre del año anterior. De los 58 países estudiados, y siempre en relación a 2009, sólo Taiwán (12,5%) y Ucrania (12%) exhibieron un mayor crecimiento del PBI. Es decir, la Argentina experimentó la tercera mejor recuperación económica del mundo. Si se evalúa la tendencia anualizada entre el trimestre medido y el inmediato anterior, el país registra una suba del 12,3%, sólo superada por Chile (18,4%), México (13,5%) y Lituania (13,4%). En relación a las proyecciones del PBI para el 2010, la Unidad de Inteligencia Económica de The Economist (UIE) predice un crecimiento del PBI argentino del 6,8%, que significa la octava posición entre los 58 países. Al respecto, es interesante advertir que junto a Brasil (7,2%) y Perú (7%), el ritmo del crecimiento argentino para este año se ubica más próximo al de las potencias asiáticas China (9,9%), Taiwán (9,2%) e India (8,4%) –los extremos son Singapur (12,2%) y Japón (2,9%)– que de la industria occidental de los Estados Unidos (2,6%) y la Eurozona (1,5%). La Argentina se posiciona como una de las tres naciones con la mejor recuperación económica del mundo (2009-2010), ubicándose entre las ocho primeras con los mejores pronósticos de crecimiento para 2010, cuadruplicando las tasas de los países generadores de la crisis. La robustez del modelo argentino lo coloca a la vanguardia mundial de la recuperación post-crisis.
RECUPERACIÓN DE LA REGIÓN. El crecimiento del PBI argentino del 11,8% interanual es por lejos el más alto de América. Algunos ejemplos: Canadá (3,4%), los Estados Unidos (3%), Perú (9,1%), Brasil (8,8%), México (7,6%), Chile (6,5%), Colombia (4,5%) y Venezuela (-1,9%). Cuando se evalúa la tendencia anualizada entre el trimestre medido y el inmediato anterior, la Argentina –sólo superada por Chile (18,4%) y México (13,5%)– duplica el porcentaje de Brasil y triplica el de Colombia. Al calcular el crecimiento medio del PBI (2010-2011), Brasil se posiciona en el primer lugar con el 5,8%, Perú en el segundo con un 5,7% y la Argentina en el tercero con el 5,4%. No obstante, entre 2008 y 2010 tanto Brasil como Perú registraron una mayor desaceleración económica que la Argentina, así como menores saldos de cuenta corriente interanuales (el 2%del país frente a Brasil -1,5% y Perú con 0,2%). Sólo la Argentina, Bolivia y Venezuela tendrán saldos de cuenta corriente positivos en 2010 y 2011 (según el World Economic Outlook 2010 del FMI).
PRECIOS Y DESEMPLEO. Los valores más altos en el primer indicador (agosto o septiembre) fueron para Venezuela (28,5%), Ucrania (15,2%), Pakistán (13,2%), Argentina (11,1%), Egipto (10,9%), India (9,9%) y Turquía (9,2%). Llama poderosamente la atención que de los 58 países, sólo en el caso de la Argentina se aclare como cita al pie que “las estimaciones extraoficiales de este indicador son mayores a las oficiales”. La referencia resulta como mínimo extraña, puesto que la tabla se basa en información provista por fuentes oficiales para los 58 países estudiados. Seguro existirán innumerables ejemplos donde las estimaciones no gubernamentales difieran de las oficiales. Oposición hay en todos lados. La diferencia de medición señalada para la Argentina es sumamente arbitraria e improcedente. Poner en tela de juicio a la entidad de estadísticas oficial atenta contra la imagen de ese país y, por supuesto, contra la credibilidad de The Economist. La referencia no se preocupa por definir cuáles son las fuentes extraoficiales, cuáles son sus estimaciones, ni si presentan conflictos de interés (muchas de las consultoras en la Argentina se basan en el IPC de Graciela Bevacqua, la ex Indec que fue desplazada de su cargo por el gobierno y elevada a rango de patriota por la oposición). Además, hay un grosero desliz. La Unidad de Inteligencia Económica de The Economist proyecta para la Argentina un aumento de precios al consumidor del 10,8% para 2010, es decir un 0,3% inferior al estipulado por el Indec (11,1%) pero un 14,2% menor al de Bevacqua. Interrogante: la diferencia entre el diario británico y las consultoras, ¿no debía haber sido también merecedora de una nota aclaratoria?
Más interesante aun resulta el hecho de advertir que en la Argentina el incremento de este indicador (tomando como “oficial” al calculado por la UIE) es similar al de Rusia, India, Turquía, Ucrania, Pakistán, Egipto y Vietnam, países que no sólo presentaron notables incrementos interanuales de sus PBI, sino que se encuentran entre los que exhiben los más elevados crecimientos medios del producto (2010-2011). Es decir, para ciertas naciones parecería existir una ligazón entre su recuperación económica y el incremento de sus precios al consumidor. La proporcionalidad resulta más contundente cuando se observa que todos estos países implementaron fuertes medidas de estímulo a la obra pública, al consumo interno y al aparato productivo, así como también una significativa incorporación de reservas obligatorias en efectivo (India, Turquía y la Argentina). Es justo señalar la fuerte incidencia de los precios de las materias primas sobre el nivel de precios al consumidor, ciertamente una incidencia que en el caso de la Argentina habría sido muy desfavorable de no haberse amortiguado a través de las retenciones a las exportaciones.
Otra característica común a todas estas economías, y que cabepena destacar, reside en las tasas de desempleo registradas. En todos los casos, las tasas se ubican entre leves a moderadas (tomando como parámetro de “moderada a grave” a la economía griega, con un 11,6%, y como “grave” a la española, con el 20,5%).
CONCLUSIONES. Para los aún escépticos de la “Argentina real”, para los aún temerosos de un modelo de desarrollo cimentado en las chimeneas, la proliferación de “cabecitas negras” y la justicia social, nada mejor que conocer y descansar en la muy favorable opinión que organismos internacionales y medios de comunicación primermundistas tienen de la performance económica argentina. Dichas opiniones presentan en realidad una doble trascendencia, puesto que tanto para el FMI como para determinados países industrializados, el modelo argentino constituye un “mal ejemplo” que deben seguir las economías emergentes. Y no sólo un “mal ejemplo”, sino también una “amenaza”. ¿Amenaza para quién? Para la prosperidad del mundo occidental. Dicha argumentación pertenece a un economista gurú del HSBC, StephenH. King (no confundir con el autor de los cuentos de terror). No es casual que King cuente este año con una abultada agenda de entrevistas, las cuales dedica a la presentación de su último libro: Perdiendo el control. Las amenazas emergentes contra la prosperidad occidental. Este libro sintetiza la preocupación del establishment especulador anglo-franco-germano y, por tanto, explica las renovadas presiones de los organismos internacionales hacia la Argentina. El libro despierta dos reflexiones: la magra recuperación, el estancamiento o retroceso exhibidos por la Europa occidental y los Estados Unidos: ¿acaso no están emparentados con la decisión de las economías emergentes de la periferia de no pagar los costos ni compartir en absoluto las consecuencias de una crisis ajena, generada justamente por los centros industriales de Occidente? ¿Es nuestra prosperidad, como aduce King, la causa de la contra-prosperidad del Primer Mundo? Como sea, la política económica soberana implementada por la Argentina, su sustentable modelo de desarrollo, posicionan al país a la vanguardia de la recuperación mundial. Y aquí el gran y único mensaje: vivir, crecer y desarrollarse en base a las propias capacidades y al esfuerzo colectivo y recíprocamente solidario no sólo es posible, sino también necesario.
En un mundo aún convulsionado por la incesante crisis internacional; en un Occidente industrializado que no encuentra otra salida a la creciente conflictividad socioeconómica que recurrir al nefasto recetario del FMI, la Argentina sobresale como una de las tres primeras naciones con los más elevados índices de recuperación. En efecto, políticas sociales, comerciales y económicas soberanas, con el Estado además como eje fundamental, la Argentina se eleva como un “excelente ejemplo” para las economías emergentes decididas a no pagar los costos de una crisis generada por las economías desarrolladas. Ostensible para todos, la “Argentina real” resulta imposible de ocultar: a un informe del FMI que proyecta un crecimiento del PBI del 7,5% para 2010, debemos sumar un segundo y muy interesante informe extranjero del semanario británico liberal The Economist sobre la performance argentina. Sírvase el lector de un análisis de los puntos más significativos del informe aludido, publicado el 14 de octubre pasado y titulado “Producción, Precios y Empleo”. Salvo que se especifique lo contrario, los datos aquí utilizados surgen de una tabla incluida en el periódico británico que describe los siguientes indicadores, aplicados a 58 países (incluye la Eurozona): PBI, actividad industrial, precios al consumidor y desempleo. Las fuentes del diario londinense fueron: Thomson Reuters, el Centro para el Monitoreo de la Economía India, el Banco Central Europeo, la OCDE y los bancos centrales y agencias de estadísticas oficiales de los países relevados.
RECUPERACIÓN Y CRECIMIENTO. El PBI argentino del segundo trimestre de 2010 creció un 11,8% con relación a igual trimestre del año anterior. De los 58 países estudiados, y siempre en relación a 2009, sólo Taiwán (12,5%) y Ucrania (12%) exhibieron un mayor crecimiento del PBI. Es decir, la Argentina experimentó la tercera mejor recuperación económica del mundo. Si se evalúa la tendencia anualizada entre el trimestre medido y el inmediato anterior, el país registra una suba del 12,3%, sólo superada por Chile (18,4%), México (13,5%) y Lituania (13,4%). En relación a las proyecciones del PBI para el 2010, la Unidad de Inteligencia Económica de The Economist (UIE) predice un crecimiento del PBI argentino del 6,8%, que significa la octava posición entre los 58 países. Al respecto, es interesante advertir que junto a Brasil (7,2%) y Perú (7%), el ritmo del crecimiento argentino para este año se ubica más próximo al de las potencias asiáticas China (9,9%), Taiwán (9,2%) e India (8,4%) –los extremos son Singapur (12,2%) y Japón (2,9%)– que de la industria occidental de los Estados Unidos (2,6%) y la Eurozona (1,5%). La Argentina se posiciona como una de las tres naciones con la mejor recuperación económica del mundo (2009-2010), ubicándose entre las ocho primeras con los mejores pronósticos de crecimiento para 2010, cuadruplicando las tasas de los países generadores de la crisis. La robustez del modelo argentino lo coloca a la vanguardia mundial de la recuperación post-crisis.
RECUPERACIÓN DE LA REGIÓN. El crecimiento del PBI argentino del 11,8% interanual es por lejos el más alto de América. Algunos ejemplos: Canadá (3,4%), los Estados Unidos (3%), Perú (9,1%), Brasil (8,8%), México (7,6%), Chile (6,5%), Colombia (4,5%) y Venezuela (-1,9%). Cuando se evalúa la tendencia anualizada entre el trimestre medido y el inmediato anterior, la Argentina –sólo superada por Chile (18,4%) y México (13,5%)– duplica el porcentaje de Brasil y triplica el de Colombia. Al calcular el crecimiento medio del PBI (2010-2011), Brasil se posiciona en el primer lugar con el 5,8%, Perú en el segundo con un 5,7% y la Argentina en el tercero con el 5,4%. No obstante, entre 2008 y 2010 tanto Brasil como Perú registraron una mayor desaceleración económica que la Argentina, así como menores saldos de cuenta corriente interanuales (el 2%del país frente a Brasil -1,5% y Perú con 0,2%). Sólo la Argentina, Bolivia y Venezuela tendrán saldos de cuenta corriente positivos en 2010 y 2011 (según el World Economic Outlook 2010 del FMI).
PRECIOS Y DESEMPLEO. Los valores más altos en el primer indicador (agosto o septiembre) fueron para Venezuela (28,5%), Ucrania (15,2%), Pakistán (13,2%), Argentina (11,1%), Egipto (10,9%), India (9,9%) y Turquía (9,2%). Llama poderosamente la atención que de los 58 países, sólo en el caso de la Argentina se aclare como cita al pie que “las estimaciones extraoficiales de este indicador son mayores a las oficiales”. La referencia resulta como mínimo extraña, puesto que la tabla se basa en información provista por fuentes oficiales para los 58 países estudiados. Seguro existirán innumerables ejemplos donde las estimaciones no gubernamentales difieran de las oficiales. Oposición hay en todos lados. La diferencia de medición señalada para la Argentina es sumamente arbitraria e improcedente. Poner en tela de juicio a la entidad de estadísticas oficial atenta contra la imagen de ese país y, por supuesto, contra la credibilidad de The Economist. La referencia no se preocupa por definir cuáles son las fuentes extraoficiales, cuáles son sus estimaciones, ni si presentan conflictos de interés (muchas de las consultoras en la Argentina se basan en el IPC de Graciela Bevacqua, la ex Indec que fue desplazada de su cargo por el gobierno y elevada a rango de patriota por la oposición). Además, hay un grosero desliz. La Unidad de Inteligencia Económica de The Economist proyecta para la Argentina un aumento de precios al consumidor del 10,8% para 2010, es decir un 0,3% inferior al estipulado por el Indec (11,1%) pero un 14,2% menor al de Bevacqua. Interrogante: la diferencia entre el diario británico y las consultoras, ¿no debía haber sido también merecedora de una nota aclaratoria?
Más interesante aun resulta el hecho de advertir que en la Argentina el incremento de este indicador (tomando como “oficial” al calculado por la UIE) es similar al de Rusia, India, Turquía, Ucrania, Pakistán, Egipto y Vietnam, países que no sólo presentaron notables incrementos interanuales de sus PBI, sino que se encuentran entre los que exhiben los más elevados crecimientos medios del producto (2010-2011). Es decir, para ciertas naciones parecería existir una ligazón entre su recuperación económica y el incremento de sus precios al consumidor. La proporcionalidad resulta más contundente cuando se observa que todos estos países implementaron fuertes medidas de estímulo a la obra pública, al consumo interno y al aparato productivo, así como también una significativa incorporación de reservas obligatorias en efectivo (India, Turquía y la Argentina). Es justo señalar la fuerte incidencia de los precios de las materias primas sobre el nivel de precios al consumidor, ciertamente una incidencia que en el caso de la Argentina habría sido muy desfavorable de no haberse amortiguado a través de las retenciones a las exportaciones.
Otra característica común a todas estas economías, y que cabepena destacar, reside en las tasas de desempleo registradas. En todos los casos, las tasas se ubican entre leves a moderadas (tomando como parámetro de “moderada a grave” a la economía griega, con un 11,6%, y como “grave” a la española, con el 20,5%).
CONCLUSIONES. Para los aún escépticos de la “Argentina real”, para los aún temerosos de un modelo de desarrollo cimentado en las chimeneas, la proliferación de “cabecitas negras” y la justicia social, nada mejor que conocer y descansar en la muy favorable opinión que organismos internacionales y medios de comunicación primermundistas tienen de la performance económica argentina. Dichas opiniones presentan en realidad una doble trascendencia, puesto que tanto para el FMI como para determinados países industrializados, el modelo argentino constituye un “mal ejemplo” que deben seguir las economías emergentes. Y no sólo un “mal ejemplo”, sino también una “amenaza”. ¿Amenaza para quién? Para la prosperidad del mundo occidental. Dicha argumentación pertenece a un economista gurú del HSBC, StephenH. King (no confundir con el autor de los cuentos de terror). No es casual que King cuente este año con una abultada agenda de entrevistas, las cuales dedica a la presentación de su último libro: Perdiendo el control. Las amenazas emergentes contra la prosperidad occidental. Este libro sintetiza la preocupación del establishment especulador anglo-franco-germano y, por tanto, explica las renovadas presiones de los organismos internacionales hacia la Argentina. El libro despierta dos reflexiones: la magra recuperación, el estancamiento o retroceso exhibidos por la Europa occidental y los Estados Unidos: ¿acaso no están emparentados con la decisión de las economías emergentes de la periferia de no pagar los costos ni compartir en absoluto las consecuencias de una crisis ajena, generada justamente por los centros industriales de Occidente? ¿Es nuestra prosperidad, como aduce King, la causa de la contra-prosperidad del Primer Mundo? Como sea, la política económica soberana implementada por la Argentina, su sustentable modelo de desarrollo, posicionan al país a la vanguardia de la recuperación mundial. Y aquí el gran y único mensaje: vivir, crecer y desarrollarse en base a las propias capacidades y al esfuerzo colectivo y recíprocamente solidario no sólo es posible, sino también necesario.
viernes, 15 de octubre de 2010
Una pesadilla: el gabinete del Sr. Cobos
Por Mempo Giardinelli
De regreso de Frankfurt, en el vuelo, una pesadilla me dejó un horrible sabor de boca. Y si ahora debo compartirla con los lectores es porque ayer mismo la realidad me hizo pensar que podía suceder. Imagínense: ¿Qué sería de este país si por azares del destino el Sr. Julio Cleto Cobos deviniera presidente de la República?
No tiene sentido conjeturar razones para semejante advenimiento, siendo que toda especulación sería ofensiva e inoportuna. Porque tenemos una Presidenta en ejercicio, que conduce esta nación con todos los atributos de la Constitución y la democracia. Y gusten más o gusten menos su estilo y sus decisiones, su figura es incuestionable.
Sin embargo, en mi sueño, y no sé por qué extraña razón (esos enigmas son “naturales” en el mundo onírico), de pronto asumía la primera magistratura el Sr. Cobos, ruidosamente celebrado por no pocos cretinos, resentidos o confundidos, y por muchas almas inocentes pero con poco cerebro, de esas que en la Argentina siempre se quejan a destiempo, no saben de qué se quejan o se encolumnan detrás de oportunos quejosos profesionales.
Tras mucho dudar acerca de la conveniencia de escribir o no este texto de ciencia ficción política, aquí les cuento el escenario que vislumbré a diez mil metros de altura.
El actual vicepresidente asumía el cargo aplaudido por la horda de odiadores que pulula hoy en los medios hegemónicos. Sólo unos pocos desubicados recordábamos, inútilmente, que el hombre llegaba como producto del más grave error político del Sr. Néstor Kirchner, pero eso ya no tenía importancia. Lo que sí la tenía era que en el sueño el Sr. Cobos se rodeaba de los más competentes, lúcidos, éticos y patrióticos políticos de este país.
Su ministro del Interior era el señor Eduardo Duhalde y en Economía hacían cola para ser designados los señores López Murphy, Broda, Redrado e incluso el siempre disponible Sr. Domingo Cavallo. Todos ellos decididos a cancelar rápidamente y por decreto el 82 por ciento móvil. También, y con la misma velocidad, se restablecían las AFJP, se anulaban completa y absolutamente la ley de medios y la de Matrimonio Igualitario, y por supuesto se eliminaban todas las retenciones agropecuarias.
El crecimiento económico autónomo que la Argentina viene teniendo era detenido abruptamente gracias al asesoramiento del FMI, benemérita institución que nuevamente se constituía en monitora de nuestro destino. Concomitantemente se amputaba la inversión educativa, se reducían los salarios en un 13 por ciento y los maestros volvían a cobrar 300 pesos mensuales.
Obviamente se iba al demonio la política de Defensa que ha democratizado a las Fuerzas Armadas, y eso por decisión del nuevo ministro, no recuerdo si el inagotable Sr. Jaunarena o Rosendo Fraga. Lo seguro es que se terminaban las políticas de derechos humanos, y las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo comenzaban a ser vituperadas nuevamente, algunas perseguidas o encarceladas. La ex ESMA era puesta en manos de la señora Cecilia Pando y sus amigos, que preparaban la “restauración a sus mandos naturales”. Y como el Ministerio de Justicia quedaba a cargo de un jurista radical, se disponía la rápida suspensión de todos los juicios por la Verdad, y se amnistiaba a los dictadores Videla, Bussi y Menéndez por razones humanitarias.
La Memoria pasaba a ser una mala palabra, porque todos estaban “hartos” de ella, siguiendo los nuevos postulados del señor Lanata y otros ilustres comunicadores.
El gabinete del Sr. Cobos se completaba con gente inmediatamente aprobada por los diarios La Nación y Clarín, y ocupaban sus puestos la Sra. Beatriz Sarlo en la Secretaría de Cultura de la Nación y Abel Posse en Educación o en Relaciones Exteriores (eso faltaba definirlo porque también eran candidatas a esos puestos las señoras Elisa Carrió y Patricia Bullrich). El voto definidor lo iba a tener el cardenal Bergoglio.
El Ministerio de Agricultura era disputado por los señores Biolcatti, Llambías, Buzzi y el refinado dirigente entrerriano señor De Angelis. En otros puestos Cobos designaba a gente de ética acrisolada como los señores Duhalde, Macri y De Narváez, todos asesorados por el Sr. Luis Barrionuevo. Y el Canal 7 acababa su prédica disolvente con el arribo de Nelson Castro a la dirección, secundado en el directorio por inobjetales demócratas como Mariano Grondona, Mirtha Legrand, Susana Giménez, Eduardo Van der Koy y Joaquín Morales Solá.
Claro que de inmediato en alguna plaza se manifestaban los señores D’Elía, Pérsico y Hebe de Bonafini, pero los piquetes que organizaban eran brutalmente reprimidos, mientras dirigentes sociales como Pino Solanas o Víctor de Gennaro balbuceaban tardías autocríticas. En cuanto a la izquierda y el troskismo, inexorablemente se subdividían en ortodoxos y traidores.
¿Exagero? Ojalá. ¿Que este texto es apocaliptico? Sí, pero tanto como la realidad argentina sabe y puede serlo.
Desperté horrorizado. No soy amigo de la Presidenta, pero si la veo le voy a rogar que viaje menos. Que se cuide más. Que vele por su salud. Y que prevea formas de preservación del rumbo que hoy tiene la Argentina. Porque sin dejar de reconocer las muchas desprolijidades y acciones reprochables de su gobierno –que tanto me fastidia a veces y al que a muchos como yo nos resulta tan difícil defender– hay un rumbo diferente en estos años, una esperanza que esta maldita pesadilla vino a empañar. Porque si acaso la República pasara a ser gobernada por un muerto político como el vicepresidente, de flaca dignidad y viscosa ideología, a mí me corre un frío por la espalda de sólo imaginarlo.
De regreso de Frankfurt, en el vuelo, una pesadilla me dejó un horrible sabor de boca. Y si ahora debo compartirla con los lectores es porque ayer mismo la realidad me hizo pensar que podía suceder. Imagínense: ¿Qué sería de este país si por azares del destino el Sr. Julio Cleto Cobos deviniera presidente de la República?
No tiene sentido conjeturar razones para semejante advenimiento, siendo que toda especulación sería ofensiva e inoportuna. Porque tenemos una Presidenta en ejercicio, que conduce esta nación con todos los atributos de la Constitución y la democracia. Y gusten más o gusten menos su estilo y sus decisiones, su figura es incuestionable.
Sin embargo, en mi sueño, y no sé por qué extraña razón (esos enigmas son “naturales” en el mundo onírico), de pronto asumía la primera magistratura el Sr. Cobos, ruidosamente celebrado por no pocos cretinos, resentidos o confundidos, y por muchas almas inocentes pero con poco cerebro, de esas que en la Argentina siempre se quejan a destiempo, no saben de qué se quejan o se encolumnan detrás de oportunos quejosos profesionales.
Tras mucho dudar acerca de la conveniencia de escribir o no este texto de ciencia ficción política, aquí les cuento el escenario que vislumbré a diez mil metros de altura.
El actual vicepresidente asumía el cargo aplaudido por la horda de odiadores que pulula hoy en los medios hegemónicos. Sólo unos pocos desubicados recordábamos, inútilmente, que el hombre llegaba como producto del más grave error político del Sr. Néstor Kirchner, pero eso ya no tenía importancia. Lo que sí la tenía era que en el sueño el Sr. Cobos se rodeaba de los más competentes, lúcidos, éticos y patrióticos políticos de este país.
Su ministro del Interior era el señor Eduardo Duhalde y en Economía hacían cola para ser designados los señores López Murphy, Broda, Redrado e incluso el siempre disponible Sr. Domingo Cavallo. Todos ellos decididos a cancelar rápidamente y por decreto el 82 por ciento móvil. También, y con la misma velocidad, se restablecían las AFJP, se anulaban completa y absolutamente la ley de medios y la de Matrimonio Igualitario, y por supuesto se eliminaban todas las retenciones agropecuarias.
El crecimiento económico autónomo que la Argentina viene teniendo era detenido abruptamente gracias al asesoramiento del FMI, benemérita institución que nuevamente se constituía en monitora de nuestro destino. Concomitantemente se amputaba la inversión educativa, se reducían los salarios en un 13 por ciento y los maestros volvían a cobrar 300 pesos mensuales.
Obviamente se iba al demonio la política de Defensa que ha democratizado a las Fuerzas Armadas, y eso por decisión del nuevo ministro, no recuerdo si el inagotable Sr. Jaunarena o Rosendo Fraga. Lo seguro es que se terminaban las políticas de derechos humanos, y las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo comenzaban a ser vituperadas nuevamente, algunas perseguidas o encarceladas. La ex ESMA era puesta en manos de la señora Cecilia Pando y sus amigos, que preparaban la “restauración a sus mandos naturales”. Y como el Ministerio de Justicia quedaba a cargo de un jurista radical, se disponía la rápida suspensión de todos los juicios por la Verdad, y se amnistiaba a los dictadores Videla, Bussi y Menéndez por razones humanitarias.
La Memoria pasaba a ser una mala palabra, porque todos estaban “hartos” de ella, siguiendo los nuevos postulados del señor Lanata y otros ilustres comunicadores.
El gabinete del Sr. Cobos se completaba con gente inmediatamente aprobada por los diarios La Nación y Clarín, y ocupaban sus puestos la Sra. Beatriz Sarlo en la Secretaría de Cultura de la Nación y Abel Posse en Educación o en Relaciones Exteriores (eso faltaba definirlo porque también eran candidatas a esos puestos las señoras Elisa Carrió y Patricia Bullrich). El voto definidor lo iba a tener el cardenal Bergoglio.
El Ministerio de Agricultura era disputado por los señores Biolcatti, Llambías, Buzzi y el refinado dirigente entrerriano señor De Angelis. En otros puestos Cobos designaba a gente de ética acrisolada como los señores Duhalde, Macri y De Narváez, todos asesorados por el Sr. Luis Barrionuevo. Y el Canal 7 acababa su prédica disolvente con el arribo de Nelson Castro a la dirección, secundado en el directorio por inobjetales demócratas como Mariano Grondona, Mirtha Legrand, Susana Giménez, Eduardo Van der Koy y Joaquín Morales Solá.
Claro que de inmediato en alguna plaza se manifestaban los señores D’Elía, Pérsico y Hebe de Bonafini, pero los piquetes que organizaban eran brutalmente reprimidos, mientras dirigentes sociales como Pino Solanas o Víctor de Gennaro balbuceaban tardías autocríticas. En cuanto a la izquierda y el troskismo, inexorablemente se subdividían en ortodoxos y traidores.
¿Exagero? Ojalá. ¿Que este texto es apocaliptico? Sí, pero tanto como la realidad argentina sabe y puede serlo.
Desperté horrorizado. No soy amigo de la Presidenta, pero si la veo le voy a rogar que viaje menos. Que se cuide más. Que vele por su salud. Y que prevea formas de preservación del rumbo que hoy tiene la Argentina. Porque sin dejar de reconocer las muchas desprolijidades y acciones reprochables de su gobierno –que tanto me fastidia a veces y al que a muchos como yo nos resulta tan difícil defender– hay un rumbo diferente en estos años, una esperanza que esta maldita pesadilla vino a empañar. Porque si acaso la República pasara a ser gobernada por un muerto político como el vicepresidente, de flaca dignidad y viscosa ideología, a mí me corre un frío por la espalda de sólo imaginarlo.
jueves, 14 de octubre de 2010
"Cada política que se hacía en nombre de los poderosos y para los poderosos la pagó el pueblo, nunca la pagaron los dirigentes "

... "cuando hoy leía en algún diario que se había sancionado un 82 por ciento móvil para los jubilados, no, eso no es una ley de 82 por ciento móvil, eso es una ley de quiebra del Estado y estafa a los jubilados, como lo han hecho ya en otras oportunidades.
Si este Gobierno que desde el año 2003 a la fecha ha otorgado más de 18 aumentos a jubilaciones que venían congeladas del año ´97, si este Gobierno recuperó la administración de los recursos del Estado en manos de las AFJP, si este Gobierno incorporó más de 2.300.000 jubilados, fundamentalmente mujeres que estaban dejadas de lado y no tenían ningún tipo de cobertura ni obra social; si este Gobierno que sancionó una movilidad, un aumento obligatorio dos veces al año a nuestros jubilados que ha permitido en menos de un año y medio casi un 50 por ciento de aumento de los haberes, si este Gobierno pudiera hacer eso, ni siquiera daría el 82, seguramente daría el 100.
¿Pero quiénes son los que dicen que le dan eso? Los que siendo gobierno, Alianza año 1999, no estaba solamente un partido, había varios partidos, no quiero ni nombrarlos, todos los conocen y muchos de los dirigentes que ayer hablaban fueron los que participaron como funcionarios o sentados en las bancas del descuento del 13 por ciento a todos los jubilados y a todos los empleados públicos estatales.
¿Quién puede creer en ellos? Son los mismos que en algún momento con un ministro breve, muy breve, porque no duró más de una semana, propusieron para solucionar el problema económico de los argentinos reducir el presupuesto de las universidades. Es el ministro que terminó siendo echado por la Franja Morada si mal no recuerdo, y por su propia ineptitud fundamentalmente.
El mismo gobierno que se endeudó de una manera atroz con megacanjes, más de 40.000 millones de dólares, y además otros gobiernos que también habían decretado el default, y todo lo estamos pagando en este Gobierno que no se endeudó nunca y que ha desendeudado como nunca y como nadie al país.
Esos gobiernos que tuvieron que retirarse dos veces por ineptitud manifiesta para gestionar el Estado. La última vez lo hicieron además trágicamente, con más de 30 muertos en las calles de la República Argentina; algún otro también en un puente tiene alguna deuda que saldar todavía con todos los argentinos.
Esos dicen que quieren cubrir a nuestros jubilados y digo yo: ¿por qué votaron en contra entonces cuando recuperamos los recursos de los trabajadores de las AFJP? ¿Por qué votaron en contra de la movilidad jubilatoria? ¿Por qué quieren ahora en una cláusula -la verdad que yo me enteré ayer- sancionada, donde el fondo de garantía de la ANSES, ese fondo que conforman los paquetes accionarios de muchísimas empresas argentinas que además son la garantía, títulos, dinero que va a permitir que los jubilados puedan seguir cobrando dos aumentos todos los años, ahora están diciendo que tenemos que venderlo en 30 días? Son los mismos que votaron en contra de que los monopolios mediáticos desinvirtieran en un año, para los monopolios un año es poco, para los jubilados 30 días y a remate público con acciones y con el fondo de garantía. Díganme amigos si realmente no es una ley de quiebra y estafa a los jubilados.
Ahí andan con declaraciones diciendo bueno, vamos a ver cómo se financia, alcanzaría para el año 2011; querido, los jubilados van a estar en el 2011, 13, 14, 15. ¡Cuánta ineptitud! Y quieren ser gobierno, quieren volver a ser gobierno, la verdad es que corre escalofrío por la espalda de tan sólo pensar que tuvieran la responsabilidad de tu sueldo y de tu vida otra vez, Dios nos libre a todos los argentinos, Dios nos libre.
De lo otro, será que las mujeres, yo no por suerte pero algunas compañeras de género tienen la desgracia de ser traicionadas, yo por suerte nunca fui traicionada, pero tenemos un componente genético que nos prepara para cosas que por ahí los hombres no están tan preparados y por eso asimilo mejor algunas traiciones. Andresito habló de una palabra, usurpador, yo diría ocupa, porque alguien ocupa un rol pero lo importante no es ocupar un rol, yo puedo ocupar el cargo de presidenta pero tengo que ejercerlo y ejercerlo de acuerdo a como manda la Constitución y a como votó la sociedad, si yo no ejerciera este cargo de acuerdo a la Constitución y a los votos que me dieron la legitimidad de un programa de gobierno, sería una presidenta ocupa. Bueno, tenemos vicepresidente ocupa, pero no importa, somos tan respetuosos de la legalidad y la Constitución, que quede allí hasta el 10 de diciembre cuando finaliza su mandato, que no se piense que nadie va a pedirle la renuncia, al contrario, mirá que respetuosos que somos.
La verdad que esto que vive la República Argentina, de una fórmula integrada por un presidente oficialista y un vicepresidente opositor y uno de los jefes, porque tiene varios jefes la oposición -este es otro de los problemas que hay en la Argentina también- la verdad es que nunca se vio en la historia, nunca se vio en ninguna parte del mundo. . Pero no importa, miren, con todo lo que ha pasado desde que me tocó asumir como Presidenta, y discúlpenme, yo no puedo soslayar mi condición de género, porque la verdad que nunca a nadie le pasaron tantas cosas, todo, nada ha dejado de pasar, los momentos más graves y difíciles de un país, cuatro meses con rutas cortadas y ni un solo gesto de represión por parte del gobierno, ni uno solo. Los mismos medios que hoy agitan y ponen micrófonos cuando hay algún corte de calle, que no comparto, ¿pero por qué no le ponían micrófono a los ciudadanos o a los camioneros cuando no podían pasar por las rutas durante cuatro meses y se produjo el desabastecimiento del país más formidable que se recuerde? Porque en realidad son empresas con intereses económicos y también políticos. Esto es bueno sacarlo a la luz, charlarlo y debatirlo. A mí me encanta, ¿saben lo que más me gusta de mi gobierno, además de haber sido un gobierno de restituir y devolver derechos? Que se empezaron a discutir cosas y salieron cosas a la luz que nunca se habían puesto en discusión desde el golpe del 24 de marzo de 1976.
La verdad que me siento muy orgullosa, me siento parte de un gobierno profundamente democrático, democrático en serio porque pone en discusión frente a la sociedad su conflictividad y los intereses poderosos que se mueven en un país para frenar el cambio, para frenar las conquistas, para despojarnos de derechos.
Y luego también esto que nos está pasando, que nos pasó con las reservas, con la crisis mundial, ahí no tienen nada que ver los de adentro, nos vino de afuera, pero me la tuve que bancar y nos la tuvimos que bancar todos igual. De todos modos fíjense: 9% de crecimiento de la actividad económica en los últimos 12 meses, reservas como nunca en el país. Este es el país que estamos construyendo pese no sólo a los palos, a los palos, a las piedras, a los golpes, porque la verdad lo único que falta es que me dejen morado un ojo y aparecer como Florencia Peña en esos carteles de violencia familiar. Yo podría tal vez, aunque es muy dramático lo de la violencia familiar, pero cuánta violencia institucional, porque muchas veces yo siento como Presidenta que la violencia sobre la institución del Poder Ejecutivo se hace también desde las otras instituciones y lo que es más terrible en nombre de la defensa de la democracia y de la Constitución.
Realmente cuando uno ve cosas como las de anoche, donde todo el mundo sabe que sería la quiebra del Estado y que no puede explicar nadie sensatamente con los números en la mano cómo financiar cosas, cuando se escucha que para qué les dan netbooks a los chicos en las escuelas públicas, cuando también escuchamos alguna vez algo que fue cuidadosamente omitido por los grandes medios, que otro senador de la oposición hablaba de que la Asignación Universal por Hijo servía a los drogadictos y a no sé qué otra cosa más, hasta estas cosas llegaron a decir, a veces siento realmente que no es ya una cosa ni siquiera contra el gobierno, están decididamente en contra del país, contra los intereses de la Argentina. Cuando los escucho defender al Fondo Monetario Internacional, a dudar de lo que hacemos en Malvinas, en fin, uno siente ¿qué pasa con esta gente? Pero si se creen que me van a hacer flaquear, si se creen que me van a amilanar, a achicar, que se olviden, que se olviden. Cada cosa que le hacen al país, cada intento de quebrar al país, cada intento de volver a un pasado que hizo sufrir mucho a los argentinos, porque hemos sufrido mucho, y no hemos sufrido los dirigentes, vamos a hablar también clarito de una buena vez por todas en la Argentina: los que tenían responsabilidades institucionales como oficialistas o como opositores ninguno se fundió, ninguno tuvo que irse del país, ninguno se quedó con hambre, el que se quedó con hambre fue el pueblo, a los que le tomaron los ahorros fue a poderosos sectores de la clase media, los que no tenían que darles de comer a sus hijos fueron los pobres y la clase media también que se empobreció. Entonces hablemos clarito, cada crisis que han provocado con políticas subordinadas a lo que venía de afuera, cada política que se hacía en nombre de los poderosos y para los poderosos la pagó el pueblo, nunca la pagaron los dirigentes ni los partidos políticos, las pagó el pueblo.
Por eso estoy acá, para que nunca más vuelva a pasar esto, para darles la certeza de que esta Presidenta va a actuar con toda la responsabilidad que lo ha hecho siempre, con la misma responsabilidad que decidió en diciembre del año pasado frente a la crisis internacional que teníamos que dar certeza al mundo de que íbamos a pagar para que no nos hicieran operaciones financieras y atacaran las posiciones financieras de la Argentina. Por eso decidí lo de las reservas y por eso tuve razón, ahí está el resultado, allá están los que se oponían, son los mismos de la ley de quiebra y estafa a los jubilados, son siempre los mismos actores, siempre la misma historia que ya, afortunadamente, si ayer fue tragedia -como dice una persona que no voy a nombrar porque si no La Nación me va a sacar una editorial- lo que primero viene como tragedia después viene como comedia y esto de ayer realmente es una gran comedia montada por grandes farsantes y grandes comediantes de la escena nacional."
Si este Gobierno que desde el año 2003 a la fecha ha otorgado más de 18 aumentos a jubilaciones que venían congeladas del año ´97, si este Gobierno recuperó la administración de los recursos del Estado en manos de las AFJP, si este Gobierno incorporó más de 2.300.000 jubilados, fundamentalmente mujeres que estaban dejadas de lado y no tenían ningún tipo de cobertura ni obra social; si este Gobierno que sancionó una movilidad, un aumento obligatorio dos veces al año a nuestros jubilados que ha permitido en menos de un año y medio casi un 50 por ciento de aumento de los haberes, si este Gobierno pudiera hacer eso, ni siquiera daría el 82, seguramente daría el 100.
¿Pero quiénes son los que dicen que le dan eso? Los que siendo gobierno, Alianza año 1999, no estaba solamente un partido, había varios partidos, no quiero ni nombrarlos, todos los conocen y muchos de los dirigentes que ayer hablaban fueron los que participaron como funcionarios o sentados en las bancas del descuento del 13 por ciento a todos los jubilados y a todos los empleados públicos estatales.
¿Quién puede creer en ellos? Son los mismos que en algún momento con un ministro breve, muy breve, porque no duró más de una semana, propusieron para solucionar el problema económico de los argentinos reducir el presupuesto de las universidades. Es el ministro que terminó siendo echado por la Franja Morada si mal no recuerdo, y por su propia ineptitud fundamentalmente.
El mismo gobierno que se endeudó de una manera atroz con megacanjes, más de 40.000 millones de dólares, y además otros gobiernos que también habían decretado el default, y todo lo estamos pagando en este Gobierno que no se endeudó nunca y que ha desendeudado como nunca y como nadie al país.
Esos gobiernos que tuvieron que retirarse dos veces por ineptitud manifiesta para gestionar el Estado. La última vez lo hicieron además trágicamente, con más de 30 muertos en las calles de la República Argentina; algún otro también en un puente tiene alguna deuda que saldar todavía con todos los argentinos.
Esos dicen que quieren cubrir a nuestros jubilados y digo yo: ¿por qué votaron en contra entonces cuando recuperamos los recursos de los trabajadores de las AFJP? ¿Por qué votaron en contra de la movilidad jubilatoria? ¿Por qué quieren ahora en una cláusula -la verdad que yo me enteré ayer- sancionada, donde el fondo de garantía de la ANSES, ese fondo que conforman los paquetes accionarios de muchísimas empresas argentinas que además son la garantía, títulos, dinero que va a permitir que los jubilados puedan seguir cobrando dos aumentos todos los años, ahora están diciendo que tenemos que venderlo en 30 días? Son los mismos que votaron en contra de que los monopolios mediáticos desinvirtieran en un año, para los monopolios un año es poco, para los jubilados 30 días y a remate público con acciones y con el fondo de garantía. Díganme amigos si realmente no es una ley de quiebra y estafa a los jubilados.
Ahí andan con declaraciones diciendo bueno, vamos a ver cómo se financia, alcanzaría para el año 2011; querido, los jubilados van a estar en el 2011, 13, 14, 15. ¡Cuánta ineptitud! Y quieren ser gobierno, quieren volver a ser gobierno, la verdad es que corre escalofrío por la espalda de tan sólo pensar que tuvieran la responsabilidad de tu sueldo y de tu vida otra vez, Dios nos libre a todos los argentinos, Dios nos libre.
De lo otro, será que las mujeres, yo no por suerte pero algunas compañeras de género tienen la desgracia de ser traicionadas, yo por suerte nunca fui traicionada, pero tenemos un componente genético que nos prepara para cosas que por ahí los hombres no están tan preparados y por eso asimilo mejor algunas traiciones. Andresito habló de una palabra, usurpador, yo diría ocupa, porque alguien ocupa un rol pero lo importante no es ocupar un rol, yo puedo ocupar el cargo de presidenta pero tengo que ejercerlo y ejercerlo de acuerdo a como manda la Constitución y a como votó la sociedad, si yo no ejerciera este cargo de acuerdo a la Constitución y a los votos que me dieron la legitimidad de un programa de gobierno, sería una presidenta ocupa. Bueno, tenemos vicepresidente ocupa, pero no importa, somos tan respetuosos de la legalidad y la Constitución, que quede allí hasta el 10 de diciembre cuando finaliza su mandato, que no se piense que nadie va a pedirle la renuncia, al contrario, mirá que respetuosos que somos.
La verdad que esto que vive la República Argentina, de una fórmula integrada por un presidente oficialista y un vicepresidente opositor y uno de los jefes, porque tiene varios jefes la oposición -este es otro de los problemas que hay en la Argentina también- la verdad es que nunca se vio en la historia, nunca se vio en ninguna parte del mundo. . Pero no importa, miren, con todo lo que ha pasado desde que me tocó asumir como Presidenta, y discúlpenme, yo no puedo soslayar mi condición de género, porque la verdad que nunca a nadie le pasaron tantas cosas, todo, nada ha dejado de pasar, los momentos más graves y difíciles de un país, cuatro meses con rutas cortadas y ni un solo gesto de represión por parte del gobierno, ni uno solo. Los mismos medios que hoy agitan y ponen micrófonos cuando hay algún corte de calle, que no comparto, ¿pero por qué no le ponían micrófono a los ciudadanos o a los camioneros cuando no podían pasar por las rutas durante cuatro meses y se produjo el desabastecimiento del país más formidable que se recuerde? Porque en realidad son empresas con intereses económicos y también políticos. Esto es bueno sacarlo a la luz, charlarlo y debatirlo. A mí me encanta, ¿saben lo que más me gusta de mi gobierno, además de haber sido un gobierno de restituir y devolver derechos? Que se empezaron a discutir cosas y salieron cosas a la luz que nunca se habían puesto en discusión desde el golpe del 24 de marzo de 1976.
La verdad que me siento muy orgullosa, me siento parte de un gobierno profundamente democrático, democrático en serio porque pone en discusión frente a la sociedad su conflictividad y los intereses poderosos que se mueven en un país para frenar el cambio, para frenar las conquistas, para despojarnos de derechos.
Y luego también esto que nos está pasando, que nos pasó con las reservas, con la crisis mundial, ahí no tienen nada que ver los de adentro, nos vino de afuera, pero me la tuve que bancar y nos la tuvimos que bancar todos igual. De todos modos fíjense: 9% de crecimiento de la actividad económica en los últimos 12 meses, reservas como nunca en el país. Este es el país que estamos construyendo pese no sólo a los palos, a los palos, a las piedras, a los golpes, porque la verdad lo único que falta es que me dejen morado un ojo y aparecer como Florencia Peña en esos carteles de violencia familiar. Yo podría tal vez, aunque es muy dramático lo de la violencia familiar, pero cuánta violencia institucional, porque muchas veces yo siento como Presidenta que la violencia sobre la institución del Poder Ejecutivo se hace también desde las otras instituciones y lo que es más terrible en nombre de la defensa de la democracia y de la Constitución.
Realmente cuando uno ve cosas como las de anoche, donde todo el mundo sabe que sería la quiebra del Estado y que no puede explicar nadie sensatamente con los números en la mano cómo financiar cosas, cuando se escucha que para qué les dan netbooks a los chicos en las escuelas públicas, cuando también escuchamos alguna vez algo que fue cuidadosamente omitido por los grandes medios, que otro senador de la oposición hablaba de que la Asignación Universal por Hijo servía a los drogadictos y a no sé qué otra cosa más, hasta estas cosas llegaron a decir, a veces siento realmente que no es ya una cosa ni siquiera contra el gobierno, están decididamente en contra del país, contra los intereses de la Argentina. Cuando los escucho defender al Fondo Monetario Internacional, a dudar de lo que hacemos en Malvinas, en fin, uno siente ¿qué pasa con esta gente? Pero si se creen que me van a hacer flaquear, si se creen que me van a amilanar, a achicar, que se olviden, que se olviden. Cada cosa que le hacen al país, cada intento de quebrar al país, cada intento de volver a un pasado que hizo sufrir mucho a los argentinos, porque hemos sufrido mucho, y no hemos sufrido los dirigentes, vamos a hablar también clarito de una buena vez por todas en la Argentina: los que tenían responsabilidades institucionales como oficialistas o como opositores ninguno se fundió, ninguno tuvo que irse del país, ninguno se quedó con hambre, el que se quedó con hambre fue el pueblo, a los que le tomaron los ahorros fue a poderosos sectores de la clase media, los que no tenían que darles de comer a sus hijos fueron los pobres y la clase media también que se empobreció. Entonces hablemos clarito, cada crisis que han provocado con políticas subordinadas a lo que venía de afuera, cada política que se hacía en nombre de los poderosos y para los poderosos la pagó el pueblo, nunca la pagaron los dirigentes ni los partidos políticos, las pagó el pueblo.
Por eso estoy acá, para que nunca más vuelva a pasar esto, para darles la certeza de que esta Presidenta va a actuar con toda la responsabilidad que lo ha hecho siempre, con la misma responsabilidad que decidió en diciembre del año pasado frente a la crisis internacional que teníamos que dar certeza al mundo de que íbamos a pagar para que no nos hicieran operaciones financieras y atacaran las posiciones financieras de la Argentina. Por eso decidí lo de las reservas y por eso tuve razón, ahí está el resultado, allá están los que se oponían, son los mismos de la ley de quiebra y estafa a los jubilados, son siempre los mismos actores, siempre la misma historia que ya, afortunadamente, si ayer fue tragedia -como dice una persona que no voy a nombrar porque si no La Nación me va a sacar una editorial- lo que primero viene como tragedia después viene como comedia y esto de ayer realmente es una gran comedia montada por grandes farsantes y grandes comediantes de la escena nacional."
miércoles, 6 de octubre de 2010
martes, 5 de octubre de 2010
La Cerealera Bunge habría evadido impuestos a las Ganancias por $ 1200 millones. Increíble, cuanto más ganan más evaden.
Por Mariano Beristain
Luego de una decena de allanamientos en dependencias de la multinacional, una alta fuente del organismo confirmó que la principal aceitera del país utilizó una triangulación nociva para evitar el pago correspondiente a tres años de Ganancias.
Una altísima fuente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) confirmó ayer que la principal aceitera del país, Bunge Argentina, realizó “maniobras fiscales nocivas” para evadir el pago del Impuesto a las Ganancias por una cifra superior a los $ 1200 millones.
Las autoridades aseguraron que se trata del mayor caso de evasión impositiva de la historia del organismo, en 1997, cuya resolución ahora quedará en manos de la Justicia.
Bunge Argentina, según se desprende de las pericias fiscales y contables, creó una oficina “fantasma” en Uruguay que le sirvió como pantalla para justificar su decisión de dejar de pagar Impuesto a las Ganancias a partir del 2007.
A esta conclusión arribaron los expertos de la AFIP gracias a una investigación de más de 18 meses, que tuvo su epílogo hace diez días, luego de una decena de allanamientos que se llevaron a cabo en dependencias de la corporación Bunge Argentina.
La empresa se negó a mostrar la documentación que le reclamó el organismo para deslindar responsabilidades y probar su inocencia.
“La maniobra de Bunge Argentina apuntó a evitar el pago del impuesto a las Ganancias en la Argentina. No hay caso de evasión impositiva más grande del que se ha detectado ahora”, aseguró una fuente indiscutible de la AFIP.
El trabajo de los sabuesos comenzó en 2007, cuando Bunge Argentina dejó de pagar Ganancias, pese a que ese año su nivel de facturación fue superior al del año fiscal 2006, cuando debió desembolsar al fisco $ 350 millones por ese impuesto.
Bunge tampoco pagó un solo peso de Ganancias en el año fiscal 2008 y en 2009, períodos en que el nivel de facturación creció o se mantuvo relativamente estable y en el que la rentabilidad siguió el mismo camino.
La cifra de $ 1200 millones que reclama en Tribunales la AFIP es aproximada y surge de los pagos de Ganancias que la empresa no hizo durante los tres últimos años fiscales. De hecho, el organismo contabilizó que la cerealera evadió $ 420 millones en el 2007, pero aún resta determinar con precisión la deuda del bienio posterior.
Los especialistas de la AFIP trabajaron durante los últimos tres años cruzando datos con otros organismos públicos, como el Banco Central, y viajaron a Montevideo, donde constataron que Bunge Argentina sólo hizo una operación de importación por unos U$S 180 con la que adquirió vestimenta para los empleados.
“La facturación al Uruguay es una pantalla para socavar la base del Impuesto a las Ganancias, que corresponde pagar en la Argentina”, ratificaron fuentes del organismo.
La operación involucró a 500 funcionarios de la AFIP y a efectivos policiales y de la Gendarmería que encontraron documentación probatoria, la cual permitió determinar que Bunge Argentina utilizó como pantalla a esta oficina uruguaya para evadir el pago del impuesto.
“El 100% de los productos exportados por Bunge Argentina y el 98% del proceso productivo se realizan en el país, pero Bunge no paga Ganancias en la Argentina y tampoco lo hace en Uruguay”, explicaron en la AFIP.
Cereales, minería y pesca son los principales sectores que Ricardo Echegaray, titular de la AFIP, ha involucrado en “maniobras de triangulación nocivas”.
El organismo ha identificado diferencias apreciables entre los destinos reales de las mercaderías y los destinos donde se facturan, un mecanismo que muchas empresas utilizan para evadir o eludir impuestos (ver recuadro).
En los dos últimos meses, el ente fiscal ha presentado un informe semanal en que refleja por sector económico la evolución de la facturación, el nivel de rentabilidad y el pago del Impuesto a las Ganancias, sin identificar los nombres de las empresas. En algunos casos, como el avícola, las firmas reconocieron en el 100% de los casos las diferencias impositivas y se avinieron a un acuerdo para evitar que el expediente llegue a los tribunales. Lo mismo ocurrió en el caso de la industria automotriz y la molinera, que admitieron hasta un 38% de diferencias. “Lo que hacemos con las reuniones es decirle a los sectores: ‘Miren, señores, hemos analizado sus declaraciones juradas del año 2009. Si ustedes se basan en las declaraciones del año pasado para realizar sus anticipos de 2010 sepan que están siendo motivo de investigación’”, aseguraron en la AFIP.
Sin embargo, las autoridades de Bunge Argentina, no sólo desconocen la existencia de diferencias, sino que aseguran que su filial uruguaya no es fantasma, pues tiene capacidad operativa y logística. Ahora, el último y más importante round entre el Estado argentino y la filial argentina de la multinacional Bunge se dirimirá en los estrados judiciales. “No hay caso de evasión impositiva más grande que el que hemos detectado ahora, con elementos fuertes. Hay que ver qué va a fallar la justicia, lo que sí sabemos es que el traje a raya no lo pone el Ejecutivo como organización del Estado, sino el Poder Judicial”, concluyó la AFIP.
Luego de una decena de allanamientos en dependencias de la multinacional, una alta fuente del organismo confirmó que la principal aceitera del país utilizó una triangulación nociva para evitar el pago correspondiente a tres años de Ganancias.
Una altísima fuente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) confirmó ayer que la principal aceitera del país, Bunge Argentina, realizó “maniobras fiscales nocivas” para evadir el pago del Impuesto a las Ganancias por una cifra superior a los $ 1200 millones.
Las autoridades aseguraron que se trata del mayor caso de evasión impositiva de la historia del organismo, en 1997, cuya resolución ahora quedará en manos de la Justicia.
Bunge Argentina, según se desprende de las pericias fiscales y contables, creó una oficina “fantasma” en Uruguay que le sirvió como pantalla para justificar su decisión de dejar de pagar Impuesto a las Ganancias a partir del 2007.
A esta conclusión arribaron los expertos de la AFIP gracias a una investigación de más de 18 meses, que tuvo su epílogo hace diez días, luego de una decena de allanamientos que se llevaron a cabo en dependencias de la corporación Bunge Argentina.
La empresa se negó a mostrar la documentación que le reclamó el organismo para deslindar responsabilidades y probar su inocencia.
“La maniobra de Bunge Argentina apuntó a evitar el pago del impuesto a las Ganancias en la Argentina. No hay caso de evasión impositiva más grande del que se ha detectado ahora”, aseguró una fuente indiscutible de la AFIP.
El trabajo de los sabuesos comenzó en 2007, cuando Bunge Argentina dejó de pagar Ganancias, pese a que ese año su nivel de facturación fue superior al del año fiscal 2006, cuando debió desembolsar al fisco $ 350 millones por ese impuesto.
Bunge tampoco pagó un solo peso de Ganancias en el año fiscal 2008 y en 2009, períodos en que el nivel de facturación creció o se mantuvo relativamente estable y en el que la rentabilidad siguió el mismo camino.
La cifra de $ 1200 millones que reclama en Tribunales la AFIP es aproximada y surge de los pagos de Ganancias que la empresa no hizo durante los tres últimos años fiscales. De hecho, el organismo contabilizó que la cerealera evadió $ 420 millones en el 2007, pero aún resta determinar con precisión la deuda del bienio posterior.
Los especialistas de la AFIP trabajaron durante los últimos tres años cruzando datos con otros organismos públicos, como el Banco Central, y viajaron a Montevideo, donde constataron que Bunge Argentina sólo hizo una operación de importación por unos U$S 180 con la que adquirió vestimenta para los empleados.
“La facturación al Uruguay es una pantalla para socavar la base del Impuesto a las Ganancias, que corresponde pagar en la Argentina”, ratificaron fuentes del organismo.
La operación involucró a 500 funcionarios de la AFIP y a efectivos policiales y de la Gendarmería que encontraron documentación probatoria, la cual permitió determinar que Bunge Argentina utilizó como pantalla a esta oficina uruguaya para evadir el pago del impuesto.
“El 100% de los productos exportados por Bunge Argentina y el 98% del proceso productivo se realizan en el país, pero Bunge no paga Ganancias en la Argentina y tampoco lo hace en Uruguay”, explicaron en la AFIP.
Cereales, minería y pesca son los principales sectores que Ricardo Echegaray, titular de la AFIP, ha involucrado en “maniobras de triangulación nocivas”.
El organismo ha identificado diferencias apreciables entre los destinos reales de las mercaderías y los destinos donde se facturan, un mecanismo que muchas empresas utilizan para evadir o eludir impuestos (ver recuadro).
En los dos últimos meses, el ente fiscal ha presentado un informe semanal en que refleja por sector económico la evolución de la facturación, el nivel de rentabilidad y el pago del Impuesto a las Ganancias, sin identificar los nombres de las empresas. En algunos casos, como el avícola, las firmas reconocieron en el 100% de los casos las diferencias impositivas y se avinieron a un acuerdo para evitar que el expediente llegue a los tribunales. Lo mismo ocurrió en el caso de la industria automotriz y la molinera, que admitieron hasta un 38% de diferencias. “Lo que hacemos con las reuniones es decirle a los sectores: ‘Miren, señores, hemos analizado sus declaraciones juradas del año 2009. Si ustedes se basan en las declaraciones del año pasado para realizar sus anticipos de 2010 sepan que están siendo motivo de investigación’”, aseguraron en la AFIP.
Sin embargo, las autoridades de Bunge Argentina, no sólo desconocen la existencia de diferencias, sino que aseguran que su filial uruguaya no es fantasma, pues tiene capacidad operativa y logística. Ahora, el último y más importante round entre el Estado argentino y la filial argentina de la multinacional Bunge se dirimirá en los estrados judiciales. “No hay caso de evasión impositiva más grande que el que hemos detectado ahora, con elementos fuertes. Hay que ver qué va a fallar la justicia, lo que sí sabemos es que el traje a raya no lo pone el Ejecutivo como organización del Estado, sino el Poder Judicial”, concluyó la AFIP.
lunes, 4 de octubre de 2010
Argentina, cultura en movimiento.
La Feria del Libro de Frankfurt, Alemania, constituye el mayor encuentro de su tipo en el mundo. Su historia se remonta al siglo XV, cuando Johannes Gutenberg inventó la imprenta a pocos kilómetros de dicha ciudad. A diferencia de la Feria del Libro de Buenos Aires, la de Frankfurt está destinada fundamentalmente a editores, agentes literarios y otros actores de la industria editorial. El público en general accede a la Feria los dos últimos días del total de seis que permanece abierta.
Anualmente asisten a la Feria más de 250.000 personas, de las cuales alrededor de 150.000 son miembros de la industria editorial y cerca de 12.000, periodistas de más de 90 países. Cada año la Feria invita a un país a participar como huésped honorario en virtud de su historia literaria y su caudal cultural. El país “Invitado de Honor” tiene la oportunidad de presentar su potencial editorial y literario, incluyendo además de sus letras, diferentes expresiones culturales, artísticas y científicas, así como sus riquezas naturales y su oferta industrial, comercial, turística y deportiva.
Argentina ha sido elegida como “País Invitado de Honor” para la edición del año 2010 de la Feria -6 al 10 de octubre-, coincidiendo con la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Anualmente asisten a la Feria más de 250.000 personas, de las cuales alrededor de 150.000 son miembros de la industria editorial y cerca de 12.000, periodistas de más de 90 países. Cada año la Feria invita a un país a participar como huésped honorario en virtud de su historia literaria y su caudal cultural. El país “Invitado de Honor” tiene la oportunidad de presentar su potencial editorial y literario, incluyendo además de sus letras, diferentes expresiones culturales, artísticas y científicas, así como sus riquezas naturales y su oferta industrial, comercial, turística y deportiva.
Argentina ha sido elegida como “País Invitado de Honor” para la edición del año 2010 de la Feria -6 al 10 de octubre-, coincidiendo con la celebración del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
sábado, 2 de octubre de 2010
Participación

Por Sandra Russo
En medio de la estupefacción por el golpe finalmente abortado en Ecuador, cuando el desenlace era todavía incierto y lo vi asomarse a Correa por ese balcón del hospital, aflojándose nerviosamente el nudo de la corbata y gritando desencajado “¡Aquí tienen al presidente! ¡Mátenmme!”, se me cruzó por la cabeza un helicóptero.
La asociación vino porque al principio la situación era ésta: amotinamiento y sedición policial, e inmediatos saqueos a bancos y comercios, para reforzar la justificación de nuevas autoridades. El restablecimiento del orden es la justificación por excelencia de cualquier golpe de Estado. En 2001 vimos un helicóptero abandonar la Rosada, mientras recién se empezaban a contar los muertos civiles sobre los que cargó la policía.
Las circunstancias han cambiado mucho. Tanto como el trecho político y moral que se puede trazar entre figuras como Rafael Correa y Fernando de la Rúa, y la forma de hacer política que los dos representan.
En Ecuador hubo una hilacha de los ’70, con una fuerza de seguridad desacatando la Constitución, ejerciendo violencia física contra el presidente, y una hilacha de estos nuevos golpes blancos, que ya no engañan a nadie: la oposición ecuatoriana que salió a “defender la democracia” instando a Correa a pactar el veto de la ley del escándalo para finalizar su secuestro es claramente golpista. Todos los que excusándose en el presunto y siempre cacareado “populismo autoritario” de Correa usaron esas horas terribles para “comprender” la actitud policial y sugerir promesas de amnistía o llamado a elecciones son golpistas. Los medios de comunicación privados que se replegaron para desinformar sobre la situación del presidente y volcaron sus coberturas a los saqueos son golpistas.
En la resistencia de Correa, en su decisión de amparar su gobierno con su vida, uno puede leer tantas cosas... Esta región es fuerte, está acechada pero es fuerte. Y tiene hoy más que nunca razón Correa cuando se aferra a la alegría como eje de una enorme voluntad colectiva de cambio. Hemos presenciado cómo se movilizaron, cómo pusieron alma y cuerpos esos sectores que defienden el modelo ecuatoriano, de la misma manera que lo hicieron y lo siguen haciendo los que repelieron el golpe en Honduras.
Las derechas y las izquierdas ya elaboran teorías sobre la “capitalización” por parte de Correa de la agresión vivida. Siguen girando en falso, sin tomar al toro por los cuernos, los que en lugar de debatir política se dedican a rellenar los casilleros del formulario que les han bajado: tenemos gobiernos que no respetan la institucionalidad y en consecuencia hay que voltearlos. La paradoja del golpista moderno. Una ideíta casi de marketing que los grandes medios regionales se ocupan de reforzar junto a las dirigencias tradicionales.
Pero lo bananero caducó. Es otra estirpe de presidentes la que nos toca. Pocas cosas me impresionaron más en la madrugada del sábado que escuchar a Alan García, que había resuelto con el colombiano Juan Manuel Santos cortar relaciones comerciales con Ecuador hasta que el poder no le fuera restituido a Correa.
“Aahhh, las cosas que inventan de Lula...”, dijo Lula da Silva en una conferencia de prensa. Me llamó la atención el tono, el “aahhh” como una queja, un lamento. Un tono visceral. Protestaba contra los grandes medios de Brasil. Esta semana también, en este diario, Eric Nepomuceno daba una semblanza sobre el comportamiento brutal que han tenido los grandes medios brasileños, difundiendo toda clase de denuncias sin chequear nada, mintiendo.
Las mentiras de los grandes medios están convirtiéndose en el principal ariete de las derechas para limar gobiernos democráticos. En Ecuador, los medios privados, ante el arribo de una nueva ley de medios, conspiran con los golpistas. Colaboraron para desinformar a las fuerzas policiales. Colaboraron abandonando las coberturas. Colaboraron por acción y omisión.
La “libertad de expresión” que reclaman los grandes medios y por la que tienen representantes legislativos, ¿incluye la alteración de hechos, la tergiversación de declaraciones textuales, la deformación ex profeso de los acontecimientos? Seguimos condenados a esa indefensión, porque la desinformación ostensible y maliciosa es indefensión.
En el patio trasero la rienda estuvo siempre tirante. Los excesos de los ’70 fueron sucedidos por la complacencia de los ’90. Hace medio siglo que en la región no surgían gobiernos fuertes y populares. No es nada casual que la mención de un gobierno fuerte y popular lleve inmediatamente a la idea de populismo autoritario. Como si hubiera que renunciar de antemano a la idea de un gobierno fuerte y popular, porque de eso no se puede esperar más que ese cliché. Uno se pregunta entonces cómo puede hacer un gobierno para ser popular, si no es fuerte.
Este es el punto en el que se cruzan todos los vientos. Es el prejuicio que se levanta como bandera solapada. Es aquello que se quiere disolver bañándolo en un sentido negativo. Y es, por otra parte, ya no un motivo, sino una causa por la que estas democracias buscan, con todo su derecho, ser participativas
En medio de la estupefacción por el golpe finalmente abortado en Ecuador, cuando el desenlace era todavía incierto y lo vi asomarse a Correa por ese balcón del hospital, aflojándose nerviosamente el nudo de la corbata y gritando desencajado “¡Aquí tienen al presidente! ¡Mátenmme!”, se me cruzó por la cabeza un helicóptero.
La asociación vino porque al principio la situación era ésta: amotinamiento y sedición policial, e inmediatos saqueos a bancos y comercios, para reforzar la justificación de nuevas autoridades. El restablecimiento del orden es la justificación por excelencia de cualquier golpe de Estado. En 2001 vimos un helicóptero abandonar la Rosada, mientras recién se empezaban a contar los muertos civiles sobre los que cargó la policía.
Las circunstancias han cambiado mucho. Tanto como el trecho político y moral que se puede trazar entre figuras como Rafael Correa y Fernando de la Rúa, y la forma de hacer política que los dos representan.
En Ecuador hubo una hilacha de los ’70, con una fuerza de seguridad desacatando la Constitución, ejerciendo violencia física contra el presidente, y una hilacha de estos nuevos golpes blancos, que ya no engañan a nadie: la oposición ecuatoriana que salió a “defender la democracia” instando a Correa a pactar el veto de la ley del escándalo para finalizar su secuestro es claramente golpista. Todos los que excusándose en el presunto y siempre cacareado “populismo autoritario” de Correa usaron esas horas terribles para “comprender” la actitud policial y sugerir promesas de amnistía o llamado a elecciones son golpistas. Los medios de comunicación privados que se replegaron para desinformar sobre la situación del presidente y volcaron sus coberturas a los saqueos son golpistas.
En la resistencia de Correa, en su decisión de amparar su gobierno con su vida, uno puede leer tantas cosas... Esta región es fuerte, está acechada pero es fuerte. Y tiene hoy más que nunca razón Correa cuando se aferra a la alegría como eje de una enorme voluntad colectiva de cambio. Hemos presenciado cómo se movilizaron, cómo pusieron alma y cuerpos esos sectores que defienden el modelo ecuatoriano, de la misma manera que lo hicieron y lo siguen haciendo los que repelieron el golpe en Honduras.
Las derechas y las izquierdas ya elaboran teorías sobre la “capitalización” por parte de Correa de la agresión vivida. Siguen girando en falso, sin tomar al toro por los cuernos, los que en lugar de debatir política se dedican a rellenar los casilleros del formulario que les han bajado: tenemos gobiernos que no respetan la institucionalidad y en consecuencia hay que voltearlos. La paradoja del golpista moderno. Una ideíta casi de marketing que los grandes medios regionales se ocupan de reforzar junto a las dirigencias tradicionales.
Pero lo bananero caducó. Es otra estirpe de presidentes la que nos toca. Pocas cosas me impresionaron más en la madrugada del sábado que escuchar a Alan García, que había resuelto con el colombiano Juan Manuel Santos cortar relaciones comerciales con Ecuador hasta que el poder no le fuera restituido a Correa.
“Aahhh, las cosas que inventan de Lula...”, dijo Lula da Silva en una conferencia de prensa. Me llamó la atención el tono, el “aahhh” como una queja, un lamento. Un tono visceral. Protestaba contra los grandes medios de Brasil. Esta semana también, en este diario, Eric Nepomuceno daba una semblanza sobre el comportamiento brutal que han tenido los grandes medios brasileños, difundiendo toda clase de denuncias sin chequear nada, mintiendo.
Las mentiras de los grandes medios están convirtiéndose en el principal ariete de las derechas para limar gobiernos democráticos. En Ecuador, los medios privados, ante el arribo de una nueva ley de medios, conspiran con los golpistas. Colaboraron para desinformar a las fuerzas policiales. Colaboraron abandonando las coberturas. Colaboraron por acción y omisión.
La “libertad de expresión” que reclaman los grandes medios y por la que tienen representantes legislativos, ¿incluye la alteración de hechos, la tergiversación de declaraciones textuales, la deformación ex profeso de los acontecimientos? Seguimos condenados a esa indefensión, porque la desinformación ostensible y maliciosa es indefensión.
En el patio trasero la rienda estuvo siempre tirante. Los excesos de los ’70 fueron sucedidos por la complacencia de los ’90. Hace medio siglo que en la región no surgían gobiernos fuertes y populares. No es nada casual que la mención de un gobierno fuerte y popular lleve inmediatamente a la idea de populismo autoritario. Como si hubiera que renunciar de antemano a la idea de un gobierno fuerte y popular, porque de eso no se puede esperar más que ese cliché. Uno se pregunta entonces cómo puede hacer un gobierno para ser popular, si no es fuerte.
Este es el punto en el que se cruzan todos los vientos. Es el prejuicio que se levanta como bandera solapada. Es aquello que se quiere disolver bañándolo en un sentido negativo. Y es, por otra parte, ya no un motivo, sino una causa por la que estas democracias buscan, con todo su derecho, ser participativas
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Aislados del mundo?

Para continuar aislada del mundo Argentina asumió la presidencia del Grupo de los 77 más China, que cuenta con 132 países que tienen intereses en común en temas de desarrollo, equidad social, comercio y se sienta a la mesa de las negociaciones con otros grupos para representar los intereses que hacen a países en vías de desarrollo. El Grupo está integrado, entre otros, por Egipto, India Sudáfrica, China, Brasil, Indonesia, Bolivia y Paraguay.
La designación de Argentina fue apoyada por toda América latina, los países árabes, africanos y asiáticos, e implica representar a 132 países en desarrollo para, a partir de formar parte del G-20 y del G-77 más China, poder hablar con el G8. La presidencia de la Argentina en el G-77 coincidirá a partir de enero de 2011 con la presidencia de Francia en el G-8. Entre los desafíos que tendrá el foro internacional, se planteará el trabajo por el cambio climático, el presupuesto de las Naciones Unidas y, fundamentalmente, la cooperación Sur-Sur.
La designación de Argentina fue apoyada por toda América latina, los países árabes, africanos y asiáticos, e implica representar a 132 países en desarrollo para, a partir de formar parte del G-20 y del G-77 más China, poder hablar con el G8. La presidencia de la Argentina en el G-77 coincidirá a partir de enero de 2011 con la presidencia de Francia en el G-8. Entre los desafíos que tendrá el foro internacional, se planteará el trabajo por el cambio climático, el presupuesto de las Naciones Unidas y, fundamentalmente, la cooperación Sur-Sur.
martes, 28 de septiembre de 2010
"No nos interesa y lo que es más importante, no lo necesitamos. "

"En estos días, para ser más exactos el día viernes, el Ministro de Economía mantuvo una reunión con inversores aquí en Nueva York y podríamos haber tomado dinero a un 8.75 de haberlo tomado a un 15 por ciento en el año 2008. Pero realmente tenemos recursos propios y creemos que, no porque no pensemos en algún momento en volver al financiamiento, pero no al financiamiento para gastos corrientes, sino al financiamiento para inversiones de capital fijo en materia de infraestructura, allí. Pero endeudamiento para gastos corrientes, la verdad que, como se hizo durante toda la década de los '90 y que realmente fue catastrófico para los intereses del país, no lo vamos a volver a hacer porque no nos interesa y lo que es más importante, no lo necesitamos."
lunes, 27 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Aguante Cristina !!!

"Claro que vamos a aguantar, si te parece que no hemos aguantado, ¡mi madre!, hemos aguantado lo que creo que nadie ha aguantado. Gracias, muchas gracias, hemos aguantado y vamos a seguir, vamos a seguir trabajando, este es un proyecto nacional, es un proyecto de los argentinos, es un proyecto de la patria, de la historia, aquí están los trabajadores, los jóvenes, los profesionales, los empresarios, aún aquellos que se quejan a pesar de haber ganado como nunca han ganado plata en su vida con estas políticas, que son políticas también para los empresarios, para los comerciantes, para los productores."
martes, 7 de septiembre de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
"Somos capaces de hacer las cosas diferentes y mejor"

"La economía y este modelo que se inició en el año 2003 es una rueda que no empezó conmigo como Presidenta, empezó un 25 de mayo del año 2003 cuando decidimos en serio comenzar a cambiar una historia que nos decían que no se podía cambiar, que estaba cristalizada, que era imposible que los culpables de tanto horror durante la dictadura tuvieran castigo, que era imposible oponerse a los designios del Fondo Monetario Internacional, que era imposible que los trabajadores pudieran tener un buen salario y eso no perjudicara la economía, como sostenía el modelo neoliberal. Hemos ido derribando prolijamente en estos años todos y cada uno de esos dogmas, de esas falsas verdades sacralizadas que nos decían que los argentinos no podíamos aspirar a ser felices, a tener una vida mejor, a hacer una mejor sociedad, más democrática, más plural, más justa, más equitativa y ¿saben que?, yo digo que tal vez ese haya sido el logro más importante, dar una batalla cultural sobre nosotros mismos para demostrarnos que somos capaces de hacer las cosas diferentes y mejor.
Pero también es cierta la otra parte, sin la cual sería imposible hacer estas obras y que es haber administrado correctamente los recursos. Esto no es magia, esto es haber privilegiado un modelo de desarrollo del mercado interno que genere muchos puestos de trabajo para que los trabajadores, que además son usuarios y consumidores, también reactiven la economía interna y entonces quedemos menos sujetos a lo que pasa en el mundo. Como se demostró el año pasado, el 2009, cuando todos preanunciaban catástrofes terribles y sin embargo la solidez del modelo pudo aguantar y hoy estamos creciendo al 9 por ciento anual nuevamente. Hemos logrado descender nuevamente la tasa de desocupación a un 7,9; el otro día orgullosamente decíamos que desde el año 2003, con un 16,5 por mil de mortalidad infantil, llegamos al 2009 con un 12,1 por mil de mortalidad infantil. Falta mucho todavía pero cuántos miles y miles de chicos hemos logrado salvar porque hay trabajo, porque hay agua potable, porque hay escuelas, porque hay madres que pueden atender a sus hijos.
Pero también es cierta la otra parte, sin la cual sería imposible hacer estas obras y que es haber administrado correctamente los recursos. Esto no es magia, esto es haber privilegiado un modelo de desarrollo del mercado interno que genere muchos puestos de trabajo para que los trabajadores, que además son usuarios y consumidores, también reactiven la economía interna y entonces quedemos menos sujetos a lo que pasa en el mundo. Como se demostró el año pasado, el 2009, cuando todos preanunciaban catástrofes terribles y sin embargo la solidez del modelo pudo aguantar y hoy estamos creciendo al 9 por ciento anual nuevamente. Hemos logrado descender nuevamente la tasa de desocupación a un 7,9; el otro día orgullosamente decíamos que desde el año 2003, con un 16,5 por mil de mortalidad infantil, llegamos al 2009 con un 12,1 por mil de mortalidad infantil. Falta mucho todavía pero cuántos miles y miles de chicos hemos logrado salvar porque hay trabajo, porque hay agua potable, porque hay escuelas, porque hay madres que pueden atender a sus hijos.
Eso es de ustedes, miren, lo más importante no es tener que decirle gracias a un gobernante, lo más importante es defender lo que ustedes han logrado, siempre acuérdense de eso, defiéndanlo con uñas y dientes porque este es un logro de ustedes. Yo simplemente soy un instrumento, un instrumento de lo que siempre creí, un instrumento de un modelo de país, de un modelo de sociedad, del que soñé desde muy joven, me siento eso, un instrumento de ese país, de ese modelo que antes que yo soñaron miles, no solamente jóvenes de nuestra generación, que soñaron hombres del siglo pasado, hombres como los integrantes de Forja, hombres como los del viejo radicalismo, hombres que lucharon, los federales del siglo pasado, todos esos. "
lunes, 30 de agosto de 2010
Un análisis del poder

Por José Pablo Feinmann
El discurso que la presidenta CFK ofreció el 24 de agosto fue más allá de lo que han ido todos los discursos de los presidentes argentinos hasta la fecha. Nadie –ni siquiera el primer Perón o Evita– procedieron a una destotalización de la estructura del poder en la Argentina. Analíticamente, destotalizó, en primer término, la totalidad y luego la armó otra vez para exhibir su funcionamiento. ¿De qué estaba hablando la Presidenta? Del poder en las sombras, del poder detrás del trono, del verdadero poder. ¿Cuál es? Es el poder mediático. La filosofía occidental de los últimos 45 años se ha equivocado gravemente. Para salir de Marx y entrar en Heidegger (como crítico exquisito de la modernidad pero desde otro lado al de Marx) se vio obligada a eliminar al sujeto, tal como Heidegger lo había hecho con innegable brillo desde su texto La época de la imagen del mundo. También Michel Foucault dio por muerto al hombre. Barthes, al autor. Al estilo. Deleuze, desde Nietzsche, a la negatividad, o sea: al conflicto en la historia. Y la academia norteamericana sistematizó todo esto incorporando con fervor a los héroes de la French Theory. El fracaso es terrible y hasta patético. En tanto los posmodernos postulan la muerte de la totalidad, el Departamento de Estado postula la globalización. En tanto proponen la muerte del sujeto, el Imperio monta brillantemente al más poderoso sujeto de la filosofía y de la historia humana: el sujeto comunicacional. Y ésta –hace años que sostengo esta tesis que en Europa causa inesperado asombro cuando la desarrollo– es la revolución de nuestro tiempo. El sujeto comunicacional es un sujeto centrado y no descentrado, logocéntrico, fonocéntrico, ajeno a toda posible diseminación, informático, bélico, enmascarador, sometedor de conciencias, sujetador de sujetos, creador de realidades virtuales, creador de versiones interesadas de la realidad, de la agenda que determina lo que se habla en los países, capaz de voltear gobiernos, de encubrir guerras, de crear la realidad, esa realidad que ese sujeto quiere que sea, quiere que todos crean que es, que se sometan a ella, y, sometiéndose, se sometan a él, porque lo que crea el sujeto absoluto comunicacional es la verdad, una verdad en la que todos acabarán creyendo y que no es la verdad, sino la verdad que el poder absoluto comunicacional quiere que todos acepten. En suma, su verdad. Imponer su verdad como verdad para todos es el triunfo del sujeto comunicacional. Para eso debe formar los grupos, los monopolios. Debe apoderarse del mercado de la información para que sólo su voz sea la que se escuche. Para que sean sólo sus fieles periodistas los que hablen. Una vez que esto se logra el triunfo es seguro. El arma más poderosa de la supraposmodernidad del siglo XXI radica en el mayor posible dominio de los medios de información. Que ya no informan. Que transmiten a la población los intereses de las empresas que forman el monopolio. Intereses en los que todas coinciden. Asombrosamente ningún filósofo importante ha advertido esta revolución. Foucault se pasó la vida analizando el poder. Pero no el comunicacional. ¡Por supuesto! ¿Si había negado al sujeto cómo iba a analizar los esfuerzos del poder por constituirlo de acuerdo a sus intereses? Nadie vio –además, y se me antoja imperdonable– al nuevo y monstruoso sujeto que se había consolidado. Superior al sujeto absoluto de Hegel. Algo atisbó Cornelius Castoriadis. Pero poco. Relacionó las campañas electorales con las empresas que las financian. Pero –insisto–, aquí lo esencial es que el tema del sujeto ha vuelto a primer plano. Colonicemos al sujeto, hagámosle creer lo que nosotros creemos, y el poder será nuestro. El poder empieza por la conquista de la subjetividad. Empieza por la construcción de algo a lo que daré el nombre del sujeto-Otro.
Formulemos –como punto de partida de esta temática esencial– la obligada pregunta: ¿qué es el sujeto-Otro? Es lo Otro del sujeto. Escribo Otro con esa enorme O mayúscula para marcar la ajenidad que el Poder consigue instaurar entre el sujeto y lo Otro de sí. Heidegger transitó bien está temática. Lo que yo llamo sujeto-Otro es ese sujeto que –según Heidegger– ha caído “bajo el señorío de los otros” (Ser y Tiempo, parágrafo 27). He aquí un señalamiento brillante y preciso: el señorío de los otros. Heidegger amplía el concepto: quien cae bajo ese señorío (el de los Otros) “no es él mismo, los otros le han arrebatado el ser”. “El Poder, al someter mi subjetividad, elimina mis proyectos, mi futuro más propio, lo que hubiera querido hacer con mi vida. Mis posibilidades (...) son las del Otro, son las del Poder, las que me vienen de afuera. Ya no soy yo quien decide, soy decidido” (JPF, La historia desbocada, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2009, p. 128). Heidegger, sin embargo, se remite a la esfera ontológica: lo que se pierde es el ser. No creo que debamos poner el acento ahí: lo que se pierde es la subjetividad, la conciencia, la autonomía de pensar por nosotros mismos, pues pensamos lo que nos hacen pensar, decimos lo que nos hacen decir y nos convertimos en patéticos, bobos, manipulados defensores de causas ajenas. CFK manejó la temática con precisión y con una audacia que –yo, al menos, y ya tengo mis años viviendo siempre en este país– no le vi a ningún presidente. Cuando retoma la frase de tapa de Clarín y la da vuelta es donde revela qué es el Poder. Clarín titula: “El Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa”. Detrás de esta frase está toda la campaña “erosionante” (por utilizar un concepto del revolucionario popular agrario Buzzi, fiel a sus bases hasta la muerte, hasta matar a la FA sometiéndola a los intereses de la Sociedad Rural, manejada hoy por el “Tano” Biolcati, descendiente de la “chusma ultramarina” que Cané desdeñaba, y no por Martínez de Hoz o por el elegante señor Miguens) de la oposición. Es decir, el Gobierno es autoritario, enfermo de poder y siempre empeñado en silenciar a todos. CFK le da la razón a Clarín: “Clarín piensa que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. Quiero en esto coincidir con Clarín. Claro, quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. ¿Por qué? Porque Papel Prensa Sociedad Anónima es la única empresa que produce en el país pasta celulosa para fabricar papel de diario, fabrica el papel de diario, lo distribuye y lo comercializa en lo que se conoce en términos económicos y jurídicos como una empresa monopólica integrada verticalmente. ¿Por qué? Porque va desde la materia prima hasta el insumo básico, pero no solamente produce ese insumo básico sino que además determina a quién le vende, cuánto le vende y a qué precio le vende. Por eso coincido con Clarín en que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa en la República Argentina”.
El Poder –en cada país– tiene que formar monopolios para tener unidad de acción. No se tiene todo el poder si se tiene sólo Papel Prensa, que implica, es verdad, el control de la palabra impresa. Pero hay que tener otros controles. Sobre todo –hoy, en el siglo XXI, en esta supraposmodernidad manejada por la imagen– el poder de la imagen. Y el de la voz radial, siempre penetrante, omnipresente a lo largo de todo el día. Se trata de la metralla mediática. No debe cesar. ¿Por qué este Gobierno se complica en esta lucha con gigantes sagrados, intocables? O lo hace o perece en cualquier momento. Desde la campaña del señor Blumberg se advirtió que los medios podían armar una manifestación popular en pocas horas. Toda la gilastrada de Buenos Aires salió con su velita detrás del ingeniero que no era e impulsada por Hadad y la ideología-tacho que –en ese entonces– era una creación de Radio 10. La ideología-tacho es un invento puramente argentino. Como el colectivo, el dulce de leche y Maradona. Uno toma un taxi en cualquier parte del mundo y el taxista no lo agrede con sus opiniones políticas. Lo deja viajar tranquilo. Sigamos: la segunda, terrible señal de alarma fue durante las jornadas “destituyentes” y “erosionantes” del “campo”. Sin el apoyo inmoderado de “los medios” habría sido un problema menor. Pero la furia mediática llegó a sus puntos más estridentes. La “oposición” no es esa galería patética de ambiciosos, torpes e impresentables políticos que pelean mejor entre ellos que con sus adversarios. Son los medios. La derecha no tiene pensadores, tiene periodistas audaces, agresivos. Y la mentira o la deformación lisa y llana de toda noticia es su metodología.
El análisis de CFK fue excesivamente rico para una sola nota. Hasta aquí tenemos: Videla convocó a La Nación, Clarín y La Razón y les entregó Papel Prensa. Al ser el Estado desaparecedor socio de la sociedad que se formó, esos diarios no sólo apoyaron o colaboraron con un régimen abominable, fueron sus socios. ¿Para qué? CFK lo dice así: “Durante esos años se escuchaba mucho el tema defender nuestro estilo de vida. Nunca pude entender exactamente a qué se referían cuando se hablaba de defender nuestro estilo de vida. Yo no creo que la desaparición, la tortura, la censura, la falta de libertad, la supresión de la división de los poderes puedan haber formado en algún momento parte del estilo de vida de los argentinos”. Sí, en el momento en que se constituye Papel Prensa y Videla les pide a los grandes diarios que –ahora sí: a muerte– defiendan la lucha en que están empeñados, el estilo de vida argentino, para ser defendido, requería los horrores de la ESMA. Hay un libro de Miguel Angel Cárcano: El estilo de vida argentino. En sus páginas se traza una imagen idílica, campestre, cotidiana y señorial del general Roca. Ese es –para Cárcano– un héroe de nuestro estilo de vida. El de ellos, el de la oligarquía que hizo este país a sangre fuego y a sangre y fuego lo defendió siempre que se sintió atacada. Los herederos de Cárcano y Roca todavía lo defienden. Si se les deja el poder de “formar la opinión pública” como siempre lo hicieron volveremos al país que desean: el del neoliberalismo, el de los gloriosos noventa. Conservarán el poder. Al que CFK dibujó así: “Si hay un poder en la República Argentina, es un poder que está por sobre quien ejerce la Primera Magistratura, en este caso la Presidenta, también por sobre el Poder Legislativo y, mal que pese, también por sobre el Poder Judicial (...) es invisible a los ojos”. Es el poder que tan impecablemente definió un otrora misterioso personaje: “¿Presidente? Ese es un puesto menor”.
El discurso que la presidenta CFK ofreció el 24 de agosto fue más allá de lo que han ido todos los discursos de los presidentes argentinos hasta la fecha. Nadie –ni siquiera el primer Perón o Evita– procedieron a una destotalización de la estructura del poder en la Argentina. Analíticamente, destotalizó, en primer término, la totalidad y luego la armó otra vez para exhibir su funcionamiento. ¿De qué estaba hablando la Presidenta? Del poder en las sombras, del poder detrás del trono, del verdadero poder. ¿Cuál es? Es el poder mediático. La filosofía occidental de los últimos 45 años se ha equivocado gravemente. Para salir de Marx y entrar en Heidegger (como crítico exquisito de la modernidad pero desde otro lado al de Marx) se vio obligada a eliminar al sujeto, tal como Heidegger lo había hecho con innegable brillo desde su texto La época de la imagen del mundo. También Michel Foucault dio por muerto al hombre. Barthes, al autor. Al estilo. Deleuze, desde Nietzsche, a la negatividad, o sea: al conflicto en la historia. Y la academia norteamericana sistematizó todo esto incorporando con fervor a los héroes de la French Theory. El fracaso es terrible y hasta patético. En tanto los posmodernos postulan la muerte de la totalidad, el Departamento de Estado postula la globalización. En tanto proponen la muerte del sujeto, el Imperio monta brillantemente al más poderoso sujeto de la filosofía y de la historia humana: el sujeto comunicacional. Y ésta –hace años que sostengo esta tesis que en Europa causa inesperado asombro cuando la desarrollo– es la revolución de nuestro tiempo. El sujeto comunicacional es un sujeto centrado y no descentrado, logocéntrico, fonocéntrico, ajeno a toda posible diseminación, informático, bélico, enmascarador, sometedor de conciencias, sujetador de sujetos, creador de realidades virtuales, creador de versiones interesadas de la realidad, de la agenda que determina lo que se habla en los países, capaz de voltear gobiernos, de encubrir guerras, de crear la realidad, esa realidad que ese sujeto quiere que sea, quiere que todos crean que es, que se sometan a ella, y, sometiéndose, se sometan a él, porque lo que crea el sujeto absoluto comunicacional es la verdad, una verdad en la que todos acabarán creyendo y que no es la verdad, sino la verdad que el poder absoluto comunicacional quiere que todos acepten. En suma, su verdad. Imponer su verdad como verdad para todos es el triunfo del sujeto comunicacional. Para eso debe formar los grupos, los monopolios. Debe apoderarse del mercado de la información para que sólo su voz sea la que se escuche. Para que sean sólo sus fieles periodistas los que hablen. Una vez que esto se logra el triunfo es seguro. El arma más poderosa de la supraposmodernidad del siglo XXI radica en el mayor posible dominio de los medios de información. Que ya no informan. Que transmiten a la población los intereses de las empresas que forman el monopolio. Intereses en los que todas coinciden. Asombrosamente ningún filósofo importante ha advertido esta revolución. Foucault se pasó la vida analizando el poder. Pero no el comunicacional. ¡Por supuesto! ¿Si había negado al sujeto cómo iba a analizar los esfuerzos del poder por constituirlo de acuerdo a sus intereses? Nadie vio –además, y se me antoja imperdonable– al nuevo y monstruoso sujeto que se había consolidado. Superior al sujeto absoluto de Hegel. Algo atisbó Cornelius Castoriadis. Pero poco. Relacionó las campañas electorales con las empresas que las financian. Pero –insisto–, aquí lo esencial es que el tema del sujeto ha vuelto a primer plano. Colonicemos al sujeto, hagámosle creer lo que nosotros creemos, y el poder será nuestro. El poder empieza por la conquista de la subjetividad. Empieza por la construcción de algo a lo que daré el nombre del sujeto-Otro.
Formulemos –como punto de partida de esta temática esencial– la obligada pregunta: ¿qué es el sujeto-Otro? Es lo Otro del sujeto. Escribo Otro con esa enorme O mayúscula para marcar la ajenidad que el Poder consigue instaurar entre el sujeto y lo Otro de sí. Heidegger transitó bien está temática. Lo que yo llamo sujeto-Otro es ese sujeto que –según Heidegger– ha caído “bajo el señorío de los otros” (Ser y Tiempo, parágrafo 27). He aquí un señalamiento brillante y preciso: el señorío de los otros. Heidegger amplía el concepto: quien cae bajo ese señorío (el de los Otros) “no es él mismo, los otros le han arrebatado el ser”. “El Poder, al someter mi subjetividad, elimina mis proyectos, mi futuro más propio, lo que hubiera querido hacer con mi vida. Mis posibilidades (...) son las del Otro, son las del Poder, las que me vienen de afuera. Ya no soy yo quien decide, soy decidido” (JPF, La historia desbocada, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2009, p. 128). Heidegger, sin embargo, se remite a la esfera ontológica: lo que se pierde es el ser. No creo que debamos poner el acento ahí: lo que se pierde es la subjetividad, la conciencia, la autonomía de pensar por nosotros mismos, pues pensamos lo que nos hacen pensar, decimos lo que nos hacen decir y nos convertimos en patéticos, bobos, manipulados defensores de causas ajenas. CFK manejó la temática con precisión y con una audacia que –yo, al menos, y ya tengo mis años viviendo siempre en este país– no le vi a ningún presidente. Cuando retoma la frase de tapa de Clarín y la da vuelta es donde revela qué es el Poder. Clarín titula: “El Gobierno avanza en Papel Prensa para controlar la palabra impresa”. Detrás de esta frase está toda la campaña “erosionante” (por utilizar un concepto del revolucionario popular agrario Buzzi, fiel a sus bases hasta la muerte, hasta matar a la FA sometiéndola a los intereses de la Sociedad Rural, manejada hoy por el “Tano” Biolcati, descendiente de la “chusma ultramarina” que Cané desdeñaba, y no por Martínez de Hoz o por el elegante señor Miguens) de la oposición. Es decir, el Gobierno es autoritario, enfermo de poder y siempre empeñado en silenciar a todos. CFK le da la razón a Clarín: “Clarín piensa que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. Quiero en esto coincidir con Clarín. Claro, quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa. ¿Por qué? Porque Papel Prensa Sociedad Anónima es la única empresa que produce en el país pasta celulosa para fabricar papel de diario, fabrica el papel de diario, lo distribuye y lo comercializa en lo que se conoce en términos económicos y jurídicos como una empresa monopólica integrada verticalmente. ¿Por qué? Porque va desde la materia prima hasta el insumo básico, pero no solamente produce ese insumo básico sino que además determina a quién le vende, cuánto le vende y a qué precio le vende. Por eso coincido con Clarín en que quien controla Papel Prensa controla la palabra impresa en la República Argentina”.
El Poder –en cada país– tiene que formar monopolios para tener unidad de acción. No se tiene todo el poder si se tiene sólo Papel Prensa, que implica, es verdad, el control de la palabra impresa. Pero hay que tener otros controles. Sobre todo –hoy, en el siglo XXI, en esta supraposmodernidad manejada por la imagen– el poder de la imagen. Y el de la voz radial, siempre penetrante, omnipresente a lo largo de todo el día. Se trata de la metralla mediática. No debe cesar. ¿Por qué este Gobierno se complica en esta lucha con gigantes sagrados, intocables? O lo hace o perece en cualquier momento. Desde la campaña del señor Blumberg se advirtió que los medios podían armar una manifestación popular en pocas horas. Toda la gilastrada de Buenos Aires salió con su velita detrás del ingeniero que no era e impulsada por Hadad y la ideología-tacho que –en ese entonces– era una creación de Radio 10. La ideología-tacho es un invento puramente argentino. Como el colectivo, el dulce de leche y Maradona. Uno toma un taxi en cualquier parte del mundo y el taxista no lo agrede con sus opiniones políticas. Lo deja viajar tranquilo. Sigamos: la segunda, terrible señal de alarma fue durante las jornadas “destituyentes” y “erosionantes” del “campo”. Sin el apoyo inmoderado de “los medios” habría sido un problema menor. Pero la furia mediática llegó a sus puntos más estridentes. La “oposición” no es esa galería patética de ambiciosos, torpes e impresentables políticos que pelean mejor entre ellos que con sus adversarios. Son los medios. La derecha no tiene pensadores, tiene periodistas audaces, agresivos. Y la mentira o la deformación lisa y llana de toda noticia es su metodología.
El análisis de CFK fue excesivamente rico para una sola nota. Hasta aquí tenemos: Videla convocó a La Nación, Clarín y La Razón y les entregó Papel Prensa. Al ser el Estado desaparecedor socio de la sociedad que se formó, esos diarios no sólo apoyaron o colaboraron con un régimen abominable, fueron sus socios. ¿Para qué? CFK lo dice así: “Durante esos años se escuchaba mucho el tema defender nuestro estilo de vida. Nunca pude entender exactamente a qué se referían cuando se hablaba de defender nuestro estilo de vida. Yo no creo que la desaparición, la tortura, la censura, la falta de libertad, la supresión de la división de los poderes puedan haber formado en algún momento parte del estilo de vida de los argentinos”. Sí, en el momento en que se constituye Papel Prensa y Videla les pide a los grandes diarios que –ahora sí: a muerte– defiendan la lucha en que están empeñados, el estilo de vida argentino, para ser defendido, requería los horrores de la ESMA. Hay un libro de Miguel Angel Cárcano: El estilo de vida argentino. En sus páginas se traza una imagen idílica, campestre, cotidiana y señorial del general Roca. Ese es –para Cárcano– un héroe de nuestro estilo de vida. El de ellos, el de la oligarquía que hizo este país a sangre fuego y a sangre y fuego lo defendió siempre que se sintió atacada. Los herederos de Cárcano y Roca todavía lo defienden. Si se les deja el poder de “formar la opinión pública” como siempre lo hicieron volveremos al país que desean: el del neoliberalismo, el de los gloriosos noventa. Conservarán el poder. Al que CFK dibujó así: “Si hay un poder en la República Argentina, es un poder que está por sobre quien ejerce la Primera Magistratura, en este caso la Presidenta, también por sobre el Poder Legislativo y, mal que pese, también por sobre el Poder Judicial (...) es invisible a los ojos”. Es el poder que tan impecablemente definió un otrora misterioso personaje: “¿Presidente? Ese es un puesto menor”.
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