Por Orlando Barone
Ahí está Julio Cleto Cobos el probo. Ahí está en la soledad del poder, resistiendo, conjurando, conspirando, husmeando, fisgoneando.Ambicionando, fantaseando. Tramando. Vicepresidente en “desejercicio” ejecutivo , y en ejercicio oblicuo y de soslayo. Cada día más se consagra en ese papel increíble e insólito: el de ser el opositor más cercano y más carnal del gobierno que comparte e integra. Y desintegra. No hay adversario, enemigo, atacante, negador y opositor a la presidenta y a cuanto ella hace o proyecta, que él no reciba trajeadito y modoso en su despacho; en cómplices tardes de té susurrantes y agrarias; ganaderas, rurales y gauchas sin gauchos. Si el opositor es un sospechoso de la justicia más lo hospeda en su recinto legal llevado al límite de no parecerlo. Si trae consigo una desmesura leguleya para posar damnificado, más consuelo y alianza le dispensa. Qué no se hablará en contra de la socia y superior jerárquica en esos secreteos y conciliábulos. Qué festín se harían, si lo escucharan o supieran, los magazines de la televisión de la tarde ante tanta imperfección de la condición humana. Julio Cleto Cobos ha logrado reproducir en miniatura histórica la leyenda del caballo de Troya pero en tono de farsa. Ya que esta desvaída intriga desciende de un caballito de plomo en miniatura, del cual salen a la noche, no gladiadores griegos sino fantasmas de deseo destituyente pero de acción fallida. Lo que Julio Cleto hizo lo hizo, y hay que reconocérselo: su voto no positivo fue pacificador. Pacificó a los favorecidos no positivos, infundiéndoles aunque sea el virus del escrache y la agresión. Ya que no les puede infundir el don de la sincera aceptación democrática porque a la democracia los “no positivos” la intoleran. La maltragan. Acaso el extraordinario mérito del excelentísimo señor vicepresidente de Cristina Fernández sea el de haber probado- proponiéndose aviesamente lo contrario- la consistencia del Estado y la resistencia de la mujer que él defrauda sabiéndose protegido por un poroto magno. Bendito papel, modelo de leal militancia, el del ser el inapropiado y feliz anfitrión de los opositores. Este es un elogio a Julio Cleto Cobos.
Carta abierta leída el 11 de Junio del 2009 en Radio del Plata
Este espacio esta destinado a hacerle el aguante a nuestra Presidenta, para que continue en el camino comenzado por el mejor Presidente de toda la historia, Nestor Kirchner.
jueves, 11 de junio de 2009
lunes, 8 de junio de 2009
Hacemos
Cristina acordó que los partidos de la Selección nacional del Fútbol disputados en el marco del Mundial del Fútbol Sudáfrica 2010 y sus eliminatorias sean televisados por el Sistema Nacional del Medios Públicos, para todos los argentino.
Y luego, encabezó el acto por el cual fueron entregadas nuevas aeronaves para la operación de la empresa Aerolíneas Argentinas.
Y más tarde, Cristina dio por inaugurada una nueva planta de agua potable para Formosa en un acto en el que también firmó acuerdos para el desarrollo tecnológico, agropecuario y turístico de la provincia.
Esto se llama gestión de gobierno, se entiende entoces por que decimos, "nosotros hacemos".
Hebe y Moria

Por la genial Sandra Russo
Escribí hace poco tiempo que Moria Casán ya dejó de camuflar bajo sus mentadas transgresiones para exhibirse como una mujer de derecha. No descubrí la pólvora, ella lo dice públicamente. Pero la gente de la televisión tiene un fantasma tremendo: dejar de estar en televisión. Uno de los recursos para mantener “vigencia” es hacer escandaletes, para que Jorge Rial o similares les den pantalla. Estos días, Moria Casán protagonizó una de las escenas más obscenas que se han visto, fingiendo –encima espantosamente– un orgasmo después de basurear y humillar a Hebe de Bonafini, cuya fotografía habla en el programa de Pettinato.
Quedará eso de Moria Casán: una vedette entrada en años y en lucha abierta y feroz contra su propia vejez, escupiendo a una mujer que pasará a la historia, como todas las Madres y Abuelas. Pasarán años, siglos, y si este planeta sigue en su órbita nuevos argentinitos aprenderán en la escuela que hubo una vez un gobierno surgido de un golpe de Estado, que secuestró y asesinó a una generación de opositores políticos. Los niños verán luego, quién sabe en qué tipo de pantalla, imágenes de mujeres con el pañuelo blanco en la cabeza. Y sabrán que hubo unos años en los que todo este país, incluidos los grandes diarios y las radios, siguió viviendo como si en la otra cuadra nunca hubiera habido una frenada y disparos, como si el compañero de la oficina o la profesora de música o el almacenero o el abogado o el estudiante que todo el mundo conoció nunca hubiesen desaparecido. Leerán en sus libros de texto, los nuevos argentinitos, que cuando todas las puertas se habían cerrado, incluso las de muchos amigos, esas mujeres fueros las primeras que gritaron. Y que nunca pidieron venganza, y que decían la verdad cuando pedían justicia, porque era eso lo que pedían: que se juzgara a quienes habían matado a sus hijos y nunca lo confesaron. Nunca. Porque los niños deberán entender que un desaparecido, y fueron 30 mil, es entre otras cosas un muerto que nunca se deja de llorar.
Las Madres y las Abuelas han sido lo mejor de nosotros, en el único conjunto posible en la Argentina. Un nosotros que no admita que ellas son el símbolo de lo mejor que tenemos, que es su dolor, su lucha y su reclamo de justicia, el gesto más civilizado, más elaborado de todos los que nos ofrece nuestra historia reciente, plagada de violencia y desprecio por la vida.
De Moria Casán se perderán las fotos y las películas. Poco a poco el tiempo irá enterrando la imagen y el recuerdo de una mujer que tuvo una playa en Mar del Plata donde otras mujeres tomaban sol en tetas.
sábado, 6 de junio de 2009
Burguesía fallida
Por Alfredo Zaiat
En el ámbito de las ciencias políticas ha pasado a ser habitual el concepto Estado fallido. Esta idea impulsada por académicos y think tank estadounidenses de corrientes ideológicas diversas considera, entre otros aspectos, que esos Estados no pueden brindar adecuadamente los servicios básicos a la población y, por lo tanto, pierden legitimidad política en un contexto de creciente violencia social. Noam Chomsky en su libro Estados fallidos interpela al pensamiento convencional que incorporó en esa categoría a países de la periferia, destacándose en la región los casos de México y Colombia, y muestra cómo Estados Unidos comparte rasgos de Estados fallidos. Chomsky sostienen que éstos son aquellos que carecen de capacidad o voluntad para proteger a sus ciudadanos de la violencia y quizás, incluso, de la destrucción y se consideran más allá del alcance del derecho interno e internacional. Afirma, además, que padecen de un grave déficit democrático que priva a sus instituciones de su auténtica misión. El análisis económico tiene la posibilidad de apropiarse de esa idea para tratar de comprender situaciones domésticas que el discurso dominante presenta con naturalidad. Por caso, el conflicto abierto entre el gobierno de Venezuela y el Grupo Techint que ha provocado la reacción del establishment local y trasnacionalizado. Las críticas al proceso político y económico de Hugo Chávez, su engañosa extensión a la realidad doméstica y la presión con claque opositor para debilitar el Mercosur expulsando a Venezuela ha sido la manifestación más contundente de la existencia en Argentina de una “burguesía fallida”.
Los argumentos para aislar a Venezuela refieren a que el objetivo planteado por Chávez de transformar a ese país en una economía socialista anticipa su alejamiento del carácter de “economía de mercado”. Por ese motivo no debería formar parte del Mercosur, sostienen las principales cámaras patronales, actuando de vocero de esa posición el secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, el mismo que como ministro de Producción del gobierno de Eduardo Duhalde impulsó la pesificación asimétrica, provocando una transferencia millonaria de recursos a los grupos económicos, entre ellos Techint. Esa anacrónica reacción empresaria envuelta en una supuesta defensa de intereses nacionales, cuando al mismo tiempo decenas de pymes y no pocas grandes están expandiendo sus negocios en el marco de acuerdos de integración regional con Venezuela, ha quedado descolocada. En esa misma semana, la Organización de los Estados Americanos (OEA), con el acuerdo de los 34 cancilleres de los países miembros, enterró la resolución que hace 47 años expulsó a Cuba de esa organización por haber asumido la ideología marxista-leninista y aliarse al bloque soviético. En ese contexto latinoamericano, plantear la expulsión de Venezuela del Mercosur se presenta fuera de época. Además, pese a la existencia de conflictos sobre la propiedad de grandes empresas entre el gobierno de Chávez con otros países integrantes del bloque en ningún caso sus respectivas cámaras patronales exigieron con semejante intoxicación ideológica el desplazamiento de Venezuela del Mercosur.
Esa avanzada, además de la defensa corporativa del Grupo Techint, tiene el objetivo de limitar la intervención del Estado en la economía. En especial, el poder está inquieto por la designación de directores y síndicos en empresas que la Anses detenta paquetes de acciones relevantes. El análisis tosco sobre la “chavización” de la administración kirchnerista no tiene otros elementos que lo sustenten que anteojeras ideológicas o intereses ocultos. En esa instancia, con esos comportamientos se hace presente en toda su dimensión el concepto de “burguesía fallida” para la economía argentina.
En una economía capitalista la burguesía desempeña un papel central, y en términos históricos fue revolucionaria al desplazar el régimen feudal. Pero también lo ha sido en el desarrollo de las fuerzas productivas con innovaciones e inversiones que fueron alterando el sistema de producción y el orden social, expandiendo sus fronteras hasta lugares remotos del planeta. Es abundante la literatura acerca del comportamiento y características de las clases dominantes. La de Argentina actúa como cualquier otra que busca maximizar ganancias y su acción no está determinada por razones “culturales”, vinculadas con corrientes inmigratorias o creencias religiosas, como sostienen ciertos especialistas. Pero lo cierto es que los grandes industriales son parte importante del fracaso del desarrollo económico local a pesar de contar con el apoyo de gobiernos de distinto origen. A pesar de recibir amplios y diversos beneficios fiscales y financieros no pudieron ser un agente dinámico de un modelo de acumulación competitivo.
Un sendero a transitar para tratar de comprender ese comportamiento remite a evaluar a esos industriales como un sector rentista. Esta característica tuvo una espontánea manifestación con la venta al mejor postor de sus empresas en los últimos veinte años, para girar parte de esos fondos al exterior y otra para volcarlos a la compra de campos y a la producción agropecuaria. Esto impulsa a considerar que la existencia de una “burguesía fallida” está asociada a un modelo de desarrollo latifundista, con rentas extraordinarias obtenidas por las ventajas comparativas a nivel internacional del campo argentino, que terminó conformando una clase dominante periférica y dependiente. Esto explicaría la vocación por la especulación financiera, la imposibilidad de constituir una base industrial medianamente desarrollada pese a los millonarios subsidios otorgados por el Estado y la tendencia a reorientar excedentes a la compra de campos y a la actividad agropecuaria.
El economista Andrés López escribió el documento Empresas, instituciones y desarrollo económico: un análisis general con reflexiones para el caso argentino, publicado en el Boletín Techint (Nº 320, mayo-agosto 2006), que es muy ilustrativo para acercarse a la complejidad de la burguesía nacional. López sostiene que “el estudio de la conducta empresaria es clave para entender mejor el funcionamiento de los mercados y la dinámica de la competencia, sino que también es central para comprender los diferentes estilos y alcances de los procesos de desarrollo económico a nivel nacional”. Describe en forma esquemática que investigadores de izquierda y liberales cuestionan, con distintas bases conceptuales arribando a la misma conclusión, el comportamiento de la burguesía local. Los primeros destacan que debido a su carácter rentístico o especulativo no fue capaz de liderar un proceso de acumulación basado en la innovación y la inversión en capital físico y humano. Por el contrario, se limitó a aprovechar las oportunidades que se presentaba en cada una de las fases de la economía en distintos momentos de la historia reciente. Hoy, por ejemplo, ya explotó el ciclo de elevado crecimiento que permitió la megadevaluación y pesificación, socializando pérdidas a costa del resto de la sociedad, y busca ahora una vía rápida de ajuste para sostener su comportamiento especulativo. Por su parte, la corriente liberal sostiene que la existencia de conductas empresarias que denomina “lobbista” o “de captura de rentas” no tiene que ver con características intrínsecas de la burguesía local, sino de políticas económicas erróneas, cuyo origen se ubica en el régimen mercado-internista surgido tras la crisis del ‘30 y consolidado a partir de los gobiernos peronistas.
Ambos enfoques, sostiene López, se unifican en la profunda desconfianza que tienen hacia toda forma de vinculación entre el Estado y la clase empresaria, “ya que cuando esa interacción existe usualmente es para generar beneficios hacia un sector limitado de la sociedad (gobernantes y empresarios poderosos) a costa del resto”. Para los liberales, esa interacción es “a priori sospechosa de ser el resultado o el prolegómeno de algún acto de corrupción o una transferencia de renta”, señala López, para agregar que la corriente de pensamiento de izquierda considera que “es la consecuencia del sometimiento del Estado a las necesidades del gran capital”. En la Argentina, la historia muestra evidencias de ambos tipos de conductas que ante intentos de construir institucionalidad a partir del Estado impulsando un proceso de acumulación sostenido, esa “burguesía fallida” ha buscado frustrarlo para mantener inalterado ese funcionamiento de la economía que le permite una acumulación especulativa de capital. Incluso cuando una facción de esa burguesía intenta apartarse de ese destino es señalada por los propios abanderados de la libertad del capital como cercana al gobierno de turno o marginada de los círculos del poder económico.
En general, todo proceso de industrialización implicó una fuerte transferencia de recursos públicos hacia la naciente burguesía. “La evidencia muestra que la corrupción ha estado presente, en mayor o menor medida, en casi todas las experiencias de industrialización y desarrollo económico modernas”, explica López. Pero destaca a la vez que esos países (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Japón, Corea, entre otros) han alcanzado una estructura institucional que ha impulsado que esa burguesía no se ha quedado en la captura de rentas o en conductas rentísticas, para reconvertirse en una con estrategias competitivas, dinámicas, de expansión, actuando como un factor de estabilidad económica y no de perturbación. No ha sido el caso de “burguesía fallida” de la experiencia argentina.
En el ámbito de las ciencias políticas ha pasado a ser habitual el concepto Estado fallido. Esta idea impulsada por académicos y think tank estadounidenses de corrientes ideológicas diversas considera, entre otros aspectos, que esos Estados no pueden brindar adecuadamente los servicios básicos a la población y, por lo tanto, pierden legitimidad política en un contexto de creciente violencia social. Noam Chomsky en su libro Estados fallidos interpela al pensamiento convencional que incorporó en esa categoría a países de la periferia, destacándose en la región los casos de México y Colombia, y muestra cómo Estados Unidos comparte rasgos de Estados fallidos. Chomsky sostienen que éstos son aquellos que carecen de capacidad o voluntad para proteger a sus ciudadanos de la violencia y quizás, incluso, de la destrucción y se consideran más allá del alcance del derecho interno e internacional. Afirma, además, que padecen de un grave déficit democrático que priva a sus instituciones de su auténtica misión. El análisis económico tiene la posibilidad de apropiarse de esa idea para tratar de comprender situaciones domésticas que el discurso dominante presenta con naturalidad. Por caso, el conflicto abierto entre el gobierno de Venezuela y el Grupo Techint que ha provocado la reacción del establishment local y trasnacionalizado. Las críticas al proceso político y económico de Hugo Chávez, su engañosa extensión a la realidad doméstica y la presión con claque opositor para debilitar el Mercosur expulsando a Venezuela ha sido la manifestación más contundente de la existencia en Argentina de una “burguesía fallida”.
Los argumentos para aislar a Venezuela refieren a que el objetivo planteado por Chávez de transformar a ese país en una economía socialista anticipa su alejamiento del carácter de “economía de mercado”. Por ese motivo no debería formar parte del Mercosur, sostienen las principales cámaras patronales, actuando de vocero de esa posición el secretario de la UIA, José Ignacio de Mendiguren, el mismo que como ministro de Producción del gobierno de Eduardo Duhalde impulsó la pesificación asimétrica, provocando una transferencia millonaria de recursos a los grupos económicos, entre ellos Techint. Esa anacrónica reacción empresaria envuelta en una supuesta defensa de intereses nacionales, cuando al mismo tiempo decenas de pymes y no pocas grandes están expandiendo sus negocios en el marco de acuerdos de integración regional con Venezuela, ha quedado descolocada. En esa misma semana, la Organización de los Estados Americanos (OEA), con el acuerdo de los 34 cancilleres de los países miembros, enterró la resolución que hace 47 años expulsó a Cuba de esa organización por haber asumido la ideología marxista-leninista y aliarse al bloque soviético. En ese contexto latinoamericano, plantear la expulsión de Venezuela del Mercosur se presenta fuera de época. Además, pese a la existencia de conflictos sobre la propiedad de grandes empresas entre el gobierno de Chávez con otros países integrantes del bloque en ningún caso sus respectivas cámaras patronales exigieron con semejante intoxicación ideológica el desplazamiento de Venezuela del Mercosur.
Esa avanzada, además de la defensa corporativa del Grupo Techint, tiene el objetivo de limitar la intervención del Estado en la economía. En especial, el poder está inquieto por la designación de directores y síndicos en empresas que la Anses detenta paquetes de acciones relevantes. El análisis tosco sobre la “chavización” de la administración kirchnerista no tiene otros elementos que lo sustenten que anteojeras ideológicas o intereses ocultos. En esa instancia, con esos comportamientos se hace presente en toda su dimensión el concepto de “burguesía fallida” para la economía argentina.
En una economía capitalista la burguesía desempeña un papel central, y en términos históricos fue revolucionaria al desplazar el régimen feudal. Pero también lo ha sido en el desarrollo de las fuerzas productivas con innovaciones e inversiones que fueron alterando el sistema de producción y el orden social, expandiendo sus fronteras hasta lugares remotos del planeta. Es abundante la literatura acerca del comportamiento y características de las clases dominantes. La de Argentina actúa como cualquier otra que busca maximizar ganancias y su acción no está determinada por razones “culturales”, vinculadas con corrientes inmigratorias o creencias religiosas, como sostienen ciertos especialistas. Pero lo cierto es que los grandes industriales son parte importante del fracaso del desarrollo económico local a pesar de contar con el apoyo de gobiernos de distinto origen. A pesar de recibir amplios y diversos beneficios fiscales y financieros no pudieron ser un agente dinámico de un modelo de acumulación competitivo.
Un sendero a transitar para tratar de comprender ese comportamiento remite a evaluar a esos industriales como un sector rentista. Esta característica tuvo una espontánea manifestación con la venta al mejor postor de sus empresas en los últimos veinte años, para girar parte de esos fondos al exterior y otra para volcarlos a la compra de campos y a la producción agropecuaria. Esto impulsa a considerar que la existencia de una “burguesía fallida” está asociada a un modelo de desarrollo latifundista, con rentas extraordinarias obtenidas por las ventajas comparativas a nivel internacional del campo argentino, que terminó conformando una clase dominante periférica y dependiente. Esto explicaría la vocación por la especulación financiera, la imposibilidad de constituir una base industrial medianamente desarrollada pese a los millonarios subsidios otorgados por el Estado y la tendencia a reorientar excedentes a la compra de campos y a la actividad agropecuaria.
El economista Andrés López escribió el documento Empresas, instituciones y desarrollo económico: un análisis general con reflexiones para el caso argentino, publicado en el Boletín Techint (Nº 320, mayo-agosto 2006), que es muy ilustrativo para acercarse a la complejidad de la burguesía nacional. López sostiene que “el estudio de la conducta empresaria es clave para entender mejor el funcionamiento de los mercados y la dinámica de la competencia, sino que también es central para comprender los diferentes estilos y alcances de los procesos de desarrollo económico a nivel nacional”. Describe en forma esquemática que investigadores de izquierda y liberales cuestionan, con distintas bases conceptuales arribando a la misma conclusión, el comportamiento de la burguesía local. Los primeros destacan que debido a su carácter rentístico o especulativo no fue capaz de liderar un proceso de acumulación basado en la innovación y la inversión en capital físico y humano. Por el contrario, se limitó a aprovechar las oportunidades que se presentaba en cada una de las fases de la economía en distintos momentos de la historia reciente. Hoy, por ejemplo, ya explotó el ciclo de elevado crecimiento que permitió la megadevaluación y pesificación, socializando pérdidas a costa del resto de la sociedad, y busca ahora una vía rápida de ajuste para sostener su comportamiento especulativo. Por su parte, la corriente liberal sostiene que la existencia de conductas empresarias que denomina “lobbista” o “de captura de rentas” no tiene que ver con características intrínsecas de la burguesía local, sino de políticas económicas erróneas, cuyo origen se ubica en el régimen mercado-internista surgido tras la crisis del ‘30 y consolidado a partir de los gobiernos peronistas.
Ambos enfoques, sostiene López, se unifican en la profunda desconfianza que tienen hacia toda forma de vinculación entre el Estado y la clase empresaria, “ya que cuando esa interacción existe usualmente es para generar beneficios hacia un sector limitado de la sociedad (gobernantes y empresarios poderosos) a costa del resto”. Para los liberales, esa interacción es “a priori sospechosa de ser el resultado o el prolegómeno de algún acto de corrupción o una transferencia de renta”, señala López, para agregar que la corriente de pensamiento de izquierda considera que “es la consecuencia del sometimiento del Estado a las necesidades del gran capital”. En la Argentina, la historia muestra evidencias de ambos tipos de conductas que ante intentos de construir institucionalidad a partir del Estado impulsando un proceso de acumulación sostenido, esa “burguesía fallida” ha buscado frustrarlo para mantener inalterado ese funcionamiento de la economía que le permite una acumulación especulativa de capital. Incluso cuando una facción de esa burguesía intenta apartarse de ese destino es señalada por los propios abanderados de la libertad del capital como cercana al gobierno de turno o marginada de los círculos del poder económico.
En general, todo proceso de industrialización implicó una fuerte transferencia de recursos públicos hacia la naciente burguesía. “La evidencia muestra que la corrupción ha estado presente, en mayor o menor medida, en casi todas las experiencias de industrialización y desarrollo económico modernas”, explica López. Pero destaca a la vez que esos países (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Japón, Corea, entre otros) han alcanzado una estructura institucional que ha impulsado que esa burguesía no se ha quedado en la captura de rentas o en conductas rentísticas, para reconvertirse en una con estrategias competitivas, dinámicas, de expansión, actuando como un factor de estabilidad económica y no de perturbación. No ha sido el caso de “burguesía fallida” de la experiencia argentina.
viernes, 5 de junio de 2009
"Aprendimos que la construcción colectiva necesita del esfuerzo de todos los argentinos"

Palabras de la Presidenta en la presentación de candidatas a legisladoras FPV, City Bell.
"Yo vengo, recién con Daniel, de un acto muy importante, en una localidad emblemática, en el origen de nuestro nacimiento político, como fue la localidad de Berisso. De allí salieron miles y miles, un 17 de octubre, para cruzar los puentes de la capital y cambiar definitivamente la historia de los argentinos. Pero no lo hicieron con el puño cerrado, ni crispado, no lo hicieron insultando y agraviando, iban cantando - las crónicas históricas lo relatan minuciosamente- iban alegres, cantando, con sus ropas de trabajo, recién salidos de las fábricas y los talleres, donde habían recuperado parte de los derechos, que nunca se les habían reconocido, y fueron con alegrías, sin odios, a liberar al hombre con el que habían identificado su destino colectivo. Y tal vez, me atrevo a decir que ese sea el segundo gran aporte de nuestro espacio político a la historia de los argentinos, es decir, incorporamos la igualdad de género e incorporamos también la revolución y el cambio en paz, sin sangre entre hermanos, construyendo colectivamente.
La historia de la humanidad muestra que todos los grandes procesos de cambio y transformaciones vinieron precedidos de enfrentamientos, de cosas muy graves, allí están las revoluciones que marcaron la historia; sin embargo, el cambio en nuestro país, el cambio que incorpora a la mujer, el cambio que incorpora al trabajador, el cambio que incorpora la idea de la industria nacional, el cambio que incorpora el concepto de la defensa nacional, el cambio que incorpora la educación, el derecho a la jubilación, el derecho al aguinaldo, a las vacaciones pagas, los derechos de los trabajadores, el cambio que incorpora la vivienda, el cambio que incorpora la igualdad de oportunidades, se hizo en paz y en felicidad y nosotros fuimos responsables históricamente de ese cambio y de esa transformación.
Nunca accedimos al gobierno sino fue por medio de la voluntad popular expresada libremente y sin proscripciones de ninguna naturaleza; nunca fuimos el resultado de la imposición al resto de los argentinos y nunca fomentamos el rencor; al contrario, siempre tendimos la mano generosa pese a haber sido el espacio político más golpeado, más proscrito y más enconadamente perseguido que recuerde nuestra historia.
¿Y saben por qué no tenemos rencor? Porque aprendimos que la construcción colectiva necesita del esfuerzo de todos los argentinos; porque nos enseñaron que no hay nada mejor para construir nuestra propia felicidad que también el resto de la sociedad pueda ser feliz y disfrutar de la justicia, de la seguridad, del trabajo y de la dignidad. Por todas estas cosas somos también reconocidos en la historia.
Se preguntarán si no tuvimos errores. Claro que los tuvimos, claro que tuvimos errores, equivocaciones y seguramente desaciertos, pero siempre, absolutamente siempre, nuestros objetivos estuvieron vinculados con lograr una mejor calidad de vida para todos los argentinos y creo que ese lugar en la historia lo hemos ganado.
Se trata, entonces, queridas amigas, hermanas y compañeras, de seguir construyendo en esa misma dirección, en la dirección de lo colectivo sabiendo que nadie se salva individualmente; en dirección de lo popular sabiendo que lo que mejor tenemos en la Argentina es nuestro pueblo; en dirección de lo nacional sabiendo que necesitamos promover nuestra industria y nuestra producción para seguir agregando valor a nuestros productos y seguir generando más y mejores puestos de trabajo; en dirección a la educación, verdadera constructora de ciudadanos y ciudadanas.
Entonces, y para finalizar, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas tenga trabajo, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas pueda enviar a sus hijos al colegio y soñar con que ese hijo pueda llegar a la universidad, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas hayan accedido al derecho de tener una vivienda, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas tengan igualdad de oportunidades y ellos puedan elegir su vida, seguramente, nuestra misión como movimiento político, habrá cumplido su objetivo y otros nos sucederán."
La historia de la humanidad muestra que todos los grandes procesos de cambio y transformaciones vinieron precedidos de enfrentamientos, de cosas muy graves, allí están las revoluciones que marcaron la historia; sin embargo, el cambio en nuestro país, el cambio que incorpora a la mujer, el cambio que incorpora al trabajador, el cambio que incorpora la idea de la industria nacional, el cambio que incorpora el concepto de la defensa nacional, el cambio que incorpora la educación, el derecho a la jubilación, el derecho al aguinaldo, a las vacaciones pagas, los derechos de los trabajadores, el cambio que incorpora la vivienda, el cambio que incorpora la igualdad de oportunidades, se hizo en paz y en felicidad y nosotros fuimos responsables históricamente de ese cambio y de esa transformación.
Nunca accedimos al gobierno sino fue por medio de la voluntad popular expresada libremente y sin proscripciones de ninguna naturaleza; nunca fuimos el resultado de la imposición al resto de los argentinos y nunca fomentamos el rencor; al contrario, siempre tendimos la mano generosa pese a haber sido el espacio político más golpeado, más proscrito y más enconadamente perseguido que recuerde nuestra historia.
¿Y saben por qué no tenemos rencor? Porque aprendimos que la construcción colectiva necesita del esfuerzo de todos los argentinos; porque nos enseñaron que no hay nada mejor para construir nuestra propia felicidad que también el resto de la sociedad pueda ser feliz y disfrutar de la justicia, de la seguridad, del trabajo y de la dignidad. Por todas estas cosas somos también reconocidos en la historia.
Se preguntarán si no tuvimos errores. Claro que los tuvimos, claro que tuvimos errores, equivocaciones y seguramente desaciertos, pero siempre, absolutamente siempre, nuestros objetivos estuvieron vinculados con lograr una mejor calidad de vida para todos los argentinos y creo que ese lugar en la historia lo hemos ganado.
Se trata, entonces, queridas amigas, hermanas y compañeras, de seguir construyendo en esa misma dirección, en la dirección de lo colectivo sabiendo que nadie se salva individualmente; en dirección de lo popular sabiendo que lo que mejor tenemos en la Argentina es nuestro pueblo; en dirección de lo nacional sabiendo que necesitamos promover nuestra industria y nuestra producción para seguir agregando valor a nuestros productos y seguir generando más y mejores puestos de trabajo; en dirección a la educación, verdadera constructora de ciudadanos y ciudadanas.
Entonces, y para finalizar, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas tenga trabajo, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas pueda enviar a sus hijos al colegio y soñar con que ese hijo pueda llegar a la universidad, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas hayan accedido al derecho de tener una vivienda, cuando todos y cada uno de nuestros compatriotas tengan igualdad de oportunidades y ellos puedan elegir su vida, seguramente, nuestra misión como movimiento político, habrá cumplido su objetivo y otros nos sucederán."
jueves, 4 de junio de 2009
"Logramos un País en el que vale la pena vivir."

Cristina estuvo en Almirante Brown inaugurando una fábrica y allí dijo:
..." estoy muy contenta de estar aquí, escuchaba también por parte del señor titular de Cepas Argentina, la inteligente observación de la articulación entre lo público y lo privado, que hay que hacer épocas de crisis; el traía a colación el ejemplo del presidente Obama, en relación a la decisión del gobierno de los Estados Unidos, en General Motors, de hacerse cargo de la mayoría del paquete accionario, en la decisión de que lo importante es sostener la actividad económica, los niveles de empleo y lo que son naves insignias de un país y de una economía.
Y si se me permite en estos tiempos de cambio, de buen cambio, porque yo creo que durante mucho tiempo hubo ideas en el mundo acerca de que el mercado lo resolvía todo y que no era necesaria ningún tipo de intervención del Estado, de presencia del Estado para solucionar los problemas de los ciudadanos. Veo que vamos hacia un mundo más razonable, más armónico, un mundo donde se articulan los esfuerzos entre lo público y lo privado, y que justamente desde la primera economía del mundo, como es Estados Unidos, salen señales muy claras en este sentido.
La verdad es que cosas que veníamos sosteniendo desde hace mucho tiempo, no con el éxito que logra por allí el presidente de los Estados Unidos por obvias razones, pero lo cierto es que estas ideas las veníamos desarrollando desde hace mucho tiempo. Un mundo diferente donde pueda haber una sinergia entre lo público y lo privado; entre el Estado y el mercado, porque ambos se necesitan.
Y para terminar en un día de realizaciones, en algo que algunos de ustedes quizás piensen qué tiene que ver con la actividad económica, yo creo que un mundo diferente tiene que ver con todo; y hoy es un día histórico, la Organización de Estados Americanos (OEA), con la presencia de Hillary Clinton, la presidenta del Departamento de Estado y con instrucciones obviamente del presidente Obama, y con el consenso y por la aclamación de todos los miembros de esa organización de estados americanos, se decretó y se dejó sin efecto la sanción que tenía la hermana República de Cuba desde hace muchos años, lo cual también revela que la percepción y nuestro discurso en la 5ta Cumbre de las Américas, en Trinidad Tobago, acerca de que nuevos vientos soplan y que estamos ante una oportunidad histórica, está siendo escuchado por todos aquellos que de alguna manera conforman la decisión de este continente.
Creo que todo contribuye a conformar un mundo diferente, todo contribuye a mejorar el mundo que nos circunda. Esto de hoy que es histórico para la gente de Almirante Brown, para la provincia de Buenos Aires y para la familia Gancia porque es el corolario, el final, la expresión del esfuerzo de tantas generaciones en una fábrica que realmente es modelo y ejemplo.
Quiero felicitarlos y quiero, como siempre lo hago, cuando veo empresarios absolutamente comprometidos con su país, con su empresa, con sus trabajadores, ponerme a su disposición para lo que necesiten, como presidenta de todos los argentinos, para solucionar todos los problemas que puedan tener, lógicos en cualquier actividad, y que puedan seguir desarrollando más y mejores empresas para que más argentinos tengan mejores trabajos y mejores posibilidades de vida. Esa es la función, ustedes como el capital para invertir, producir y generar trabajo; nosotros crearles a ustedes la condiciones para poder hacerlo, y juntos empresarios y Estado, lograr que también nuestros trabajadores tengan cada vez mejores condiciones de vida, porque son - como usted recién lo decía y como yo siempre lo digo - los consumidores de todos los productos que terminan construyendo los empresarios.
Hemos entendido esta lógica del capitalismo, que es central: entender que tenemos que alentar, promover y defender el consumo, que para que haya consumo tiene que haber trabajo, y que el trabajo tiene que estar bien remunerado y con buenas condiciones laborares, y además el Estado creando salud, educación, seguridad y vivienda; cuando todo esto funciona logramos entonces construir un país en el que vale la pena vivir."
Y si se me permite en estos tiempos de cambio, de buen cambio, porque yo creo que durante mucho tiempo hubo ideas en el mundo acerca de que el mercado lo resolvía todo y que no era necesaria ningún tipo de intervención del Estado, de presencia del Estado para solucionar los problemas de los ciudadanos. Veo que vamos hacia un mundo más razonable, más armónico, un mundo donde se articulan los esfuerzos entre lo público y lo privado, y que justamente desde la primera economía del mundo, como es Estados Unidos, salen señales muy claras en este sentido.
La verdad es que cosas que veníamos sosteniendo desde hace mucho tiempo, no con el éxito que logra por allí el presidente de los Estados Unidos por obvias razones, pero lo cierto es que estas ideas las veníamos desarrollando desde hace mucho tiempo. Un mundo diferente donde pueda haber una sinergia entre lo público y lo privado; entre el Estado y el mercado, porque ambos se necesitan.
Y para terminar en un día de realizaciones, en algo que algunos de ustedes quizás piensen qué tiene que ver con la actividad económica, yo creo que un mundo diferente tiene que ver con todo; y hoy es un día histórico, la Organización de Estados Americanos (OEA), con la presencia de Hillary Clinton, la presidenta del Departamento de Estado y con instrucciones obviamente del presidente Obama, y con el consenso y por la aclamación de todos los miembros de esa organización de estados americanos, se decretó y se dejó sin efecto la sanción que tenía la hermana República de Cuba desde hace muchos años, lo cual también revela que la percepción y nuestro discurso en la 5ta Cumbre de las Américas, en Trinidad Tobago, acerca de que nuevos vientos soplan y que estamos ante una oportunidad histórica, está siendo escuchado por todos aquellos que de alguna manera conforman la decisión de este continente.
Creo que todo contribuye a conformar un mundo diferente, todo contribuye a mejorar el mundo que nos circunda. Esto de hoy que es histórico para la gente de Almirante Brown, para la provincia de Buenos Aires y para la familia Gancia porque es el corolario, el final, la expresión del esfuerzo de tantas generaciones en una fábrica que realmente es modelo y ejemplo.
Quiero felicitarlos y quiero, como siempre lo hago, cuando veo empresarios absolutamente comprometidos con su país, con su empresa, con sus trabajadores, ponerme a su disposición para lo que necesiten, como presidenta de todos los argentinos, para solucionar todos los problemas que puedan tener, lógicos en cualquier actividad, y que puedan seguir desarrollando más y mejores empresas para que más argentinos tengan mejores trabajos y mejores posibilidades de vida. Esa es la función, ustedes como el capital para invertir, producir y generar trabajo; nosotros crearles a ustedes la condiciones para poder hacerlo, y juntos empresarios y Estado, lograr que también nuestros trabajadores tengan cada vez mejores condiciones de vida, porque son - como usted recién lo decía y como yo siempre lo digo - los consumidores de todos los productos que terminan construyendo los empresarios.
Hemos entendido esta lógica del capitalismo, que es central: entender que tenemos que alentar, promover y defender el consumo, que para que haya consumo tiene que haber trabajo, y que el trabajo tiene que estar bien remunerado y con buenas condiciones laborares, y además el Estado creando salud, educación, seguridad y vivienda; cuando todo esto funciona logramos entonces construir un país en el que vale la pena vivir."
miércoles, 3 de junio de 2009
Contra y recontra.
Por Orlando Barone
Para ser y pertenecer hay que ser contra. No crítico ni justo. Ni ponderar lo bueno y lo malo, sino bien contra. Luce mejor un contra que uno a favor. El que está a favor tiene que justificarse con argumentos: el contra no tiene que justificar nada, solo oponerse. Además el contra nunca pasa por alcahuete. El que está a favor sí. Porque estar a favor de un gobierno para el contra es obsceno. Aprobar es someterse. Siempre mueve la cabeza para decir “no”. Y rechaza todo cuanto el Estado hace o proyecta- jubilaciones, créditos, obras de infraestructura, ley de medios, sostenimiento del empleo, resistencia a la crisis, etc. Parte de un desacierto para desaprobar el todo. Si el Indec está mal, la Argentina está mal. Un agujerito le sirve para disfrazarlo de colador.La de ser contra es una moda que se acentúa cuando hay un gobierno popular. Es una moda expropiadora: porque se apropia de la República, de la democracia y de las instituciones. Y hasta se apropia del himno. Y de la tribuna de doctrina y también de la ética. ¡Ah, la ética! Últimamente ha pasado a ser tan fina que solo le compete a la gente fina. Ser un contra argentino de look actual califica. Se luce sanamente comido; y más bien abrigado y bien habitado, no okupa. Lo básico del contra es estar en contra. Básicamente en contra de quienes apoyan las retenciones. Para esa parte de la sociedad ser contra es hoy una pertenencia social. Y posicionarse en un destino geográfico que se pretende privatizar con la agresión y el escrache. La geografía sojera es contra. Es un territorio ocupado. Si la contra pudiera exigiría para pasar por allí un salvoconducto agropecuario. Y todo a partir de un yuyo y de una riqueza de tómbola. Lo más extraño en la Argentina es que la izquierda-izquierda, y la vana izquierda, por ser contras coinciden con la derecha. El problema de la contra y recontra, es que están siempre en contra. Carta Abierta leída el 3 de Junio en Radio del Plata.

Para ser y pertenecer hay que ser contra. No crítico ni justo. Ni ponderar lo bueno y lo malo, sino bien contra. Luce mejor un contra que uno a favor. El que está a favor tiene que justificarse con argumentos: el contra no tiene que justificar nada, solo oponerse. Además el contra nunca pasa por alcahuete. El que está a favor sí. Porque estar a favor de un gobierno para el contra es obsceno. Aprobar es someterse. Siempre mueve la cabeza para decir “no”. Y rechaza todo cuanto el Estado hace o proyecta- jubilaciones, créditos, obras de infraestructura, ley de medios, sostenimiento del empleo, resistencia a la crisis, etc. Parte de un desacierto para desaprobar el todo. Si el Indec está mal, la Argentina está mal. Un agujerito le sirve para disfrazarlo de colador.La de ser contra es una moda que se acentúa cuando hay un gobierno popular. Es una moda expropiadora: porque se apropia de la República, de la democracia y de las instituciones. Y hasta se apropia del himno. Y de la tribuna de doctrina y también de la ética. ¡Ah, la ética! Últimamente ha pasado a ser tan fina que solo le compete a la gente fina. Ser un contra argentino de look actual califica. Se luce sanamente comido; y más bien abrigado y bien habitado, no okupa. Lo básico del contra es estar en contra. Básicamente en contra de quienes apoyan las retenciones. Para esa parte de la sociedad ser contra es hoy una pertenencia social. Y posicionarse en un destino geográfico que se pretende privatizar con la agresión y el escrache. La geografía sojera es contra. Es un territorio ocupado. Si la contra pudiera exigiría para pasar por allí un salvoconducto agropecuario. Y todo a partir de un yuyo y de una riqueza de tómbola. Lo más extraño en la Argentina es que la izquierda-izquierda, y la vana izquierda, por ser contras coinciden con la derecha. El problema de la contra y recontra, es que están siempre en contra. Carta Abierta leída el 3 de Junio en Radio del Plata.
lunes, 1 de junio de 2009
"Mucha creatividad, mucha heterodoxia, pero un solo horizonte: cuidar el trabajo, cuidar la actividad económica, mantener el nivel de empleo."

Cristina estuvo en Comodoro Rivadavia y allí hizo un balance de estos 6 exitosos años de la Argentina. ( Cristina cuidado con Das Neves es medio traidor.)
"Quiero contarles algunos números, la presencia masiva de trabajadores sindicalmente organizados, hoy, en esta casa, son el testimonio vivo de los más de 4 millones de puestos de trabajo, que hemos creado del año 2003 a la fecha. Esas 1.200 y pico de empresas nuevas que se han creado, aquí en Comodoro, son parte de las 20 mil empresas, que por año se han creado, desde el año 2003 a la fecha.
Déjenme decirles, también, que de esa participación en el Producto Bruto Interno, que los trabajadores tenían, en el año 2003 y que era del 33, 34 por ciento, hoy, aquí durante el año 2008, hemos llegado al 43,6 por ciento, gracias a los 1,500 convenios colectivos de trabajo que han negociado los sindicatos argentinos.
Déjenme contarles, también, que de aquella deuda externa, que significaba más de 150 por ciento del PBI y de la sujeción al Fondo Monetario Internacional, hoy, después de una política donde se ha vuelto a recuperar el sistema de decisión nacional ese porcentaje de la deuda no llega al 50 por ciento y ya no viene el Fondo Monetario a dictarnos lo que tenemos que hacer, en la República Argentina.
Déjenme, también, contarles que en estos años, nuestros jubilados no solamente habían visto congelados, durante décadas, sus beneficios previsionales; ahora han tenido más de 13 aumentos y además hemos incorporado a casi 2 millones de argentinos y argentinas que habían perdido el derecho a la jubilación o a la pensión.
Déjenme contarles, también, que en estos seis años hemos construido casi 700 escuelas; déjenme contarles también que hemos construido más de 250 mil viviendas y ahora hemos recuperado al Banco Hipotecario como el instrumento tendiente a poner de nuevo en marcha el sueño de la casa propia, para aquellos sectores que tienen un poder adquisitivo que los dejaba fuera de los planes sociales.
Déjenme contarles que estamos desarrollando el plan energético más importante del que se tenga memoria, no solamente diversificando la matriz energética, reiniciando una obra paralizada desde el año 1994, como la central Atucha II, sino también conectando por primera vez al país. Nosotros, los hermanos y hermanas de la patagonia sur, somos el testimonio vivido; el sistema interconectado llegaba únicamente hasta Choele.Choel, Río Negro; fue este Gobierno y este plan energético el que extendió la línea, primero, hasta Puerto Madryn y ahora desde Puerto Madryn hasta Pico Truncado. Y hoy, en Río Gallegos anunciábamos la licitación para ir hasta Esperanza, Calafate, Río Gallegos y Río Turbio.
Hace unos días, en otra región hermana, Cuyo poníamos en marcha la obra que va a conectar por primera vez el Comahue y Cuyo, poniendo en marcha también todo el proceso para construir la línea de alta tensión NEA-NOA inaugurando, el otro día, la primera línea de alta tensión en La Rioja. Nunca en la historia, y es cierto, uno tiene que escuchar muchas veces que mientras nosotros estamos haciendo estas cosas - haciendo, se entiende el verbo ¿no? hacer, trabajar
Y déjenme contarles que este proyecto nacional que desde el año 2003 gurúes y economistas nacionales y también de afuera, por qué no, venían preanunciando que finalmente era un veranito que se iba a extinguir, aquí estamos.
El año pasado, 2008, fue el año de las mayores exportaciones en toda la historia de la República Argentina, más de 71 mil millones de dólares, del mayor superávit comercial, y este año, con el mundo que se ha caído, con el mundo que se ha desplomado, que ha generado desempleo, destrucción de economía, déficit fenomenales en los principales Estados del mundo, aquí está la Argentina manteniendo con fuerza la actividad económica, no permitiendo que nuestros trabajadores se queden sin trabajo y hoy anunciando la recaudación fiscal más importante también de la historia: 27.291 millones de pesos, 12,6 por ciento más que el año pasado, también con un mayor superávit comercial que el del año pasado porque tenemos una política de intervención del Estado en materia comercial de la misma manera que hemos convertido en objetivo primordial de la etapa mantener la actividad económica y la vinculación laboral de nuestros trabajadores.
Siempre lo digo, puede haber un turno que esté suspendido; puede haber alguien que esté cobrando a lo mejor el 80 y pico por ciento de lo que es el salario, pero lo que tenemos que lograr es que ningún trabajador quede desvinculado porque cuando llega el telegrama de despido, se acaba la dignidad, se acaba la posibilidad de vida en el hogar donde llega.
Por eso, mucha creatividad, mucha heterodoxia, pero un solo horizonte: cuidar el trabajo, cuidar la actividad económica, mantener el nivel de empleo. Esos deben ser los ejes.
¿Y saben por qué? No solamente por una cuestión de convicciones históricas y políticas o por una cuestión de sensibilidad, sino que tiene que ver con el resultado concreto de este modelo. Porque si nosotros hemos podido soportar en forma mejor y diferente que otros países esta crisis global, ha sido precisamente por tener un robusto y sólido mercado interno que nos ha permitido sortear el estrangulamiento en el sector externo.
Cuidar entonces este mercado interno cuando muchos aconsejaban -bueno es recordarlo también allá por el año 2007 o 2008- que había que enfriar la economía porque se había recalentado, como si fuera posible tener un switch o una perilla con la cual uno pudiera manejar la graduación. No se daban cuenta que enfriar la economía significaba gente con desempleo y hubiera significado una crisis catastrófica de haber aceptado esas teorías.
Pero, por suerte, siempre hemos creído en nuestras propias fuerzas, que es la fuerza de los argentinos; siempre hemos creído en nuestro país; siempre hemos creído que el trabajo, la producción y el valor agregado a nuestras materias primas, a nuestros recursos es la clave para seguir creciendo.
Por eso sé que este es el lenguaje, el lenguaje de los hechos, el de las realizaciones y el de los resultados. Porque, finalmente, si tuviera que elegir lo que tal vez sea lo más sobresaliente de estos seis años, es que aquellas ideas que muchas veces desde una banca manifestábamos como oposición interna, primero, durante la década de los '90 o, luego, cuando los que vinieron a cambiar todo no solamente no cambiaron nada sino que empeoraron todo, pudimos demostrar que no eran ideas de ocasión, que no era retórica para ocupar un centimetraje de diario o dos minutos de televisión, eso dura muy poco, la lectura de dos minutos o el oído durante cuatro. Después deben estar los resultados y la posibilidad de llevar esas ideas y esos proyectos a la práctica.
Entonces, quiero rescatar de estos seis años lo que hablábamos de un modelo de país diferente, un modelo que hiciera hincapié en el trabajo y en la producción, en el mercado interno, en volver a ser un país independiente, pero no porque estemos aislados del mundo, al contrario, independiente porque ser capaces de tomar nuestras propias decisiones era posible. Nos decían que no se podía hacer, que no había vida más allá del Fondo, que nada era posible, que todo era imposible y aquí estamos.
Por eso, en esto seis años del crecimiento económico más importante que recuerde la historia de nuestro país en sus 200 años, quiero decirles, argentinos y argentinas, que estos resultados no son de un sector ni de un partido ni de un gobierno, son de ustedes, de todos los argentinos, de todos, de los que nos quieren y de los que no nos quieren, de los que nos votan y de los que no nos votan, porque queremos una Argentina para todos. Así nos enseñaron, así aprendimos, así lo queremos y así lo vamos a seguir haciendo.
Déjenme decirles, también, que de esa participación en el Producto Bruto Interno, que los trabajadores tenían, en el año 2003 y que era del 33, 34 por ciento, hoy, aquí durante el año 2008, hemos llegado al 43,6 por ciento, gracias a los 1,500 convenios colectivos de trabajo que han negociado los sindicatos argentinos.
Déjenme contarles, también, que de aquella deuda externa, que significaba más de 150 por ciento del PBI y de la sujeción al Fondo Monetario Internacional, hoy, después de una política donde se ha vuelto a recuperar el sistema de decisión nacional ese porcentaje de la deuda no llega al 50 por ciento y ya no viene el Fondo Monetario a dictarnos lo que tenemos que hacer, en la República Argentina.
Déjenme, también, contarles que en estos años, nuestros jubilados no solamente habían visto congelados, durante décadas, sus beneficios previsionales; ahora han tenido más de 13 aumentos y además hemos incorporado a casi 2 millones de argentinos y argentinas que habían perdido el derecho a la jubilación o a la pensión.
Déjenme contarles, también, que en estos seis años hemos construido casi 700 escuelas; déjenme contarles también que hemos construido más de 250 mil viviendas y ahora hemos recuperado al Banco Hipotecario como el instrumento tendiente a poner de nuevo en marcha el sueño de la casa propia, para aquellos sectores que tienen un poder adquisitivo que los dejaba fuera de los planes sociales.
Déjenme contarles que estamos desarrollando el plan energético más importante del que se tenga memoria, no solamente diversificando la matriz energética, reiniciando una obra paralizada desde el año 1994, como la central Atucha II, sino también conectando por primera vez al país. Nosotros, los hermanos y hermanas de la patagonia sur, somos el testimonio vivido; el sistema interconectado llegaba únicamente hasta Choele.Choel, Río Negro; fue este Gobierno y este plan energético el que extendió la línea, primero, hasta Puerto Madryn y ahora desde Puerto Madryn hasta Pico Truncado. Y hoy, en Río Gallegos anunciábamos la licitación para ir hasta Esperanza, Calafate, Río Gallegos y Río Turbio.
Hace unos días, en otra región hermana, Cuyo poníamos en marcha la obra que va a conectar por primera vez el Comahue y Cuyo, poniendo en marcha también todo el proceso para construir la línea de alta tensión NEA-NOA inaugurando, el otro día, la primera línea de alta tensión en La Rioja. Nunca en la historia, y es cierto, uno tiene que escuchar muchas veces que mientras nosotros estamos haciendo estas cosas - haciendo, se entiende el verbo ¿no? hacer, trabajar
Y déjenme contarles que este proyecto nacional que desde el año 2003 gurúes y economistas nacionales y también de afuera, por qué no, venían preanunciando que finalmente era un veranito que se iba a extinguir, aquí estamos.
El año pasado, 2008, fue el año de las mayores exportaciones en toda la historia de la República Argentina, más de 71 mil millones de dólares, del mayor superávit comercial, y este año, con el mundo que se ha caído, con el mundo que se ha desplomado, que ha generado desempleo, destrucción de economía, déficit fenomenales en los principales Estados del mundo, aquí está la Argentina manteniendo con fuerza la actividad económica, no permitiendo que nuestros trabajadores se queden sin trabajo y hoy anunciando la recaudación fiscal más importante también de la historia: 27.291 millones de pesos, 12,6 por ciento más que el año pasado, también con un mayor superávit comercial que el del año pasado porque tenemos una política de intervención del Estado en materia comercial de la misma manera que hemos convertido en objetivo primordial de la etapa mantener la actividad económica y la vinculación laboral de nuestros trabajadores.
Siempre lo digo, puede haber un turno que esté suspendido; puede haber alguien que esté cobrando a lo mejor el 80 y pico por ciento de lo que es el salario, pero lo que tenemos que lograr es que ningún trabajador quede desvinculado porque cuando llega el telegrama de despido, se acaba la dignidad, se acaba la posibilidad de vida en el hogar donde llega.
Por eso, mucha creatividad, mucha heterodoxia, pero un solo horizonte: cuidar el trabajo, cuidar la actividad económica, mantener el nivel de empleo. Esos deben ser los ejes.
¿Y saben por qué? No solamente por una cuestión de convicciones históricas y políticas o por una cuestión de sensibilidad, sino que tiene que ver con el resultado concreto de este modelo. Porque si nosotros hemos podido soportar en forma mejor y diferente que otros países esta crisis global, ha sido precisamente por tener un robusto y sólido mercado interno que nos ha permitido sortear el estrangulamiento en el sector externo.
Cuidar entonces este mercado interno cuando muchos aconsejaban -bueno es recordarlo también allá por el año 2007 o 2008- que había que enfriar la economía porque se había recalentado, como si fuera posible tener un switch o una perilla con la cual uno pudiera manejar la graduación. No se daban cuenta que enfriar la economía significaba gente con desempleo y hubiera significado una crisis catastrófica de haber aceptado esas teorías.
Pero, por suerte, siempre hemos creído en nuestras propias fuerzas, que es la fuerza de los argentinos; siempre hemos creído en nuestro país; siempre hemos creído que el trabajo, la producción y el valor agregado a nuestras materias primas, a nuestros recursos es la clave para seguir creciendo.
Por eso sé que este es el lenguaje, el lenguaje de los hechos, el de las realizaciones y el de los resultados. Porque, finalmente, si tuviera que elegir lo que tal vez sea lo más sobresaliente de estos seis años, es que aquellas ideas que muchas veces desde una banca manifestábamos como oposición interna, primero, durante la década de los '90 o, luego, cuando los que vinieron a cambiar todo no solamente no cambiaron nada sino que empeoraron todo, pudimos demostrar que no eran ideas de ocasión, que no era retórica para ocupar un centimetraje de diario o dos minutos de televisión, eso dura muy poco, la lectura de dos minutos o el oído durante cuatro. Después deben estar los resultados y la posibilidad de llevar esas ideas y esos proyectos a la práctica.
Entonces, quiero rescatar de estos seis años lo que hablábamos de un modelo de país diferente, un modelo que hiciera hincapié en el trabajo y en la producción, en el mercado interno, en volver a ser un país independiente, pero no porque estemos aislados del mundo, al contrario, independiente porque ser capaces de tomar nuestras propias decisiones era posible. Nos decían que no se podía hacer, que no había vida más allá del Fondo, que nada era posible, que todo era imposible y aquí estamos.
Por eso, en esto seis años del crecimiento económico más importante que recuerde la historia de nuestro país en sus 200 años, quiero decirles, argentinos y argentinas, que estos resultados no son de un sector ni de un partido ni de un gobierno, son de ustedes, de todos los argentinos, de todos, de los que nos quieren y de los que no nos quieren, de los que nos votan y de los que no nos votan, porque queremos una Argentina para todos. Así nos enseñaron, así aprendimos, así lo queremos y así lo vamos a seguir haciendo.
sábado, 30 de mayo de 2009
Cómo los medios ocultan el mundo
Por la genial Sandra Russo
“Este nuevo libro de Pascual Serrano establece de modo definitivo, con un catálogo estremecedor de hechos, la prueba del ADN de que los medios desinforman.” La frase es de Ignacio Ramonet, quien prologa Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo, que acaba de ser publicado en España. Ramonet es ese francés un poco respingado de Le Monde Diplomatique, a quien a su vez el propio Pascual Serrano admira porque le atribuye la noción de “pensamiento único”. Fue una frase que Ramonet usó en un Foro Social, y que prendió en todo el mundo para nombrar algo que todavía, antes de ser detectado y pasado a discurso, circulaba camuflado en el agua del neoliberalismo de los ’90.
Pascual Serrano, me gustaría presentarlo, es uno de los directores del periódico digital Rebelión, en el que diariamente se pueden leer algunos de los mejores artículos de política exterior y derechos humanos de todo el mundo. Y Pascual tiene una especialidad, una especificidad como intelectual de izquierda, y es detectar la trampa del poder en el lenguaje periodístico. Tiene un ojo entrenado como he visto pocos y una solidez admirable para transmitir sus hallazgos semánticos en textos breves que desvisten títulos, ediciones, formas de expresión, fotos, secuencias de información.
De eso se trata su nuevo libro, pero lo que es verdaderamente nuevo y necesario es el enfoque del trabajo de Serrano. Porque vivimos un tiempo en el que los circuitos de la información se han llenado de dinero. La información ya no es sólo poder, sino capacidad económica para escindir el poder de la política. La libertad de la economía para subordinar a la política a sus intereses específicos es la libertad central que se defiende en el coloquio al que fueron a hablar los Vargas Llosa.
Pero precisamente a propósito de sus presuntas detenciones o retenciones en el aeropuerto, que no fueron más que trámites migratorios largos, y del operativo mediático increíble que se montó en la Argentina, donde el aire preelectoral es el cultivo en el que crecen los hongos informativos, es oportuno hacer pie en el trabajo de Serrano. En el mundo del capitalismo globalizado, la información que circula por los grandes medios construye diariamente un mundo paralelo a su antojo, hundiendo a los espectadores, oyentes y lectores en los velos de ese mundo paralelo, en el que fue detenido Mario Vargas Llosa al llegar a Venezuela. Eso jamás ocurrió, pero es lo de menos. Se monta la estantería mediática de los hechos y se pone a hablar a todo el mundo como si lo que no ocurrió hubiera ocurrido, y después sólo se debe repetir las declaraciones: una ficción está siendo consumida como información.
La semana pasada, Serrano publicó un artículo en el que afirma que “sólo se puede llegar a la conclusión de que en Venezuela hay un empresario de apellido Chávez que compra bancos. Para los medios no es que el Estado venezolano haya comprado el Banco de Santander, ha sido Chávez quien ha sacado los millones de su bolsillo y se lo ha quedado. Es curiosa la sintonía de todos los medios: Agencia AFP: Grupo Santander vende a Chávez el Banco de Venezuela por 1050 millones de dólares, El Mundo: Santander vende a Chávez su filial en Venezuela por 750 millones, EFE en Heraldo de Soria: El Santander acuerda la venta del Banco de Venezuela a Chávez, RTVE: El Santander vende a Chávez su filial en Venezuela por 750 millones, El País: El Santander vende su filial venezolana a Chávez por 750 millones. Y, por si no fuera poco, El Mundo llega a titular Chávez se convierte en el primer banquero de Venezuela.”
Los medios sustraen al Estado venezolano del escenario significante. Atribuyéndole a Chávez un personalismo propio de la presunta dictadura que describen, son los propios medios los que se niegan a entrar en la lógica de un Estado democrático y soberano. “En El País del día siguiente, ya ni siquiera Chávez compra el banco, se lo entregan: ‘El Santander entrega el Banco de Venezuela a Chávez por 755 millones’.”
Quizá sea necesaria esta manipulación informativa del proceso venezolano, ya que lo que está haciendo el gobierno de Chávez es lo mismo que hacen otros gobiernos. Por eso debe ser narrado de otra manera. “Los estados están comprando acciones de los bancos, es decir, nacionalizando. Medio año antes, Bush anunció la compra de acciones en nueve de los mayores bancos del país por un total de 250.000 millones de dólares. Claro que, entonces, el dueño ya no era el presidente, por eso titulaban EE.UU. negocia la nacionalización de hasta el 40 por ciento de Citigroup (El País 22-2-2009) o EE.UU. baraja nacionalizar parte de la banca (Público 9-20-2008). No publicaban que Obama negocia la compra o Bush baraja comprar.
El objetivo preciso, discursivo, es evitar “la asociación entre Hugo Chávez como legítimo representante de los venezolanos y convertir las decisiones de su gobierno en iniciativas personales y, si es posible, que las audiencias crean que el banco se lo queda Chávez para él”. Un ejemplo, apenas, del mundo paralelo que crean los medios, para no responder por el mundo que ocultan.
“Este nuevo libro de Pascual Serrano establece de modo definitivo, con un catálogo estremecedor de hechos, la prueba del ADN de que los medios desinforman.” La frase es de Ignacio Ramonet, quien prologa Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo, que acaba de ser publicado en España. Ramonet es ese francés un poco respingado de Le Monde Diplomatique, a quien a su vez el propio Pascual Serrano admira porque le atribuye la noción de “pensamiento único”. Fue una frase que Ramonet usó en un Foro Social, y que prendió en todo el mundo para nombrar algo que todavía, antes de ser detectado y pasado a discurso, circulaba camuflado en el agua del neoliberalismo de los ’90.
Pascual Serrano, me gustaría presentarlo, es uno de los directores del periódico digital Rebelión, en el que diariamente se pueden leer algunos de los mejores artículos de política exterior y derechos humanos de todo el mundo. Y Pascual tiene una especialidad, una especificidad como intelectual de izquierda, y es detectar la trampa del poder en el lenguaje periodístico. Tiene un ojo entrenado como he visto pocos y una solidez admirable para transmitir sus hallazgos semánticos en textos breves que desvisten títulos, ediciones, formas de expresión, fotos, secuencias de información.
De eso se trata su nuevo libro, pero lo que es verdaderamente nuevo y necesario es el enfoque del trabajo de Serrano. Porque vivimos un tiempo en el que los circuitos de la información se han llenado de dinero. La información ya no es sólo poder, sino capacidad económica para escindir el poder de la política. La libertad de la economía para subordinar a la política a sus intereses específicos es la libertad central que se defiende en el coloquio al que fueron a hablar los Vargas Llosa.
Pero precisamente a propósito de sus presuntas detenciones o retenciones en el aeropuerto, que no fueron más que trámites migratorios largos, y del operativo mediático increíble que se montó en la Argentina, donde el aire preelectoral es el cultivo en el que crecen los hongos informativos, es oportuno hacer pie en el trabajo de Serrano. En el mundo del capitalismo globalizado, la información que circula por los grandes medios construye diariamente un mundo paralelo a su antojo, hundiendo a los espectadores, oyentes y lectores en los velos de ese mundo paralelo, en el que fue detenido Mario Vargas Llosa al llegar a Venezuela. Eso jamás ocurrió, pero es lo de menos. Se monta la estantería mediática de los hechos y se pone a hablar a todo el mundo como si lo que no ocurrió hubiera ocurrido, y después sólo se debe repetir las declaraciones: una ficción está siendo consumida como información.
La semana pasada, Serrano publicó un artículo en el que afirma que “sólo se puede llegar a la conclusión de que en Venezuela hay un empresario de apellido Chávez que compra bancos. Para los medios no es que el Estado venezolano haya comprado el Banco de Santander, ha sido Chávez quien ha sacado los millones de su bolsillo y se lo ha quedado. Es curiosa la sintonía de todos los medios: Agencia AFP: Grupo Santander vende a Chávez el Banco de Venezuela por 1050 millones de dólares, El Mundo: Santander vende a Chávez su filial en Venezuela por 750 millones, EFE en Heraldo de Soria: El Santander acuerda la venta del Banco de Venezuela a Chávez, RTVE: El Santander vende a Chávez su filial en Venezuela por 750 millones, El País: El Santander vende su filial venezolana a Chávez por 750 millones. Y, por si no fuera poco, El Mundo llega a titular Chávez se convierte en el primer banquero de Venezuela.”
Los medios sustraen al Estado venezolano del escenario significante. Atribuyéndole a Chávez un personalismo propio de la presunta dictadura que describen, son los propios medios los que se niegan a entrar en la lógica de un Estado democrático y soberano. “En El País del día siguiente, ya ni siquiera Chávez compra el banco, se lo entregan: ‘El Santander entrega el Banco de Venezuela a Chávez por 755 millones’.”
Quizá sea necesaria esta manipulación informativa del proceso venezolano, ya que lo que está haciendo el gobierno de Chávez es lo mismo que hacen otros gobiernos. Por eso debe ser narrado de otra manera. “Los estados están comprando acciones de los bancos, es decir, nacionalizando. Medio año antes, Bush anunció la compra de acciones en nueve de los mayores bancos del país por un total de 250.000 millones de dólares. Claro que, entonces, el dueño ya no era el presidente, por eso titulaban EE.UU. negocia la nacionalización de hasta el 40 por ciento de Citigroup (El País 22-2-2009) o EE.UU. baraja nacionalizar parte de la banca (Público 9-20-2008). No publicaban que Obama negocia la compra o Bush baraja comprar.
El objetivo preciso, discursivo, es evitar “la asociación entre Hugo Chávez como legítimo representante de los venezolanos y convertir las decisiones de su gobierno en iniciativas personales y, si es posible, que las audiencias crean que el banco se lo queda Chávez para él”. Un ejemplo, apenas, del mundo paralelo que crean los medios, para no responder por el mundo que ocultan.
"Tenemos la certeza que solo con nuestro esfuerzo y nuestro trabajo vamos a poder progresar"
La presidenta Cristina encabezó ayer un acto en el que se anunció la reactivación de la Fábrica Militar en la ciudad de Río III, en la provincia de Córdoba.
En el acto, el interventor de Fabricaciones Militares, Arturo Puricelli, agradeció el apoyo brindado a la institución desde el gobierno nacional mediante la entrega de 120 millones de pesos para su reconstrucción. Por eso, Puricelli señaló que "acompañamos a la Presidenta en su proyecto de industrialización de la Argentina" y que "creemos en las empresas del Estado y creemos en el trabajo de los empleados el Estado". "Queremos ser la piedra angular de la producción para la defensa", señaló.
Por su parte, Cristina Fernández dijo que con la reactivación de la planta de Río Tercero "se está haciendo un acto de reparación por partida doble": presentar un proyecto de ley para indemnizar a las víctimas y sus familiares por las consecuencias de la explosión de 1995 y el de "volver a poner en marcha este verdadero bastión de la Córdoba industrial".
"Esta fábrica, junto con la de Villa María, la de Fray Luis Beltrán en Santa Fe y la de Azul en la provincia de Buenos Aires, constituyen el testimonio de lo que fue la idea de un país que debía centrar su modelo económico y político en la producción, en el trabajo industrial, en generar y agregar valor a nuestros recursos", señaló la mandataria.
Y continuó expresando que "hoy veo este nuevo techo, en donde solamente había ruinas con telarañas, que eran el símbolo, no solamente del resultado de la explosión, sino de la decadencia de una Argentina que había perdido el rumbo, que creía que podía vivir sin producir y sin trabajar, ser solamente un país de servicios". Por eso, la mandataria lamentó "el tiempo que hemos perdido en los argentinos en enfrentamientos y en discusiones estériles".
"Quiero venir aquí, A Río Tercero, a convocarlos a todos ustedes y desde aquí al resto de los argentinos a una gesta para recuperar nuestras mejores tradiciones, que siempre estuvieron vinculadas a la producción y al trabajo, y que han sido el modelo que desde 2003 nos ha permitido recuperar miles de puestos de trabajos para argentinos", dijo la Presidenta.
Y concluyó afirmando: "aquí estamos los argentinos con nuestro modelo de desarrollo, con nuestro modelo de acumulación industrial exportador para decirle al mundo y a nosotros mismos que cuando tenemos la certeza que solo con nuestro esfuerzo y nuestro trabajo vamos a poder progresar, es allí donde hemos encontrado el camino a seguir".
En el acto, el interventor de Fabricaciones Militares, Arturo Puricelli, agradeció el apoyo brindado a la institución desde el gobierno nacional mediante la entrega de 120 millones de pesos para su reconstrucción. Por eso, Puricelli señaló que "acompañamos a la Presidenta en su proyecto de industrialización de la Argentina" y que "creemos en las empresas del Estado y creemos en el trabajo de los empleados el Estado". "Queremos ser la piedra angular de la producción para la defensa", señaló.
Por su parte, Cristina Fernández dijo que con la reactivación de la planta de Río Tercero "se está haciendo un acto de reparación por partida doble": presentar un proyecto de ley para indemnizar a las víctimas y sus familiares por las consecuencias de la explosión de 1995 y el de "volver a poner en marcha este verdadero bastión de la Córdoba industrial".
"Esta fábrica, junto con la de Villa María, la de Fray Luis Beltrán en Santa Fe y la de Azul en la provincia de Buenos Aires, constituyen el testimonio de lo que fue la idea de un país que debía centrar su modelo económico y político en la producción, en el trabajo industrial, en generar y agregar valor a nuestros recursos", señaló la mandataria.
Y continuó expresando que "hoy veo este nuevo techo, en donde solamente había ruinas con telarañas, que eran el símbolo, no solamente del resultado de la explosión, sino de la decadencia de una Argentina que había perdido el rumbo, que creía que podía vivir sin producir y sin trabajar, ser solamente un país de servicios". Por eso, la mandataria lamentó "el tiempo que hemos perdido en los argentinos en enfrentamientos y en discusiones estériles".
"Quiero venir aquí, A Río Tercero, a convocarlos a todos ustedes y desde aquí al resto de los argentinos a una gesta para recuperar nuestras mejores tradiciones, que siempre estuvieron vinculadas a la producción y al trabajo, y que han sido el modelo que desde 2003 nos ha permitido recuperar miles de puestos de trabajos para argentinos", dijo la Presidenta.
Y concluyó afirmando: "aquí estamos los argentinos con nuestro modelo de desarrollo, con nuestro modelo de acumulación industrial exportador para decirle al mundo y a nosotros mismos que cuando tenemos la certeza que solo con nuestro esfuerzo y nuestro trabajo vamos a poder progresar, es allí donde hemos encontrado el camino a seguir".
martes, 26 de mayo de 2009
Cristina lanzó una nueva línea de créditos hipotecarios.
"Solamente con la producción, solamente con el valor agregado, solamente con el trabajo la Argentina crece."

Hoy Cristina estuvo en Berazategui celebrando la inauguración de 7 nuevas fábricas, alli expresó:
"Quiero felicitar a los señores empresarios, inversores argentinos, ustedes señores son el vívido testimonio de que algunas cosas que por allí se publican huelen más a operación política en tiempos de elecciones, que a realidad concreta que vivimos todos los días los argentinos. Ustedes son el testimonio de la confianza en este modelo de nuestros hombres de negocios, de nuestros inversores ¿Saben por qué? Por una razón muy sencilla, porque los hombres y mujeres que deciden hacer una inversión no leen el diario, ven esencialmente lo que pasa en un país, ven esencialmente cómo se va desarrollando un modelo político y económico, y lo que hacen las autoridades municipales, las autoridades provinciales y las autoridades nacionales para impulsar ese modelo industrial, generador de producción nacional y de trabajo para todos nuestros compatriotas. Esta transformación que ha vivido la República Argentina, y que ya cumplimos ayer seis años, es producto de una convicción, de una certeza, la de que solamente agregando valor a nuestros productos, generando trabajo, se genera riqueza para un país."
Y con respecto a las nacionalizaciones que está llevando a cabo el compañero Chavez en Venezuela dijo:
"Por eso yo creo sinceramente que cuando aparecen ese tipo de acusaciones, que poco tienen que ver con la realidad, lo que hay que hacer es enfrentarlas con una sonrisa y con la verdad; la verdad de esta presidenta que no solamente ha defendido a los empresarios que han plantado aquí en tierra argentina sus inversiones, y producen trabajo para los argentinos y argentinas, sino también a otros que tienen inversiones afuera y que fue lo que originó esta anécdota que cuenta Juan José Mussi o que cuenta el Gobernador de la provincia de Buenos Aires. Fue esta presidenta de todos los argentinos la que defendió cuando se expropió en Venezuela la fábrica SIDOR, respetando por supuesto las decisiones soberanas de cada país, tampoco nosotros aceptaríamos que nadie se entrometiera en una decisión soberana de nuestro país, así está organizado el mundo y así se respetan las decisiones soberanas de cada país, pero defendiendo también los intereses argentinos. Fue la intervención de esta presidenta, reconocido por los propios directivos de la empresa, la que les permitió obtener por el 60 por ciento de las acciones que les habían expropiado, la bonita suma de 1.970 millones de dólares. La verdad que es un muy buen precio, estamos muy contentos de haber intervenido para legar a esa solución. Eso sí, nos hubiera gustado que los primeros 400 millones de dólares que ya cobraron, los hubieran depositado en un banco aquí, en la Argentina, porque no se puede ser argentino para pedir y extranjero para depositar dinero afuera. Yo creo que nobleza obliga pero con la libertad, por supuesto, que todos tienen para disponer de sus bienes."
"No hay secretos, no hay fórmulas mágicas, no hay alquimias, ya lo probamos en muchísimas oportunidades: solamente con la producción, solamente con el valor agregado, solamente con el trabajo la Argentina crece.
Cada vez que oímos cantos de sirenas, cada vez que nos quisieron convencer que hay otro modo de acumular o generar riqueza, los argentinos fuimos para atrás y muchas veces esos poquitos que nos cantaban y nos contaban, progresaban, tal vez, porque pagados desde otro lugar, de lo que se trataba era precisamente de frustrar el destino de la Argentina.
Tenemos un país, compatriotas, que durante la década de los '50 fue el primero en Latinoamérica en PBI, en producción, en ciencia y tecnología. Sueño con volver a ese lugar con el esfuerzo de todos los argentinos y lo vamos a lograr; lo vamos a lograr porque tenemos un pueblo maravilloso y tenemos hombres y mujeres como los que hoy nos acompañan inaugurando estas 7 industrias que creen, primero, en sí mismos como argentinos y, también, en su país."
sábado, 23 de mayo de 2009
25 de Mayo de 2003, 25 de Mayo de 2009, seis años de crecimiento.

Seis años ya, parece mentira, si alguien me hubiese pronosticado aquel 25 de mayo, todo esto que ha ocurrido en estos seis años, jamás le hubiese creído. Pero aquí estamos, en el periodo de crecimiento más importante de toda nuestra historia como País. Y cuando hablo de crecimiento, no solo me refiero a lo económico, que por supuesto es importante, sino a lo social, porque la Argentina ha recuperado algo que creíamos perdido, la dignidad.
Que falta mucho, seguro, pero es de necios no reconocer que se ha hecho muchísimo y más importante aún, saber que vamos por la buena senda.
Por eso, hoy más que nunca, porque creemos que un mundo mejor es posible, y porque estamos convencidos que el camino emprendido es el correcto. Ni un paso atrás, ni un paso al costado, siempre hacia adelante.
Fuerza Presidenta y gracias Nestor.
Que falta mucho, seguro, pero es de necios no reconocer que se ha hecho muchísimo y más importante aún, saber que vamos por la buena senda.
Por eso, hoy más que nunca, porque creemos que un mundo mejor es posible, y porque estamos convencidos que el camino emprendido es el correcto. Ni un paso atrás, ni un paso al costado, siempre hacia adelante.
Fuerza Presidenta y gracias Nestor.
Nosotros podemos mostrarles el resultado de la política"

"...tal cual lo vengo diciendo desde hace mucho tiempo, desde antes de esta crisis, energía y alimentos van a ser la clave de este Siglo XXI y nosotros, que tenemos una tierra bendita, que tenemos una tradición histórica vinculada a la agricultura, a la producción de la tierra, y que además hemos logrado un expertis extraordinario, tenemos la oportunidad de incrementar nuestra producción y nuestros ingresos, fomentando y articulando también generación de empleo y crecimiento de la economía.
Crecimiento de la economía que, dicho sea de paso, se anunció el EMAE, que es el nivel de actividad económica, y los argentinos, en un mundo que se ha desplomado, en un mundo que decrece, hemos podido crecer 2.7 en nuestra economía. Si tomáramos los dos últimos 12 meses contados desde marzo para atrás estaríamos en 5.5. Es cierto que este 2.7 no es el 8.5 que teníamos el año pasado tal vez a la misma altura del año, pero luego de esta catástrofe monumental y global, producida desde afuera, poder tener la satisfacción y el orgullo de que somos capaces con nuestro modelo económico de sostener el crecimiento de la actividad económica y con él el empleo de los argentinos, nos da una doble satisfacción, primero la de cumplir con el objetivo que debe tener todo buen gobernante que es precisamente garantizar el trabajo y el bienestar de los argentinos, y la segunda satisfacción es la de no haber errado el camino que a partir del 25 de marzo del año 2003 comenzamos a llevar a la práctica y que significaba un modelo de desarrollo nacional propio, sin negar nuestra vinculación con el mundo, al contrario, sería casi una necedad plantear la autonomía en un mundo totalmente globalizado, pero hacerlo desde nuestro propio modelo de crecimiento y acumulación.
Y creo que ésta ha sido la clave, tan clave ha sido y tanto nos articulamos desde lo propio que el año pasado, el 2008, batimos records en materia de exportaciones. Si uno mira, es notable el formidable ejercicio que desde algunos sectores se ha hecho para ocultar estos números puntuales y objetivos que demuestran que el año 2008 fue en términos de economía el mejor año de los argentinos, tal vez opacado por el impacto mediático de determinados conflictos, pero realmente en términos de exportaciones batimos records, más de 71 mil millones de dólares.
En materia de superávit comercial batimos records, más de 13 mil millones de dólares, nunca había sucedido eso. En materia de inversión directa extranjera, se habrán cansado ustedes de leer que no venían inversiones extranjeras a la Argentina, sin embargo en términos de inversiones directas extranjeras la Argentina fue el quinto país a nivel mundial en crecer un 23 por ciento respecto de las inversiones extranjeras en nuestro país del año anterior, casi 8 mil millones de dólares en materia de inversión directa extranjera. Y este año, este primer cuatrimestre en este mundo terrible, batimos también records de superávit comercial. Con una política del Estado tendiente al desarrollo de la industria y el trabajo nacional, obtuvimos un superávit comercial mejor que el del año pasado, 2.299 millones contra 900 millones del año pasado en el mismo mes, lo cual refleja un crecimiento del 155 por ciento. Y en total en el primer cuatrimestre llevamos 5.855 millones de dólares de superávit contra los 4.083 millones de dólares del año anterior; casi 1.800 millones de dólares más.
Y vamos a seguir en este camino, en el camino de tener en el Estado el instrumento más apropiado para que en épocas de crisis como la que estamos viviendo podamos intervenir y sustituir a un mercado que se derrumbó, para apuntalar la producción.
Y también, porque de todas las crisis pueden salir oportunidades, aprovechar para comenzar un proceso de sustitución de importaciones. En estos días enviamos a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para desarrollar como polo electrónico nacional, similar al que Brasil tiene en Manaos, a nuestra Tierra del Fuego, por supuesto enseguida saltaron algunos intereses de los importadores. Yo creo que tienen que comprender que es bueno que se asocien juntamente con nuestros industriales de Tierra del Fuego, porque si ellos se integran verticalmente a la cadena de producción nacional electrónica también van a ganar. Y los que vamos a ganar vamos a ser los argentinos, porque quiero contarles un dato: ¿saben cuánto importamos el año pasado en materia de electrónica en la República Argentina? Importamos, es decir, trajimos trabajo desde el exterior para aquí, por 6 mil millones de dólares; imagínense si esos 6 mil millones de dólares se hubieran podido producir aquí en laptops, celulares, en pc de mesa, cuánto trabajo calificado para tantísimos argentinos, cuántas divisas, imagínense ustedes que con 6 mil millones de dólares estaríamos cubriendo el vencimiento del Boden 12 de este año, del año que viene y posiblemente del 2011.
Les largo estas cifras para que vean la magnitud de la importancia, que son cifras pero se pueden traducir en miles y miles de puestos de trabajo para los argentinos, produciendo estas cosas que tenemos que importar aquí y en todo caso exportando los excedentes."
Crecimiento de la economía que, dicho sea de paso, se anunció el EMAE, que es el nivel de actividad económica, y los argentinos, en un mundo que se ha desplomado, en un mundo que decrece, hemos podido crecer 2.7 en nuestra economía. Si tomáramos los dos últimos 12 meses contados desde marzo para atrás estaríamos en 5.5. Es cierto que este 2.7 no es el 8.5 que teníamos el año pasado tal vez a la misma altura del año, pero luego de esta catástrofe monumental y global, producida desde afuera, poder tener la satisfacción y el orgullo de que somos capaces con nuestro modelo económico de sostener el crecimiento de la actividad económica y con él el empleo de los argentinos, nos da una doble satisfacción, primero la de cumplir con el objetivo que debe tener todo buen gobernante que es precisamente garantizar el trabajo y el bienestar de los argentinos, y la segunda satisfacción es la de no haber errado el camino que a partir del 25 de marzo del año 2003 comenzamos a llevar a la práctica y que significaba un modelo de desarrollo nacional propio, sin negar nuestra vinculación con el mundo, al contrario, sería casi una necedad plantear la autonomía en un mundo totalmente globalizado, pero hacerlo desde nuestro propio modelo de crecimiento y acumulación.
Y creo que ésta ha sido la clave, tan clave ha sido y tanto nos articulamos desde lo propio que el año pasado, el 2008, batimos records en materia de exportaciones. Si uno mira, es notable el formidable ejercicio que desde algunos sectores se ha hecho para ocultar estos números puntuales y objetivos que demuestran que el año 2008 fue en términos de economía el mejor año de los argentinos, tal vez opacado por el impacto mediático de determinados conflictos, pero realmente en términos de exportaciones batimos records, más de 71 mil millones de dólares.
En materia de superávit comercial batimos records, más de 13 mil millones de dólares, nunca había sucedido eso. En materia de inversión directa extranjera, se habrán cansado ustedes de leer que no venían inversiones extranjeras a la Argentina, sin embargo en términos de inversiones directas extranjeras la Argentina fue el quinto país a nivel mundial en crecer un 23 por ciento respecto de las inversiones extranjeras en nuestro país del año anterior, casi 8 mil millones de dólares en materia de inversión directa extranjera. Y este año, este primer cuatrimestre en este mundo terrible, batimos también records de superávit comercial. Con una política del Estado tendiente al desarrollo de la industria y el trabajo nacional, obtuvimos un superávit comercial mejor que el del año pasado, 2.299 millones contra 900 millones del año pasado en el mismo mes, lo cual refleja un crecimiento del 155 por ciento. Y en total en el primer cuatrimestre llevamos 5.855 millones de dólares de superávit contra los 4.083 millones de dólares del año anterior; casi 1.800 millones de dólares más.
Y vamos a seguir en este camino, en el camino de tener en el Estado el instrumento más apropiado para que en épocas de crisis como la que estamos viviendo podamos intervenir y sustituir a un mercado que se derrumbó, para apuntalar la producción.
Y también, porque de todas las crisis pueden salir oportunidades, aprovechar para comenzar un proceso de sustitución de importaciones. En estos días enviamos a la Cámara de Diputados un proyecto de ley para desarrollar como polo electrónico nacional, similar al que Brasil tiene en Manaos, a nuestra Tierra del Fuego, por supuesto enseguida saltaron algunos intereses de los importadores. Yo creo que tienen que comprender que es bueno que se asocien juntamente con nuestros industriales de Tierra del Fuego, porque si ellos se integran verticalmente a la cadena de producción nacional electrónica también van a ganar. Y los que vamos a ganar vamos a ser los argentinos, porque quiero contarles un dato: ¿saben cuánto importamos el año pasado en materia de electrónica en la República Argentina? Importamos, es decir, trajimos trabajo desde el exterior para aquí, por 6 mil millones de dólares; imagínense si esos 6 mil millones de dólares se hubieran podido producir aquí en laptops, celulares, en pc de mesa, cuánto trabajo calificado para tantísimos argentinos, cuántas divisas, imagínense ustedes que con 6 mil millones de dólares estaríamos cubriendo el vencimiento del Boden 12 de este año, del año que viene y posiblemente del 2011.
Les largo estas cifras para que vean la magnitud de la importancia, que son cifras pero se pueden traducir en miles y miles de puestos de trabajo para los argentinos, produciendo estas cosas que tenemos que importar aquí y en todo caso exportando los excedentes."
"Yo sueño con volver a ser aquel país que alguna vez fuimos, señero, primero en América Latina en materia de producción, de innovación tecnológica, de capacidad de producción. Y lo vamos a hacer porque tenemos la fuerza, las ideas, las certezas, pero por sobre todas las cosas tenemos el resultado de la aplicación de estas ideas y de estas políticas. Ustedes habrán escuchado que en cada campaña electoral se desarrollan proyectos, ideas, promesas, pero la verdad que aquí hoy, parada frente a ustedes, agricultores de la madre tierra, puedo decirles que estas ideas ya han dejado de ser ideas, se han convertido en resultados concretos en la vida de todos los argentinos cuando hemos recuperado el trabajo, la industria, el derecho de los jubilados, nuestras escuelas, nuestros planes de infraestructura, nuestra producción primaria con mayor valor agregado, y cada vez tenemos que seguir agregándole más. Son resultados, que es en definitiva lo que diferencia la ideología de la política; uno puede tener ideologías, pero si no es capaz de llevarlas a la práctica y demostrarle a la sociedad que ha tenido resultados queda solamente en ideología. Nosotros podemos mostrarles el resultado de la política"
viernes, 22 de mayo de 2009
" Hay doble estándar en todo"
Cristina se refirió, entre otras cosas, sobre las candidaturas en las próximas elecciones.:
"Ya que estamos hablando, para quitarle un poco de dramatismo a la cuestión, hay doble estándar en muchas cosas, desde Aerolíneas Argentinas, desde lo que pasó también con el ANSES donde nadie preguntaba, o por lo menos aquellos que hoy parecen tan interesados en cómo el ANSES aplica los fondos, a nadie pareció interesarle cómo se aplicaban los fondos durante la gestión privada. Ahora pudieron observar todos los argentinos afortunadamente el informe como nunca se había hecho durante la gestión privada de cómo se administran los fondos de nuestros trabajadores. Hay doble estándar en todo, hasta en las candidaturas, ya que estamos próximos a las elecciones. Ahora tenemos una suerte de intento de proscripción en la República Argentina, se les llaman candidaturas testimoniales. Yo me acuerdo cuando fui candidata a senadora en el año 2005 había gente que se proponía como candidata a diputado, después a vicegobernador, a diputado nacional y presidente en la misma boleta, y no escuché a nadie decir nada; digamos que no serían esas candidaturas testimoniales, serían quinieleras, a la cabeza y a los premios. Sin embargo nadie dijo absolutamente nada, la Justicia miró las boletas y tampoco las impugnó, no le parecieron ni testimoniales ni nada. Nosotros tampoco nunca dijimos nada, porque si de algo puedo tener orgullo, más allá de los errores que podemos haber cometido como cualquier partido político o movimiento político, es pertenecer a un movimiento político que jamás impugnó la candidatura de nadie ni intentó proscribir a nadie para poder ganar una elección. Es un orgullo porque está en nuestra génesis, en nuestro ADN político histórico, haber surgido de la voluntad popular, por eso para nosotros es tan importante el respeto a la voluntad popular, está en la génesis de nuestro movimiento. Además porque también fuimos el único partido político que sufrió proscripciones nunca vistas en la República Argentina, cosas que si hoy se las contáramos a los chicos no las podrían creer. Pero recordar que en nuestro país estuvo prohibido nombrar a Eva Perón porque era un delito, o Juan Perón, o cantar la marcha; ni que hablar de las candidaturas durante casi dos décadas de proscripciones, donde un partido que era el mayoritario no podía presentarse a elecciones. Quizás por ese ADN de la voluntad popular en nuestra génesis, y tal vez porque fuimos sujetos de las más terribles proscripciones y persecuciones, es que jamás se nos ha ocurrido impugnar las candidaturas de nadie. Lo veo también a Kirchner impugnado por el domicilio, por la misma fuerza que en la Capital Federal lleva de candidata a una diputada que actualmente es diputada por una provincia nuestra. Entonces hablando de este tema del doble estándar y de la calidad institucional, ¿puede haber una calidad institucional cuando se recurre a este tipo de cosas que tienen tan malos antecedentes históricos y democráticos? Yo creo que lo importante para todos los hombres y mujeres que participamos en la política es dejar que se exprese libremente la voluntad popular, y por sobre todas las cosas no subestimar al votante, no subestimar al ciudadano creyendo que pueda ser engañado, tergiversado, no hay este tipo de actitudes en nuestra sociedad, en nuestros compatriotas. Por eso digo que tenemos que empezar los argentinos a interpelarnos también nosotros mismos acerca de estas cuestiones. "
"Ya que estamos hablando, para quitarle un poco de dramatismo a la cuestión, hay doble estándar en muchas cosas, desde Aerolíneas Argentinas, desde lo que pasó también con el ANSES donde nadie preguntaba, o por lo menos aquellos que hoy parecen tan interesados en cómo el ANSES aplica los fondos, a nadie pareció interesarle cómo se aplicaban los fondos durante la gestión privada. Ahora pudieron observar todos los argentinos afortunadamente el informe como nunca se había hecho durante la gestión privada de cómo se administran los fondos de nuestros trabajadores. Hay doble estándar en todo, hasta en las candidaturas, ya que estamos próximos a las elecciones. Ahora tenemos una suerte de intento de proscripción en la República Argentina, se les llaman candidaturas testimoniales. Yo me acuerdo cuando fui candidata a senadora en el año 2005 había gente que se proponía como candidata a diputado, después a vicegobernador, a diputado nacional y presidente en la misma boleta, y no escuché a nadie decir nada; digamos que no serían esas candidaturas testimoniales, serían quinieleras, a la cabeza y a los premios. Sin embargo nadie dijo absolutamente nada, la Justicia miró las boletas y tampoco las impugnó, no le parecieron ni testimoniales ni nada. Nosotros tampoco nunca dijimos nada, porque si de algo puedo tener orgullo, más allá de los errores que podemos haber cometido como cualquier partido político o movimiento político, es pertenecer a un movimiento político que jamás impugnó la candidatura de nadie ni intentó proscribir a nadie para poder ganar una elección. Es un orgullo porque está en nuestra génesis, en nuestro ADN político histórico, haber surgido de la voluntad popular, por eso para nosotros es tan importante el respeto a la voluntad popular, está en la génesis de nuestro movimiento. Además porque también fuimos el único partido político que sufrió proscripciones nunca vistas en la República Argentina, cosas que si hoy se las contáramos a los chicos no las podrían creer. Pero recordar que en nuestro país estuvo prohibido nombrar a Eva Perón porque era un delito, o Juan Perón, o cantar la marcha; ni que hablar de las candidaturas durante casi dos décadas de proscripciones, donde un partido que era el mayoritario no podía presentarse a elecciones. Quizás por ese ADN de la voluntad popular en nuestra génesis, y tal vez porque fuimos sujetos de las más terribles proscripciones y persecuciones, es que jamás se nos ha ocurrido impugnar las candidaturas de nadie. Lo veo también a Kirchner impugnado por el domicilio, por la misma fuerza que en la Capital Federal lleva de candidata a una diputada que actualmente es diputada por una provincia nuestra. Entonces hablando de este tema del doble estándar y de la calidad institucional, ¿puede haber una calidad institucional cuando se recurre a este tipo de cosas que tienen tan malos antecedentes históricos y democráticos? Yo creo que lo importante para todos los hombres y mujeres que participamos en la política es dejar que se exprese libremente la voluntad popular, y por sobre todas las cosas no subestimar al votante, no subestimar al ciudadano creyendo que pueda ser engañado, tergiversado, no hay este tipo de actitudes en nuestra sociedad, en nuestros compatriotas. Por eso digo que tenemos que empezar los argentinos a interpelarnos también nosotros mismos acerca de estas cuestiones. "
"Es el día de los sueños recuperados, del trabajo, de la industria nacional, de la producción, de la educación de la obra pública, de la vivienda."
Cristina visitó e inauguró obras en Coronel Suare
z, allí expresó:
Los argentinos que pudieron mejorar el poder adquisitivo de sus salarios a través de las negociaciones colectivas, que habían desaparecido de la República Argentina, porque cuando el índice de desocupación llega casi a un cuarto de la población no hay forma de negociar condiciones salariales. Cuando hay una cola esperando en la puerta de la fábrica para poder entrar los salarios siempre se negocian a la baja, esto es científicamente así. Por eso conservar y aumentar el índice de ocupación es también indirectamente lograr que se mejoren condiciones laborales para todos los trabajadores.
Qué hablar de nuestros jubilados, que durante décadas no habían obtenido un solo aumento, qué hablar de casi dos millones de argentinos que no tenían posibilidad de acceder a una jubilación, porque habían tenido patrones inescrupulosos que no habían hecho sus aportes o se habían caído con las privatizaciones o simplemente se habían caído porque les había cerrado la fábrica y no habían podido hacer los aportes. 1.960.000 argentinos y argentinas hoy pueden acceder al beneficio jubilatorio.
Y también los comerciantes, que pudieron volver a abrir sus comercios o a instalar uno nuevo, y también los productores agropecuarios que pudieron pagar sus deudas, sus campos hipotecados, comprar nueva maquinaria, comprarse la 4 x 4 más linda del pueblo, ¡y qué lindo que es eso! ¡Qué lindo que es ver progresar a la gente!
¿Pero saben qué? Todavía falta, porque todavía hay argentinos que no tienen trabajo, porque todavía hay algunos que teniéndolo no están formalizados, porque aún teniendo trabajo y estando formalizado a lo mejor el salario todavía falta para llegar a lo bueno y a un mejor poder adquisitivo. Porque hemos construido casi 700 escuelas pero nos faltan 1.000 más, porque nos faltan todavía más viviendas, porque siempre es así cuando un país crece, cuando ha estado durante décadas dejado de la mano de Dios porque la política permanente era la del ajuste, lo que yo llamo los gobiernos tornillo, que ajustan para abajo y aflojan para arriba, mucho tiempo de gobiernos tornillo en la República Argentina.
Por eso hoy es un día importante, no solamente para Coronel Suárez, no solamente para los bonaerenses, para los argentinos, y si tuviéramos que decir qué día es hoy de Coronel Suárez, en esta fábrica que años atrás dejaba en la calle a miles de argentinos, y hoy tiene muchos más trabajadores, se van a incorporar más y se amplían las inversiones y se desarrolla la industria nacional, hoy tendríamos que decir que aquí en Coronel Suárez en es el día de los sueños recuperados, del trabajo, de la industria nacional, de la producción, de la educación de la obra pública, de la vivienda. Y vamos por más, porque creemos en esta Argentina, en la Argentina de los que hacen, no en la de los que hablan, en la Argentina de los que trabajan, no de los que insultan, en la Argentina de los que producen, no de los que agravian. Esa es la Argentina a la que apostamos, porque creemos en esa Argentina de toda la vida. "
z, allí expresó:"Tengo la certeza que esta gestión, que esta Presidenta va a profundizar las condiciones que han permitido el desarrollo de estas inversiones para que vengan aún más trabajadores, no tengan miedo a transformar la realidad y transformar la Argentina. Esos que le dicen Intendente que tienen miedo a tener muchos trabajadores, porque tal vez mañana se queden sin trabajo, me hacen acordar a una de esas zonceras de las que hablaba Jauretche, que decía: "el mal de los argentinos es el tamaño grande que tiene la Argentina". ¿Saben que en algún momento de la historia hubo dirigentes en este país, algunos tienen nombres de calles y de plazas, que sostenían que el mal de la Argentina es la extensión territorial; son los que le tienen, tal vez, miedo a la grandeza. Queremos volver a recuperar la grandeza de este país, que supo ser líder en toda Latinoamérica, en materia de innovación tecnológica, en materia de crecimiento, de desarrollo industrial no le tenemos miedo al trabajo; al contrario sabemos que es el instrumento fundamental para seguir creciendo y dando calidad de vida a nuestros compatriotas.
Por eso digo, que este día, en el que estamos anunciando nuevas inversiones en el sector privado, nuevas inversiones en el sector público, en materia de infraestructura, casas que van a necesitar estos trabajadores. Recién estaba charlando con una tocaya, dentro de la fábrica, Cristina, de Pihué, por ahí debe estar. Me contaba ella que se levanta todos los días, a las cinco de la mañana, para venir hasta aquí a Coronel Suárez y llega nuevamente a su casa, recién a las tres de la tarde. Hay muchas Cristinas, de Pihué, a lo largo y a lo ancho del país, que siguen apostando al trabajo, al sacrificio y al esfuerzo. Cristina viene de Pihué porque todos los que viven aquí, en Coronel Suárez, todos tienen trabajo, desocupación cero y se ha logrado gracias a microemprendimientos, a fábricas, a valor agregado y a trabajo industrial que es a lo que tenemos que seguir apostando en el modelo, a agregar mucho valor a nuestras materias primas agropecuarias e industriales.
Y en cuanto a usted Intendente, a lo que le pasó, esta mañana en su casa, a su familia, que un grupo pequeño de intolerantes les fue a pintar su casa o a insultar a su familia. Déjenme decirle que lo entiendo y sé lo que duele, en el corazón estas cosas, esta Presidenta ha soportado cosas, insultos y agravios que nunca se habían visto en la historia de la República Argentina y duele, no por uno, porque uno sabe que la tarea política suele ser dura, duele cuando se meten con la familia, cuando vienen a la casa de uno. Pero son pocos, cada vez son menos, porque afortunadamente los argentinos cada vez más apostamos al respeto, a la tolerancia y a la democracia. Y también Coronel Suárez es un modelo, es parte de este modelo que dio también a toda la producción agropecuaria de la Argentina una rentabilidad, en estos seis años, como nunca habían tenido en las últimas décadas, también es cierto.
Y yo los invito a todos los argentinos a ponerse una mano en el corazón, a los que nos quieren y a los que no nos quieren, hasta esos también que hoy fueron a pintarle su casa. Hasta esos también que hoy fueron a pintarle su casa, si alguna vez en las últimas décadas, habían ganado el dinero que se ha ganado por este modelo que ha dado ventajas competitivas como nunca habían tenido en los últimos tiempos. Ventajas competitivas de tarifas desacopladas, un gasoil más barato, en un tipo de cambio, que ya vamos por los 10.000 millones de dólares aproximadamente, para sostener un tipo de cambio competitivo que ponga a nuestras exportaciones en pole position en el mundo, más la innovación tecnológica. Todos los argentinos, o por lo menos gran parte de ellos, hemos ganado cosas en estos 6 años. Algunos recuperaron el trabajo, millones recuperaron el trabajo que habían perdido. Hemos generado más de 4 millones de puestos de trabajo. De los 2 millones de argentinos que vivían de planes sociales solamente quedan 400.000, el 77 por ciento ha conseguido trabajo. Hay argentinos que han podido acceder por primera vez a su casa, casi 300.000 soluciones habitacionales, nunca en toda la historia de la Argentina se habían hecho tantas viviendas. Por claro, hay mucha gente, un trabajador, un operario, que si el Estado no lo ayuda no puede adquirir la casa propia. Los que ya no tienen que ir a la canilla de agua potable a 3 ó 4 cuadras en el Gran Buenos Aires, o que tienen gas, o que tienen pavimento; aquellos que teniendo trabajo no los tenían declarados y ahora los tienen en blanco. Hemos hecho la reducción más importante del trabajo informar en la República Argentina. Mejorado inclusive en el último trimestre que hemos llegado a 36.4, una cifra nunca vista. Falta todavía, falta ese 36 por ciento.
Por eso digo, que este día, en el que estamos anunciando nuevas inversiones en el sector privado, nuevas inversiones en el sector público, en materia de infraestructura, casas que van a necesitar estos trabajadores. Recién estaba charlando con una tocaya, dentro de la fábrica, Cristina, de Pihué, por ahí debe estar. Me contaba ella que se levanta todos los días, a las cinco de la mañana, para venir hasta aquí a Coronel Suárez y llega nuevamente a su casa, recién a las tres de la tarde. Hay muchas Cristinas, de Pihué, a lo largo y a lo ancho del país, que siguen apostando al trabajo, al sacrificio y al esfuerzo. Cristina viene de Pihué porque todos los que viven aquí, en Coronel Suárez, todos tienen trabajo, desocupación cero y se ha logrado gracias a microemprendimientos, a fábricas, a valor agregado y a trabajo industrial que es a lo que tenemos que seguir apostando en el modelo, a agregar mucho valor a nuestras materias primas agropecuarias e industriales.
Y en cuanto a usted Intendente, a lo que le pasó, esta mañana en su casa, a su familia, que un grupo pequeño de intolerantes les fue a pintar su casa o a insultar a su familia. Déjenme decirle que lo entiendo y sé lo que duele, en el corazón estas cosas, esta Presidenta ha soportado cosas, insultos y agravios que nunca se habían visto en la historia de la República Argentina y duele, no por uno, porque uno sabe que la tarea política suele ser dura, duele cuando se meten con la familia, cuando vienen a la casa de uno. Pero son pocos, cada vez son menos, porque afortunadamente los argentinos cada vez más apostamos al respeto, a la tolerancia y a la democracia. Y también Coronel Suárez es un modelo, es parte de este modelo que dio también a toda la producción agropecuaria de la Argentina una rentabilidad, en estos seis años, como nunca habían tenido en las últimas décadas, también es cierto.
Y yo los invito a todos los argentinos a ponerse una mano en el corazón, a los que nos quieren y a los que no nos quieren, hasta esos también que hoy fueron a pintarle su casa. Hasta esos también que hoy fueron a pintarle su casa, si alguna vez en las últimas décadas, habían ganado el dinero que se ha ganado por este modelo que ha dado ventajas competitivas como nunca habían tenido en los últimos tiempos. Ventajas competitivas de tarifas desacopladas, un gasoil más barato, en un tipo de cambio, que ya vamos por los 10.000 millones de dólares aproximadamente, para sostener un tipo de cambio competitivo que ponga a nuestras exportaciones en pole position en el mundo, más la innovación tecnológica. Todos los argentinos, o por lo menos gran parte de ellos, hemos ganado cosas en estos 6 años. Algunos recuperaron el trabajo, millones recuperaron el trabajo que habían perdido. Hemos generado más de 4 millones de puestos de trabajo. De los 2 millones de argentinos que vivían de planes sociales solamente quedan 400.000, el 77 por ciento ha conseguido trabajo. Hay argentinos que han podido acceder por primera vez a su casa, casi 300.000 soluciones habitacionales, nunca en toda la historia de la Argentina se habían hecho tantas viviendas. Por claro, hay mucha gente, un trabajador, un operario, que si el Estado no lo ayuda no puede adquirir la casa propia. Los que ya no tienen que ir a la canilla de agua potable a 3 ó 4 cuadras en el Gran Buenos Aires, o que tienen gas, o que tienen pavimento; aquellos que teniendo trabajo no los tenían declarados y ahora los tienen en blanco. Hemos hecho la reducción más importante del trabajo informar en la República Argentina. Mejorado inclusive en el último trimestre que hemos llegado a 36.4, una cifra nunca vista. Falta todavía, falta ese 36 por ciento.
Los argentinos que pudieron mejorar el poder adquisitivo de sus salarios a través de las negociaciones colectivas, que habían desaparecido de la República Argentina, porque cuando el índice de desocupación llega casi a un cuarto de la población no hay forma de negociar condiciones salariales. Cuando hay una cola esperando en la puerta de la fábrica para poder entrar los salarios siempre se negocian a la baja, esto es científicamente así. Por eso conservar y aumentar el índice de ocupación es también indirectamente lograr que se mejoren condiciones laborales para todos los trabajadores.
Qué hablar de nuestros jubilados, que durante décadas no habían obtenido un solo aumento, qué hablar de casi dos millones de argentinos que no tenían posibilidad de acceder a una jubilación, porque habían tenido patrones inescrupulosos que no habían hecho sus aportes o se habían caído con las privatizaciones o simplemente se habían caído porque les había cerrado la fábrica y no habían podido hacer los aportes. 1.960.000 argentinos y argentinas hoy pueden acceder al beneficio jubilatorio.
Y también los comerciantes, que pudieron volver a abrir sus comercios o a instalar uno nuevo, y también los productores agropecuarios que pudieron pagar sus deudas, sus campos hipotecados, comprar nueva maquinaria, comprarse la 4 x 4 más linda del pueblo, ¡y qué lindo que es eso! ¡Qué lindo que es ver progresar a la gente!
¿Pero saben qué? Todavía falta, porque todavía hay argentinos que no tienen trabajo, porque todavía hay algunos que teniéndolo no están formalizados, porque aún teniendo trabajo y estando formalizado a lo mejor el salario todavía falta para llegar a lo bueno y a un mejor poder adquisitivo. Porque hemos construido casi 700 escuelas pero nos faltan 1.000 más, porque nos faltan todavía más viviendas, porque siempre es así cuando un país crece, cuando ha estado durante décadas dejado de la mano de Dios porque la política permanente era la del ajuste, lo que yo llamo los gobiernos tornillo, que ajustan para abajo y aflojan para arriba, mucho tiempo de gobiernos tornillo en la República Argentina.
Por eso hoy es un día importante, no solamente para Coronel Suárez, no solamente para los bonaerenses, para los argentinos, y si tuviéramos que decir qué día es hoy de Coronel Suárez, en esta fábrica que años atrás dejaba en la calle a miles de argentinos, y hoy tiene muchos más trabajadores, se van a incorporar más y se amplían las inversiones y se desarrolla la industria nacional, hoy tendríamos que decir que aquí en Coronel Suárez en es el día de los sueños recuperados, del trabajo, de la industria nacional, de la producción, de la educación de la obra pública, de la vivienda. Y vamos por más, porque creemos en esta Argentina, en la Argentina de los que hacen, no en la de los que hablan, en la Argentina de los que trabajan, no de los que insultan, en la Argentina de los que producen, no de los que agravian. Esa es la Argentina a la que apostamos, porque creemos en esa Argentina de toda la vida. "
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