sábado, 27 de marzo de 2010

Cartas marcadas

La investigación por supuestas maniobras irregulares en la emisión y utilización de cartas de porte tomó impulso hace casi dos años, en medio del conflicto rural motivado por la Resolución 125 que incrementó las retenciones a la soja. El 8 de junio de 2008, Página/12 reveló que la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) había detectado la utilización de personas indigentes y de tribus aborígenes para obtener las cartas de porte necesarias para la comercialización de granos y oleaginosas sin pagar los impuestos correspondientes. Estas maniobras ocurrieron cuando la Federación Agraria y la Federación de Acopiadores de Cereales tenían la potestad de imprimir y vender las cartas. Sin embargo, los ruralistas aseguraron entonces, al igual que ahora, que la denuncia era parte de una supuesta operación política para desprestigiarlos.

La carta de porte fue un instrumento creado por la Junta Nacional de Granos para controlar el transporte de cereales. En 1991, el entonces presidente Carlos Menem disolvió el organismo y al año siguiente su ministro de Economía, Domingo Cavallo, delegó en la Federación Agraria y en la Federación de Acopiadores la potestad de imprimir y vender las cartas, un documento obligatorio para transportar los granos en sus distintas etapas de comercialización. Cuando la Oncca y la AFIP pusieron la lupa sobre ese negocio encontraron miles de irregularidades:

–Utilización de indigentes para tramitar las cartas.

–Cartas originales emitidas, pero no registradas en la Oncca.

–Monotributistas o sociedades de responsabilidad limitada que figuraban adquiriendo cartas por volúmenes muy superiores a los que les correspondían por su condición impositiva y jurídica.

–Cartas con números de CUIT inexistentes.

–Cartas mellizas.

Por todas estas razones, en enero de 2009 el Gobierno decidió recuperar la potestad de emisión de las cartas de porte, las cuales a partir de entonces comenzaron a ser gratuitas. Esa decisión le puso fin al negocio de Federación Agraria y de la Federación de Acopiadores, ya que una parte de sus ingresos declarados provenía de la emisión de estos documentos, eso sin contemplar el hecho de que tal vez las entidades estaban involucradas en la comisión de los delitos.

“Esta medida pretende castigarnos por habernos opuesto a un modelo de concentración económica”, señaló entonces Eduardo Buzzi, titular de Federación Agraria, quien ni siquiera reconoció que las irregularidades se cometían. La entidad incluso respondió convocando a un cese de comercialización de granos durante cinco días. En ese momento argumentaron que habían decidido protestar por la política agropecuaria oficial, pero la verdadera motivación fueron las cartas de porte. Las otras entidades rurales así lo entendieron porque le restaron apoyo al reclamo. Luego los federados siguieron cuestionando la decisión y aseguraron que la nueva modalidad era peor, pese a que en los primeros cuatro meses de su implementación se había entregado casi la mitad de las cartas emitidas durante todo 2008.


Si alguien no entiende que es una carta de porte entrar aquí y leer la didáctica explicación del compañero Antonio.

viernes, 26 de marzo de 2010

La AFIP detectó una "histórica" evasión impositiva por 300 millones de pesos

La evasión se originó a partir de la obtención irregular de más de 130.000 cartas de porte que representan 3.250.000 toneladas de granos por las cuales los productores no pagaron IVA y Ganancias y que generaron ventas por $ 2.800 millones, informó el organismo en un comunicado.

La maniobra empezó cuando el sistema de emisión de cartas de porte, que es un documento indispensable que necesitan todos los productores para transportar sus granos, era administrada por la Federación Agraria Argentina y la Federación de Acopiadores.

Cabe destacar que a partir de febrero de 2009 la AFIP implementó un sistema gratuito de tramitación de ese documento para evitar que terceras personas, con documentación adulterada, adquiriesen las cartas de porte en nombre del verdadero productor.

Esta investigación de la AFIP se inició a partir de la denuncia realizada espontáneamente por un pequeño productor agropecuario, quien declaró que se compraron 350 compras de cartas de porte a su nombre. Esa cantidad de documentos no está relacionada con su capacidad económica y productiva.

También se logró detectar la intervención de profesionales, principalmente contadores públicos, tanto en los trámites como también en la creación de las empresas ficticias involucradas.

La operatoria tiene ramificaciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Salta, Chaco, Tucumán, Santiago del Estero, Mendoza, San Luis y La Pampa.

En el marco de esta investigación, se realizaron allanamientos ordenados por el juez federal de Mercedes, Héctor Echave.

miércoles, 24 de marzo de 2010

martes, 23 de marzo de 2010

Cristina en Perú.

Buscando información en los diarios de Argentina sobre la visita de Estado de nuestra Presidenta al Perú, me encontré como de costumbre con el sistemático ninguneo que los mismos realizan de todo lo que haga Cristina. Salvo la agencia Telam, el resto nada dicen. Decidí entonces saltar el cerco medíatico y buscar que decían los medios de Perú sobre el tema, grata sorpresa me llevé al ver que TODOS los diarios de aquel País reflejaban la visita de Cristina en sus portadas. Como decía aquel viejo refrán, nadie es profeta en su tierra.






jueves, 18 de marzo de 2010

Y el oscar a la mejor Presidenta de la historia es para...


Cristina.

"yo soy soldado de esta causa."


..."siento que la Argentina es también una gran fábrica recuperada, una gran fábrica que en algún momento se cerró; una gran fábrica que supo ser líder en materia de construcción, de ferrocarriles, de aviones, de premios Nobel, de energía nuclear, en materia de marina mercante, en materia de producción. Llegamos a ser el PBI más importante de toda Latinoamérica, fuimos una gran fábrica. Y hoy que hemos recuperado y hemos abierto esa fábrica, yo les aseguro, yo les prometo que cueste lo que cueste esa fábrica va a seguir abierta y funcionando, no la van a cerrar más."
"Por eso pido un gran esfuerzo a todos, a la oposición para que entienda que la fábrica debe seguir abierta y funcionando, y que ellos también tienen la obligación de hacerla funcionar. Si no supieron hacerlo cuando eran gobierno por lo menos que ayuden a que funcione siendo oposición. Esto es lo menos que puede pedir alguien que ha tenido y tiene esta inmensa responsabilidad."
"Allí en cada lugar que los argentinos crean que necesitamos una Argentina de mayor valor agregado, de producción, de mercado interno, de exportación, allí me van a encontrar, no como jefa sino como soldado, porque yo soy soldado de esta causa."

miércoles, 17 de marzo de 2010

Las preguntas que Boudou no podrá responder


Altas fuentes y para nada confiables del Ministerio de Economía nos informaron que el ministro "está dispuesto a responder todas las preguntas que hagan los legisladores" de ambas comisiones, el día que ellos depongan.
Boudou había sido invitado solo por la Comisión de Finanzas de la Cámara baja a concurrir esta tarde, a las 17, a participar de un encuentro con los desintegrantes.

A continuación reproducimos en exclusiva las preguntas que no serán respondidas.


Prat Gay: ¿por qué ustedes tienen superávit record, reservas record, crecimiento record, recaudación record, eh?, por qué, por qué, por qué? (éste último por qué léase con voz histérica).


Carlo La rata Menem: ¿ por que la asignación universal por hijo no la cobran los niños ricos que tienen tristeza? por dio.


Gerardo Inmorales: ¿ por qué ustedes no le descuentan el 13 % a los jubilados, docentes y empleados públicos? Acaso porque quieren que seamos nosotros los más hijos de puta de la historia? Eh?.


Lilita Carriostradamus: Si el mundo se termina en el 2012, y la gente en la calle me dice "los quiero matar", por qué no se afanan todo y se rajan de una buena vez y me dejan gobernar a mi aunque sea un ratito, eh?


Federico Pinedo: ¿ por qué no hacen lo que hacía mi abuelo? ¿ por qué no podemos ser una colonia británica?.


Patricia Bulrich: ¿ quién se ha tomado todo el vino?


Carlitos Balá: ¿ que gusto tiene la sal?


Tremendo!

viernes, 12 de marzo de 2010

No es un trofeo


Por Alfredo Zaiat

La valla que pudo superar ayer el proceso de designación de Mercedes Marcó del Pont resulta un hecho alentador. No es un trofeo obtenido por la administración kirchnerista, como muchos se tentarán a evaluar en esa suerte de mezquino juego binario oposición-oficialismo. Lo más importante es que, con el saldo provisorio de ayer en el Senado, se mantiene en pie la posibilidad de empezar a transformar la estructura reaccionaria del Banco Central. Tarea que no se podrá hacer de un día a otro, sino que requiere de tiempo y compromiso de otros profesionales para asumir ese desafío. Más aún cuando el Banco Central es un reducto de los representantes del liberalismo económico, guarida de financistas.

La ahora más probable presencia de Marcó del Pont al frente de la autoridad monetaria es relevante por la decisión política que ella ha manifestado para encarar la reorientación del crédito hacia el sector productivo. Además, por la determinación que tiene de empezar a supervisar al sistema bancario con el criterio de conglomerados financieros, estructura legal que permite la elusión impositiva, facilita la fuga de capitales y oculta operaciones sospechosas. También es importante la continuidad de Marcó del Pont por la convicción que ha expresado acerca de la conveniencia en términos macroeconómicos del pago de deuda con una porción de las reservas internacionales.

Esa medida reúne la resistencia de sectores conservadores, en una respuesta insólita teniendo en cuenta que sus miembros han sido endeudadores seriales y pagadores obsecuentes sin importar métodos. También provocó la oposición de grupos denominados de centroizquierda, representación política que históricamente reclamaba que la deuda no se pague con ajuste fiscal o con más deuda en un círculo perverso que derivaba en pactar tasas usurarias. Pagar con reservas, con un elevado stock en el Central y flujo positivo de dólares vía superávit comercial, es un interesante avance cualitativo que elude esas dos opciones. Aunque existiera superávit fiscal, que se evaporó en el 2009 para amortiguar los costos del shock externo y que permitió en los últimos años manejar con cierta holgura el cronograma de vencimientos, igual se tendrían que usar reservas para cancelar deuda. Puede ser que el Gobierno haya optado por esa alternativa por pragmatismo más que por una visión estratégica. Es un aspecto poco relevante en la coyuntura y será motivo de estudio de historiadores cuando se ocupen del actual proceso político. En los hechos, se trata de una medida económica sustancial para no quedar atrapados del financiamiento externo, es una saludable estrategia para minimizar la dependencia del capital externo y permite ampliar los estrechos márgenes de autonomía de la política económica.

martes, 9 de marzo de 2010

A los senadores del G-37

Por Matías Kulfas *

Esta columna está dirigida a los senadores nacionales que componen el G-37, el conglomerado opositor que estaría en las puertas de impedir la ratificación del nombramiento de la presidenta del Banco Central de la República Argentina. Utilizo este medio porque en los últimos días el tan mentado “diálogo” ha sido infructuoso: celulares apagados, caras de póquer, expresiones legitimantes de acciones injustificables como “a veces pagan justos por pecadores” (¡qué caro nos han costado estas expresiones en un pasado no tan lejano!). Lo cierto y concreto es que el “diálogo” fue prácticamente imposible.

Empiezo por la gravedad del hecho que se intenta realizar, esto es: que la oposición “tumbe” (éste es el término que se utiliza) a un presidente del Banco Central no es un hecho más. En las reglas de juego de la democracia es adecuado que esta opción exista, pero –sin dudas– debería justificarse en un hecho de suma gravedad. ¿Qué es lo que se está juzgando de negativo en la persona o la gestión de Mercedes Marcó del Pont? Entiendo que se deberían analizar tres preguntas. La primera es si pesan sobre ella acusaciones de corrupción, malversación de fondos públicos o incumplimiento de sus deberes. La segunda, si se considera que carece de idoneidad y experiencia de gestión. Finalmente, la tercera, si su visión de la política económica es perjudicial para el desarrollo de la Argentina.

Respecto de la primera pregunta la respuesta es clara: no pesa sobre ella denuncia o causa alguna. Se trata de una persona intachable que ha ejercido su profesión con alta calidad técnica y compromiso, sumándose a la vida pública primero como diputada nacional y luego como presidenta del Banco Nación. Su actual nombramiento en comisión en la presidencia del Banco Central ha sido puesto en tela de juicio por el cumplimiento del decreto de necesidad y urgencia dictado el pasado lunes 1° de marzo. Así es necesario repasar los argumentos que la cuestionan: se dice que cumplió “órdenes del Poder Ejecutivo” sin defender la independencia del BCRA. Pero lo que hizo el directorio del BCRA no fue otra cosa más que hacer cumplir una norma. Un DNU no es una orden del Poder Ejecutivo, es una ley. ¿Acaso alguien puede pretender que exista un criterio selectivo a la hora de aplicar las normas? ¿Puede un funcionario elegir qué normas aplica y sobre cuáles aplica la lógica del cajoneo o el ninguneo? La implementación del DNU muestra que estamos ante una funcionaria que garantiza el cumplimiento de las leyes. Ustedes, los senadores del G-37, deben estar tranquilos: las leyes que dicten serán eficazmente implementadas por esta presidenta del BCRA.

La segunda pregunta también amerita una reflexión: Mercedes Marcó del Pont no sólo tiene una trayectoria profesional intachable, de alta calidad, y comprometida con el desarrollo nacional. También ejerció con eficacia la presidencia del Banco Nación. Muchos fueron sus logros, pero hay uno que resume todos. En marzo de 2008, hace exactamente dos años, anunció la implementación de un fondo de 5000 millones de pesos para financiar inversiones y el desarrollo de más de 30.000 pymes argentinas. A fines de este mes ese fondo terminará de ejecutarse. Ustedes son hombres de la política y a lo largo de sus vidas habrán escuchado infinidad de anuncios de gestión. Una parte importante de ellos recordarán que quedaron en la nada, a diferencia de este que, por su envergadura, hizo dudar a muchos, la mayoría me animo a decir. Tres factores convergieron para que aquel anuncio no fuera uno más sino una concreción de fuerte impacto en la economía argentina, en particular para las economías regionales. El primero es la definición política: se priorizó un actor económico de alto impacto productivo, regional y en términos de empleo. El segundo es de naturaleza técnica: se instrumentaron líneas de crédito que resultaron atractivas para las pymes y, al mismo tiempo, rentables para el banco (demostrando que es falsa la idea de que prestar a las pymes da pérdidas). El tercero tiene que ver con su capacidad de gestión y la humildad para trabajar con la línea gerencial del Banco Nación, poniendo todo el “poder de fuego” de esa institución al servicio de la producción y el trabajo nacional.

Este ejemplo contribuye como disparador para hablar de la tercera pregunta. Está claro que Mercedes Marcó del Pont llegó al Banco Central con la idea de apuntalar el crédito a la producción, de hacer una política monetaria que estimule el crecimiento basado en el mercado interno y fortaleciendo capacidades exportadoras. Una política monetaria que contribuya a generar empleo genuino, a reducir la pobreza y mejorar la distribución del ingreso. No porque reciba “órdenes del Ejecutivo” sino porque es lo que siempre pensó, hizo y dijo durante toda su vida. Y porque jamás hubiera sido funcionaria de un gobierno que perjudicara a la industria nacional, tuviera políticas que propendieran al alto desempleo, la especulación financiera o el festival del endeudamiento externo.

No estamos hablando de una presidenta del Banco Central de altos gastos personales con fondos públicos, ni operaciones con bonos de resultados ruinosos para el balance de la entidad, ni liquidaciones de entidades financieras con causas judiciales escandalosas. Tampoco proviene del JP Morgan. No tengo nada contra la gente que trabaja en el JP Morgan, pero dudo de que tengan autoridad para pensar los problemas de los argentinos en situación de pobreza o de cómo desarrollar el país, del mismo modo que pienso que Mercedes Marcó del Pont no sería muy buena gestionando fondos para la especulación financiera. Señores de la Banca Morgan, no se las recomiendo, no la veo haciendo ganancias fenomenales comprando y vendiendo papelitos o cobrando jugosas comisiones para endeudar a países subdesarrollados.

En suma, señores senadores de la nación, ustedes tienen una responsabilidad y debe primar la racionalidad. Presten acuerdo al nombramiento de Mercedes Marcó del Pont. Dudo de que haya alguien que pueda aportar tanta solvencia técnica, capacidad de gestión y trayectoria intachable. Y, eso sí, si me permiten el atrevimiento: contrólenla. Revisen los gastos que hace con fondos de la entidad. Observen con regularidad las operaciones que realiza la mesa de dinero y vean si realmente favorecen a la entidad y a los objetivos de política económica. Analicen cómo supervisa a los bancos y contrasten sus actos con los de sus antecesores.

Director del Banco Nación y presidente de AEDA

viernes, 5 de marzo de 2010

Una larga militancia


Por Héctor Valle *

Casi tres décadas trabajando juntos, creo, me otorga títulos de sobra para opinar sobre una persona. Más aún cuando esas tareas no consistieron en hacer plata, sino en el día a día de estudiar los problemas nacionales y militar en la construcción de un proyecto nacional. Más aún si debió hacerse casi en soledad, durante la negra noche en que imperó el pensamiento neoliberal. Eso ha sido y seguirá siendo la FIDE, cuya coherencia ideológica es difícil negar. Fuimos contra corriente de Martínez de Hoz, anunciamos el fracaso inevitable del Plan Austral y, con persistente militancia, estuvimos entre los muy poquitos que se atrevieron con la convertibilidad. Con la misma fe en nuestras ideas nos comprometemos con la actual gestión, activamente, sin dobleces ni “apoyos críticos” y desde donde nos toque actuar.

Me pareció necesaria esta quizá demasiado extensa introducción para expresar mi solidaridad con Mercedes. No sólo por sus ya probadas virtudes técnicas, la inteligencia de que está dotada, algo que explica su capacidad didáctica para explicar las cuestiones más complejas de la economía, sino, fundamentalmente, porque es una persona de bien. Y por eso yo pongo las manos en el fuego, algo que no suelo hacer. Paradójicamente, esas virtudes la convierten en un blanco móvil para la oposición. No es fácil ganarle un mano a mano a la hora de discutir ideas, la lógica del amontonamiento opositor prefiere entonces removerla.

Dependiendo del voto del doctor Menem, el 3/03/10 logró prevalecer esta mezcolanza en el Senado que así inició su ansiado regreso a los años ’90, convertibilidad incluida. Ya se relamen esperando bajar a la presidenta del BCRA como parte de esa opción estratégica. No creo que sea tan fácil; Mercedes acredita una larga militancia comprometida con la defensa del interés nacional y ello es fácil probarlo recordando dónde estaba cada uno en cada etapa de nuestra historia reciente. Puede mostrar sus conocimientos técnicos, como ya mencioné, su enorme capacidad de trabajo, su virtud de compañera en la militancia que no se dobla ni se deja tentar cuando vienen los tiempos difíciles. Pero fundamentalmente ahí está la historia de su empecinada coherencia. Y esto es algo que los “Menemdependientes” –hoy la impugnan nada menos que por haber cumplido con la ley que ellos tantas veces violaron–, difícilmente podrán exhibir. Veamos algunos botones de muestra: baste revisar los medios de la época, los documentos del Encuentro de Economistas Argentinos y del Plan Fénix, además de la constante prédica de la Revista FIDE para documentar su permanente oposición a las privatizaciones ejecutadas por quien hoy es la pieza principal e irremplazable de la ofensiva senatorial.

Luego mantuvo una posición critica, irreductible, cuando el Senado votó la vergonzosa Ley Banelco –donde eran mayoría radicales y varios de los hoy peronistas federales–, protagonizando uno de los mayores escándalos de la Alianza entonces gobernante.

Por entonces militaba en el Frenapo, mientras Prat Gay (JP Morgan) y Redrado (Fundación Capital) se beneficiaban de los grandes negocios que el endeudamiento argentino proporcionaba al sistema financiero. Como es sabido, ese endeudamiento es la base de la pobreza en la Argentina. Ahora, en apenas dos años de gestión como presidenta del Banco Nación, pudo hacer realidad la vieja aspiración de que las pequeñas y medianas empresas puedan acceder al crédito a tasas y plazos accesibles.

No debe sorprendernos entonces su adhesión al principio básico de que la autoridad monetaria, sin perder su autarquía, debe estar al servicio del desarrollo económico y no actuar como una embajada virtual de las finanzas globales en territorio argentino.

Al intentar removerla de su cargo, aquellos cuyos predecesores jamás objetaron los pliegos de Roque Fernández o Pedro Pou, actitud que hoy se ratifica en las relaciones carnales que practican con Carlos Menem, lo que están atacando son las ideas de Mercedes más que las formas de los decretos. La saben una ferviente defensora de una autoridad monetaria al servicio de la producción y el trabajo nacional.

Pero no cabe duda de que éstos serían sólo los primeros pasos que dé el conglomerado. Van por todo; van por el gobierno popular, ya lo hicieron en 1955. Por eso, al defender a Mercedes estamos defendiendo al gobierno de Cristina. Que quede claro.

* Presidente de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo Económico (FIDE).

jueves, 4 de marzo de 2010

"Estoy dispuesta a enfrentar la condena de cualquier juez, lo que no estoy dispuesta es a enfrentar la condena de la historia"


..."ayer vimos una fotografía del pasado argentino, una fotografía de los que nos endeudaron en los años 90; mediante un decreto se aprobó el plan Brady, 87 mil millones dólares, durante la década de los 90; mediante un decreto simple se aprobó el Megacanje en el año 2001; también la pesificación asimétrica que vino posteriormente con el gobierno del año 2002, más corralito o corralón. Las deudas que esta Presidenta quiere pagar y va a pagar con las reservas del Banco Central, que en el marco de lo que dice la Constitución y la propia Carta Orgánica del Banco Central se encuentran depositadas en las cuentas de Economía. Quiero asegurarles a todos aquellos que son acreedores de la Argentina que van a cobrar sus deudas, que no voy a permitir que un juez defaultee la deuda, ya la defaulteó otro presidente y esto ocasionó graves, gravísimos perjuicios a todos los argentinos y al erario público.

Miren, la Constitución me marca la responsabilidad de la administración general del país, esto es las finanzas, y también me marca el Código Penal que ningún funcionario puede cometer actos a sabiendas de que esos actos le van a salir más caros que si hace otras acciones, porque entonces estaría administrando fraudulentamente en contra del Estado. Yo sé, como lo saben todos los argentinos, que tenemos recursos absolutamente disponibles de patrimonio de la República Argentina, las reservas las tiene el Banco Central pero el Banco Central no es el de Namibia o de Uganda, es el Banco Central de la República Argentina. Por esas reservas nos están pagando apenas 0,5% anual; si yo contrajera empréstitos y créditos para pagar la deuda, que es la deuda -como lo he explicitado en ese decreto- del corralito, del corralón, de la pesificación asimétrica, de lo que venía del Plan Brady, del Megacanje, o sea la deuda de todos los que hoy se oponen a que paguemos lo que ellos comprometieron, si yo realmente hiciera esto sería pasible de ser condenada por administración fraudulenta contra los intereses del Estado y no lo voy a hacer, no lo voy a hacer.

Yo estoy convencida de que estoy actuando dentro del marco a la Constitución Nacional y de las obligaciones que me imponen las leyes, que es lograr solucionar los problemas que otros le han creado a la Argentina con el menor costo posible para el erario público y para la salud de los argentinos. Porque en definitiva lo que quieren tal vez obligar es a que no hagamos esta obra del Salado o que tal vez paralicemos las obras que ya están en ejecución del Estado y entonces violentemos contratos y dejemos gente en la calle, o que tal vez recurramos a las medidas de descuento de salarios a docentes o de jubilaciones y pensiones, como lo intentaron estas mismas personas en el año 2001 haciendo explotar la Argentina. No, no lo voy a hacer, no lo voy a hacer, estoy dispuesta a enfrentar la condena de cualquier juez circunstancial de la Argentina, lo que no estoy dispuesta es a enfrentar la condena de la historia que significaría fundamentalmente condenar a la Argentina otra vez más al endeudamiento, al default, al no pagar. Vamos a pagar, vamos a hacer honor a esas deudas que otros contrajeron, esos mismos que hoy no quieren que paguemos y recurren a jueces que parecen que estuvieran alquilados. "

lunes, 1 de marzo de 2010

Es por esta mujer que cada día me siento más orgulloso de ser ultrakirchnerista.


La historia contará algún día que en Argentina hubo una gran mujer, una estadista, que dirigió los destinos de su País hasta convertirlo en una gran Nación, más justa, más solidaria, con igualdad de oportunidades. Y esa mujer se llamaba Cristina.